miércoles, 27 de abril de 2016

George Soros


En su libro, La Crisis del Capitalismo Global, George Soros, hace una crítica interesante al sistema capitalista y creo que todo operador financiero debe estar atento sobre esta opinión.
Soros, aparte de ser uno de los hombres más ricos del mundo (el multimillonario número 24 según la lista Forbes en el 2016, con un fortuna de aproximada de 24.9 millardos de dólares), es economista, filántropo, autor y pensador de valía, hay quienes no gustan de él por su manera de manejar los mercados de capitales y los intrincados negocios que arma con los gobiernos del mundo, es un hombre que ciertamente tiene el poder de levantar o destruir economías y hay quienes no lo distinguen de sus supuestos antepasados, los hombres con un parche en el ojo y una pata de palo.
El Alma Mater de Soros es la reputada London School of Economics donde fue influenciado, entre otros distinguidos autores, por la obra y el pensamiento de Karl Popper, sobre todo por su obra La Sociedad Abierta y sus Enemigos.
Soros es un conocedor y actor principal en muchas economías en el mundo actual, incluyendo la rusa, la de los países de los Balcanes y la asiática, ha sido consultado sobre la economía argentina e incluso la venezolana.
Soros es un defensor del capitalismo y de las sociedades abiertas, su presencia global lo han convertido en un experto en crisis, su entendimiento de cómo operan los mecanismos de los mercados mundiales de dinero, le han dado una ventaja formidable al punto, que muchos inversionistas institucionales siguen sus pasos con atención, si Soros invierte, ellos invierten, si Soros se retira de un mercado, hay una desbandada.
En opinión de algunos analistas Soros se ha especializado en economías emergentes, sobre todo de aquellas que salen de sistemas totalitarios comunistas o militares, su presencia en los Balcanes, Rusia, África y Latinoamérica tiene un peso específico en cuanto a fundar las bases para nuevas inversiones, se comporta como una agencia de desarrollo pero con toda la intensión de hacer ganancias, su participación en la crisis del mercado asiático a principio de los 80 todavía está cubierto de dudas y especulaciones, el Primer Ministro de Malasia Mahathir bin Mohamed, lo acusó de haber provocado el crash del sistema monetario de la región.
Soros ha desarrollado el concepto de reflexividad y lo ha introducido en el léxico económico y financiero moderno, se trata de un concepto prestado de la física newtoniana y que es un mecanismo de retroalimentación bidireccional entre el pensamiento y la realidad, basado en el pensamiento de Popper ha sido su más importante contribución en el estudio de los comportamientos de los mercados.
Con su joven y bella esposa,la empresaria Tamiko Bolton
En los muy especulativos escenarios del juego de los mercados de capitales, donde la ambición de lucro y la avaricia se conjugan con el miedo a la perdida, lo que piensan los inversionistas de la realidad, así sea errada tal apreciación, afectan de manera definitiva el resultado de sus acciones que a su vez modifican la realidad, a eso llama reflexividad.
La crítica de Soros es importante ya que señala que hay aspectos de la vida social donde el capitalismo no tiene cabida, el capitalismo es bueno para el funcionamiento de los mercados pero pésimo para manejar la educación y la salud, por ejemplo.
Dentro de las motivaciones del capitalismo puro (capitalismo fundamentalista lo llama) se encuentra la avaricia humana, una pasión como cualquier otra y que debe manejarse con cordura so pena de causar un gran daño.
Cuando observamos los manejos bursátiles, las inversiones de alto riesgo, las altas finanzas en general, una de las fuerzas que mueven a sus participantes es el anhelo de hacer cada vez más dinero, ese anhelo por el lucro es una fuerza poderosa que ha hecho posible las grandes fortunas y también los más sonados desfalcos y quiebras.
Soros aboga por un capitalismo más humanizado aún dentro del manejo de las economías, sin perder la libertad y el ánimo empresarial, la competencia
Uno de los grandes problemas que Soros percibe en las sociedades abiertas es que han perdido sus valores fundamentales en aras de la transacción.
Las transacciones las ve como una forma de interactuar del ser humano, que en un proceso histórico han ido sustituyendo al de las relaciones.
