sábado, 20 de mayo de 2017

La violencia gratuita


La expresión se refiere más a la prodigalidad con que se ejecuta la violencia, sin ningún tipo de orden ni criterio, más que a su costo real, la violencia es gratuita cuando hay mucha y para todos, y al contrario de lo que frase describe, si tiene su costo, y es muy alto.
Los estudiosos de la violencia, que ya se sabe, no es un fenómeno pues tiene sus causas, fenómeno es todo aquello que carece de una explicación razonable, la violencia al por mayor si tiene explicación, tiene responsables, motivos y un costo, tanto para quienes la ejecutan como para quienes la ordenan.
La violencia gratuita que está dispensando el régimen de Maduro en contra del pueblo de Venezuela, no sólo fue prometida, sino que estaba planificada dentro de unas opciones que el tirano tenía, al momento de imponerse como el jefe de la tribu.
A Maduro no lo quiere nadie, es una bestia que se regodea de ser una bestia, me imagino que hasta su amo, Raúl Castro, le debe dar asco estar cerca de él.
Nicolás Maduro no es el verdugo común al servicio del estado, que ejecuta a aquellos que la ley de la tierra ha encontrado culpables de delitos en contra de su seguridad, todavía para el verdugo había cierta consideración que se veía reflejada en aquella costumbre, muy europea, de que la víctima de la ejecución, le daba algunas monedas para que hiciera bien su trabajo, que se traducía en un mínimo de sufrimiento para el reo.
Cuando uno lo ve bailar y obligando a otros que bailen con él luego de la masacre, cuando lo vemos tocar el tambor con rostro inspirado ante los músicos horrorizados por su sangre fría mientras sus policías y Guardias Nacionales le caen a palos a la gente, todos nos damos cuenta que se trata de un psicópata, muy en la vena de los grandes asesinos de multitudes, como lo fueron Nerón y Calígula.
Todos sus lugares tenientes tienen cuentas con la justicia internacional, empezando por el mamarracho de Diosdado Cabello, el hombre del mazo, criminales comunes tan violentos y sanguinarios como su jefe, de una inteligencia mínima que se han ensartado solitos en la estaca en la que se revuelven furiosos, culpando al resto de la humanidad por sus propios errores al momento de cometer sus delitos, creyeron que eran tan brillantes y audaces que nunca serían atrapados en sus fechorías, y desafiaron a las policías de los cinco continentes -A que no me atrapan- era su grito de guerra.
No digamos nada del General Nestor Reverol, actual ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz (un título orweliano para una dependencia que hace todo lo contrario) quien se quiere llevar a la tumba a cientos, quizás miles de jóvenes venezolanos inocentes con él, porque no soporta que lo hayan pillado, protegiendo a los carteles de la droga mientras ocupaba el cargo de jefe antinarcóticos, ante la presencia de decenas de testigos, policías extranjeros  que como él, supuestamente debían combatir el narcotráfico.
Y qué decir del vicepresidente de la república Tarek el-Aissami, un sirio-libanés con raíces profundas en los movimientos terroristas del medio oriente involucrado en la orgía del tráfico de drogas, de documentos de identidad, de armas, de lavado de dinero y violencia exprés en contra de ciudadanos del estado que le tocó gobernar, su rostro aparece en cuanto cartel de Se Busca que exista en aeropuertos y puertos del planeta, y que igualmente, resentido y sintiéndose atrapado, arremete en contra de los jóvenes universitarios que ya están cansados de ser sus rehenes.
Así como ellos, hay decenas de maleantes ocupando cargos en el alto gobierno, que cada vez que salen de Venezuela para echarle un vistazo a sus fortunas mal habidas en paraísos fiscales en el exterior, llevan el alma en vilo cuando atraviesan una aduana o punto de control policial, ahora deben cuidarse de no ser reconocidos por la diáspora de venezolanos que viven exilados de su patria, y ser blanco de insultos, acusaciones y escándalos en lugares públicos, hasta sus familias inmediatas deben sufrir de estos tratos y señalamientos por sus crímenes.
Todos ellos viven “enconchados” en Venezuela, lugar que tienen, no por hogar, sino de guarida, rodeados de guardaespaldas, con el equipaje listo para salir corriendo, con montones de efectivo a la mano para sobornar a quien sea, donde sea.
Y así vemos como bajando en la estructura del estado, en ese inmenso esqueleto de instituciones del gobierno, en esa trama de complicidades que es la cadena de mando chavista, encontramos a los cómplices de nivel medio, quienes hacen posible que sus órdenes lleguen a las tropas, y las tropas mismas que son las que asaltan hogares, roban a la familia, las gasean con químicos tóxicos, torturan, matan, humillan, golpean, violan, todo en nombre del gorila mayor, que se cree el más macho de todos los machos, el que más mea, y que deja todo impregnado de las excresencias de sus glándulas, ese olorcillo desagradable a almizcle y miedo de un rabipelao (pequeño marsupial que usualmente muere arrollado en las carreteras).
Pues bien, toda esa violencia gratuita que el chavismo está dispensando a los ciudadanos de éste país, que en actitud de rebeldía y protesta, asqueados por el comportamiento de quienes dicen ser sus gobernantes, lo que hace es ir en su contra, parecieran que no se dan cuenta que entraron en una carretera sin retorno, que los aleja cada vez más de la posibilidad de conseguir algún tipo de aliento o simpatía por su causa u sus pesares.
Si alguna vez tuvieron la oportunidad de retomar el proyecto político de Chávez, si pensaron por un momento en reconstruir la institucionalidad perdida por tantos errores políticos, ahora, con esta guerra en contra del pueblo, puedo decirles como Dante en su letrero al averno, “Vosotros que entráis, abandonad toda esperanza”.
El chavismo quemó sus barcos, decidió pegarse un tiro en la cabeza, en nombre de todo el proyecto político que una vez pretendió Chávez imponerle al país, estos gorilas están bailando su danza de la muerte, ya no les importa llevarse a quien sea por delante, 18 años tenían preparando éste gran final, propio de una película de Sam Peckinpah, con gran cantidad de muertos, sangre y moscas.
