viernes, 6 de enero de 2017

Pelea a cuchillo



Siempre le tuve terror a las peleas con cuchillo, cuando sale a relucir un arma blanca en una trifulca y siguiendo el consejo de expertos, tiendo a nulificar la amenaza de raíz, poniendo al agresor fuera de combate de la manera más rápida y definitivamente posible, pues quien saque un cuchillo o un punzón en una pelea, lo hace para matar.
Cuando tuve la oportunidad de estudiar en los EEUU pude entrenarme en defensa personal, primero en artes marciales, y siempre pedía de entrada que me enseñaran las técnicas de defensa en contra de atacantes armados con armas blancas.  Luego tuve la oportunidad de ser entrenado en unidades de combate militar con armas blancas, que es otro tipo de entrenamiento, especialmente dedicado a la eliminación del enemigo de manera silenciosa.
Pero fue en Detroit cuando conocí de primera mano las peleas a cuchillo entre pandillas callejeras, que no tenían nada que ver con el entrenamiento que había recibido, aquella experiencia me dejó en estado de shock.
Tuve amigos que eran miembros de las Milicias de Michigan, que eran grupos para-militares organizados y entrenados en el uso de armas, y tenían sus campos de entrenamiento profundo en los bosques de la Upper Peninsula, en una ocasión estando de visita tuve la oportunidad de presenciar un taller de pelea a cuchillo dictado por un tal Don Pentecost, quien había escrito un pequeño manual sobre el tema, Put ‘em down, take ‘en down, Don había servido una condena en la prisión de máxima seguridad de Folsom, en Sacramento, California, y de nuevo, aquella charla cambió mi paradigma de la pelea a cuchillo.
La teoría clásica de la pelea a cuchillo fue elaborada por los chinos que la convirtieron en un arte, ellos distinguía dos tipos de armas blancas, las punzo penetrantes, como sería un picador de hielo y las cortantes, las hojas de un filo o de doble filo de las diferentes navajas y cuchillos, que igual, pueden usarse como punzantes (las espadas son otra categoría).
Hay dos formas de pelear en contra de alguien armado con un cuchillo, manteniendo la distancia tratando de evitar estar dentro del radio efectivo del brazo armado  y extendido, siempre buscando la manera de desarmarlo, o a corta distancia, bajo la presunción de no darle espacio para que el agresor arme golpes en nuestra contra, esto, sabiendo que hacer para dominarlo, lo que implica estar entrenado en combate cuerpo a cuerpo.
En ambos casos, si la víctima está desarmada debe hacerse de inmediato con elementos que pueda usar a su favor, desde piedras hasta una rama que puedan ayudarlo a contener el ataque, en caso de que tenga la oportunidad de huir, hágalo, pero asegúrese que la huida no sea una oportunidad para le alcancen y le hieran.
Estamos acostumbrados a las peleas a cuchillo que vemos en cine y televisión, que son todas preparadas y realizadas con el solo propósito de hacer lucir al bueno en contra del malo, hay toda una cultura desarrollada con estas escenas que ha confundido a mucha gente y ha sido causa de gran número de víctimas fatales, y que, lamentablemente, han sido tomadas como patrón para el desarrollo de técnicas de defensa en muchas escuelas de artes marciales, que terminan siendo inútiles.
Llegados a este punto les digo el primer principio de una pelea a cuchillo, estos son enfrentamientos sangrientos, no esperen salir del evento sin heridas, es más, lo mejor es que concienticen que van a ser cortados y apuñaleados y más todavía si están desarmados, sólo en las películas vemos al héroe pelear sin recibir ninguna herida, lo importante es sobrevivir al encuentro.
Segundo principio, cuando reciban las primeras heridas no se entreguen, al contrario, denle rienda suelta a su ira y luchen por su vida a toda costa, es una cuestión de actitud mental, luego de ser acuchillado hay que tener la determinación de seguir con vida, las manos y los brazos son los que más van a sufrir.
Tercer principio, una pelea a cuchillos es muy rápida, dura segundos en los que se decide la vida o la muerte, lo más importante en ese breve lapso de tiempo es no perder el control, dejarse llevar por el miedo es fatal. La ansiedad a sentir dolor y a ser herido son los principales temores, si estas mentalizado que los vas a sufrir, puedes manejar la situación con mayor claridad.