El comportamiento en las relaciones se vale de una serie de valores como son la cooperación y la lealtad, y que tienen que ver con entablar nexos mas o menos permanentes y de conocimiento de cada una de las partes.
La transacción es mucho mas superficial y rápida, es la base del comercio moderno y consiste en un toma, dame y adiós; una transacción tiene valor en sí misma y fragmenta el universo de relaciones.
Una sociedad transaccional debilita las relaciones sociales ya que la transacción es útil solo al individuo y en un instante, en cambio la relación tiene que ver con la familia, con el grupo y ultimadamente con la comunidad.
Los valores sociales unen a las personas y sus intereses, van más allá del individuo, pero el mercado transaccional es todo menos una comunidad.
Un equilibrio entre relaciones y transacciones se hace necesario para la salud de los pueblos; si la tendencia es hacia las relaciones se imponen valores absolutos y una intolerancia hacia las faltas, lo que crea un fundamentalismo.
Si se inclina hacia las transacciones en exceso, entonces prevalecen los intereses y conveniencias de cada uno, la sociedad se hace peligrosamente inestable, los valores cambian constantemente y la relación entre pensamiento y realidad experimentan un desfase que podría acabar con la paz social.
Estos pensamientos viniendo de un hombre como Soros desconciertan, su vida ha transcurrido entre las sombras y la luz, es una persona ubicua, ambivalente por decir lo menos, santo y demonio, su pasado está lleno de interrogantes, ha sido acusado de colaboracionista de los nazi cuando invadieron su país natal, Hungría, siendo judío, lo acusan de haberse prestado para hacerle daño a su propio pueblo.
Es infaustamente conocido como el hombre que quebró el Banco de Inglaterra, en una jugada maestra, especulando con la Libra (16 de septiembre de 1992 conocido como el Miércoles Negro en Londres), cuyo resultado fue que Inglaterra se retirara del sistema monetario europeo y con enormes pérdidas para la economía y una fabulosa ganancia para Soros.
Porque si hay algo que los inversionistas de todo el mundo respetan de Soros, es su capacidad de análisis y su olfato para detectar las crisis financieras globales que le han permitido, por medio de sus diferentes fondos de inversiones, obtener ganancias de las economías y salirse a tiempo antes de la debacle.
Como todo hombre público y tan polémico como Soros, tienen sus enemigos, entre ellos los norteamericanos Glenn Beck y Lyndon LaRouche, de quienes nos hemos referido en anteriores artículos, quienes lo acusan de ser un agente del gobierno británico que utilizan para devastar economías, o un agente provocador en asuntos tan delicados como el tráfico de drogas y la eutanasia (en ambos ha sido una fuerza fundamental, ha financiado los movimientos para la legalización de la marihuana en los EEUU y promovido las leyes de la muerte asistida, suicidio legal, en el estado de Oregón).
Su poder en la ONU es inmenso en asuntos de ayudas humanitarias, ambiente y reconstrucción de países, vive en los EEUU como ciudadano de ese país y es una fuerza fundamental detrás del partido Republicano, en la actualidad es uno de los principales financistas de la campaña de Hilary Clinton, y fue pieza clave en la victoria de Obama.
El presidente Putin lo tiene como una fuerza del mal, pero su labor humanitaria, su acción filantrópica se sitúa entre las más importante del mundo, otorgando anualmente millones de dólares en proyectos humanitarios, entre ellos acabar con la pobreza extrema en África y brindar educación de calidad para los países balcánicos, incluyendo Ucrania.
Propugna por un Nuevo Orden Mundial en donde exige que los EEUU de un paso atrás en su papel dominante de la economía y se cree una moneda única para todo el mundo.
En Argentina y Perú Soros juega un papel importante (financió a Alejandro Toledo), tuvo contactos con el gobierno de Carlos Andrés Pérez por medio del economista Jeffrey Sachs quien trabajó para él, su actual campaña es la de advertirle al mundo sobre la inminente crisis financiera China, que según sus estimaciones, está a punto de derrumbarse.
Como pueden hacerse una idea, Soros es alguien a quien hay que tener en cuenta.  -  saulgodoy@gmail.com


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