Para ello cuentan con la violencia institucional, cuidadosamente preparada en el marco de las leyes, con el protagonismo de las FFAA y en los papeles secundarios, con los colectivos armados, milicias, presos, cubanos, pranes, bandas delincuenciales, todos disfrazados de Guardias Nacionales, en medio de una de la crisis económica y social más importante de nuestra historia, sin comida, sin medicinas, sin seguridad, sin productividad y con una inflación galopante.
¿Cree de verdad el chavismo que luego de esto, tiene alguna oportunidad de poder? ¿De convertirse en una fuerza política? ¿De tener algo que decir sobre el país? ¿Cree de verdad Maduro en la Constituyente de la que habla? ¿Cree la oposición política, que todavía es posible contener al pueblo en el redil del pacifismo y la constitución?
Lo que está sucediendo en las calles de Venezuela es el epílogo de un error político-electoral que el pueblo de Venezuela cometió por su ignorancia, se puso a jugar con la democracia y le dejó la puerta abierta a la gente de la peor ralea que tenía el país, el crimen y las mafias tomaron por asalto el gobierno y ahora nos están matando porque no queremos ser sus esclavos.
Lo hace con la violencia colectiva más descarnada que se tenga memoria y sus protagonistas son las FFAA, nuestros soldados, los garantes de la Constitución y las leyes, quienes supuestamente serían nuestros guardianes, la primera línea de ataque la tienen las fuerzas de choque de la Guardia Nacional, ellos son los que reparten palos, gases, tiros, los que apresan a nuestros jóvenes para luego torturarles y darles de comer mierda ¿Quién es esta gente? ¿Quién puede dispararle a quema ropa a nuestras bellas muchachas que van a la calle a defender sus derechos?  ¿Quién descarga a la cara de gente desarmada bombas lacrimógenas para que mueran descerebrados en el asfalto?
Como buenos comunistas para los chavistas la represión es apenas un engranaje de la acción burocrática, una orden ponen en movimiento el aparato del horror, el presidente decide, el ministro ordena, el alto mando agencia a los cuerpos de seguridad, sus oficiales administran pertrechos, transporte, estrategia, los comandantes del cuerpo los instruyen, las tropas se reparten las armas… en palabras del sociólogo Zygmunt Bauman, todo el aparataje represor está dispuesto de modo de que no exista ninguna valoración moral sobre lo que realmente acontece sobre el asfalto, herir, matar, apresar, torturar, desaparecer a seres humanos, son formas de proceder técnicos, son pasos que se dan para resolver un problema meramente práctico, o un problema político para sus “jefes”.
En una primera oleada eran los muchachos adscritos a estos organismos militares y policiales, a quienes le metieron una cartilla de odio antes de soltarlos a la calle y quienes regresaron asqueados de su labor de asesinos y abusadores quienes arremetían en contra de la manifestación pacífica de ciudadanos, esa tarea agota rápidamente, frustra a la tropa y los disminuye como seres humanos.
Pero en una segunda oleada vinieron los colectivos, la delincuencia organizada y pagada por el gobierno de Maduro, dispuesta a todo, estos sí gozan con la tarea de matar gente, coordinados por el expolicía Freddy Bernal, el encargado del programa de biocontrol de las bolsas de comida CLAP, son motorizados enmascarados que atacan a mansalva residencias, siembran el terror entre las barricadas, secuestran a manifestantes rezagados, penetran en las urbanizaciones disparando a diestra y siniestra, protegidos por la policía y la Guardia.
El asunto es que mancharse las manos de sangre inocente se lo dejan a los criminales, los Generales simplemente coordinan acciones a buen resguardo, envían los prisioneros a tribunales militares, cursan las órdenes, planifican los ataques y elaboran los informes a sus jefes, un escalafón más arriba están el Alto Mando, en la Sala Situacional de la que nunca salen, gordos y comiendo bocadillos, recibiendo partes de sus subordinados en el frente, preparando los resúmenes para el Comandante en Jefe, otro nivel más arriba están los políticos, dando declaraciones en las televisoras adeptas al gobierno, siendo entrevistados para sus diarios, preparados por el G-2 cubano, culpan a la oposición, presenta pruebas con declaraciones de jóvenes torturados para rendir acusaciones absurdas en contra de los líderes políticos democráticos, culpando al imperio de tener las manos metidas en el golpe.
Y por último, en algún bunquer escondido, el obeso Maduro, resoplando, indignado porque todos esos malagradecidos quieren tumbarlo, girando instrucciones por líneas seguras de que no quiere sobrevivientes, que todo tiene que ser arrasado, mientras por el teléfono directo a La Habana está Raúl Castro muerto de la risa con la confusión mental que tiene su agente en Venezuela.
Los únicos que sienten el miedo de la gente en la calle son las tropas, son quienes verdaderamente se manchan de sangre las manos, muchos de ellos extranjeros disfrazados, mercenarios, penados por homicidio, todos recargados de odio, lidiando con la brutalidad usual con lo que los comunistas trabajan contra la oposición, todos los demás, encerrados en sus oficinas y refugios, en aire acondicionado, atendidos por mesoneros frente a los monitores, lejos del rumor de la batalla, sólo ven las fotos y los videos de la represión.
Ellos están conscientes que luego de esta enorme orgía de destrucción y muerte, no hay marcha atrás, lo saben pero no lo admiten, sus días en el poder están contados.
Para ellos todo es virtual, quizás por ello es tan fácil mandar a reprimir, a no dejar piedra sobre piedra, lo que hacen, lo hacen investidos de autoridad, en el marco de la ley y bajo las órdenes del Presidente de la República, para excusar sus acciones, la ley vale, para correr con las consecuencias se necesita una nueva constituyente, sólo se les escapa un detalle… la última palabra la tiene el pueblo de Venezuela, y tengo la impresión, que ya se está cansando de tanto pacifismo y constitución.  -   saulgodoy@gmail.com