En una pelea a cuchillo olvídense de lucirse con patadas para desarmar al agresor, o de tomarle la mano y aplicarle una llave en la muñeca para desarmarlo, quien sabe manejar un cuchillo jamás lo utilizará para tentar a la víctima o expondrá la mano armada para que usted la desarme, el cuchillo es lo último que usted verá, y cuando aparece, debe usar cualquier cosa o medio a su disposición para defenderse.
No hay nada que haga correr más adrenalina que una pelea a cuchillo y esto puede ser un problema para quienes no tienen experiencia en este tipo de situaciones o no saben controlar ese golpe de adrenalina que van a sentir, de allí que el control de la respiración es clave, inspirar por la nariz y exhalar por la boca y con los ojos bien abiertos, no pierdan detalle de lo que está sucediendo, no cierren nunca los ojos, siempre hay entradas y salidas en una pelea que deben ser aprovechadas, pero duran instantes.
De acuerdo a Pentecost, el agresor lo que va a buscar es distraerte con la mano que no está armada, para tenerte a tiro, apuñalearte repetidamente hasta hacerte caer al piso y allí rematarte, tan sencillo como eso.
La fórmula de Pentecost es ser rápido y brutal, hay dos hechos fundamentales a tener en cuenta, en una pelea siempre uno está mejor armado que el otro y siempre alguien inicia el ataque, que por lo general es que tiene la ventaja.
Lo que no debes hacer, tentar a tu atacante para que se defienda, el ataque debe ser brutal y definitivo no hay tiempo para un segundo chance, no pienses ni por un segundo que la mano libre de tu atacante no puede hacerte daño o agarrarte, todos los sentidos tienen que estar sobre tu contrincante.
Para los que practican artes marciales se les recuerda que en una pelea a cuchillo no hay tiempo para estilos, ni técnicas controladas, las patadas al arma suelen ser mortales, las llaves a la mano no funcionan si el atacante está determinado en hacerte daño.
Uno de los puntos más importantes es la manera como el atacante toma su arma, esto condiciona la física de sus movimientos, si lo toma como un pica hielos será más efectivo en movimientos de arriba hacia abajo, si la manipula para movimientos en arco no será tan efectivo en otros ángulos, el agarre es igualmente clave, la posición del pulgar es importante para ciertos golpes te da claves sobre cómo viene el ataque.
Alguien que sepa manejar un cuchillo lo tendrá muy cercano a su cuerpo para protegerlo hasta que lance el golpe, y cuando lo haga no dará uno, sino dos o tres de manera rápida y sucesiva.
La víctima debe evitar presentarse como blanco propicio, debe tomar su posición defensiva de lado, con las rodillas dobladas y las piernas separadas a la altura de los hombros, si sabe hacer juego de pies es una buena distracción pero debe saber hacerlo, debe poder retroceder sin problemas al primer ataque y contraatacar a la primera oportunidad buscando desestabilizar o desarmar al contrincante.
Bruce Lee en su libro Técnicas de defensa personal (1966) considera la pelea a cuchillo como de las más escalofriantes, y dice que si es posible escaparse, es mejor no dar el combate, ni no hay más remedio que enfrentarlo, no perder la vista  del contrincante pues lo usual, es que telegrafíe sus movimientos antes de hacerlos y tratar de incapacitarlo lo antes posible, a Bruce siempre le gustaron los golpes a la rodilla, siempre hay una rodilla adelantada, se trata de una de las articulaciones más débiles del cuerpo humano y principales en mantener el equilibrio.
Los ojos deben ser el primer objetivo, al cerrar los ojos puede desbalancearlo, o hacer que sobre reaccione y propiciar una abertura para atacar partes nobles del enemigo, garganta, testículos y si sabe cómo hacerlo, plexo solar, los ataques con la palma de la mano abierta sobre el rostro son efectivos para crear descontrol, golpes rápidos y repetidos que provoquen confusión.
Trate en lo posible de proteger su cuello y los lados de su cuerpo donde están los riñones, son zonas muy vulnerables, nunca le dé la espalda ni haga movimientos donde quede de espalda a su atacante, muévase pero no lo baile, un blanco en movimiento es más difícil de lograr, pero lo menos que quiere, es perder el equilibrio, de modo que no exagere.
Si logra dominarlo, derribarlo o desarmarlo, no lo perdone, acábelo de una vez por todas, no le de otra oportunidad, como él no se la hubiera dado a usted.
Esto es lo esencial, en otros artículos discutiremos otras técnicas de defensa.   -   saulgodoy@gmail.com














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