jueves, 18 de mayo de 2017

Un estado de maletín


Creo que el chavismo, en especial su más confundido exponente, Nicolás Maduro, han llegado a tal grado de paroxismo y de disociación, que no se está dando cuenta de lo que hace, o tratan de hacer, incluyo a su elenco de militares y policías violentos que lo acompañan en eso de intentar una Constituyente militar a lo macho, imponiéndose ellos, por encima de la voluntad general, secuestrando la soberanía y tratando de hacer un estado de maletín.
De la misma manera que algunos contratistas del estado, hacen empresas de papel, las registran, le asignan unos fondos mínimos, le dan una dirección, que es en realidad un apartado postal, le anexan una nómina de personal que no existe, con una junta directiva donde aparecen la esposa y el jardinero, una experiencia inventada, y con esas empresas de maletín acuden a licitaciones amañadas donde les asignan los contratos sin respaldo ni experiencia alguna, sólo porque son amigos del funcionario que tiene la decisión, y que en un juego millonario de comisiones, se preparan a robarse los dineros del estado, sin realizar la obra o prestar el servicio requerido.
De igual manera, desempolvando todos los trucos colectivistas, socialistas, comunales, de fuerza, para crear un disparate de estado, lo más parecido a la desvencijada Cuba, para quedarse ellos con el poder, un grupo de supuestos expertos en constituciones y doctores de la ley, han preparado una constituyente exprés obviando al pueblo soberano, robándoles el derecho a elegir y violentando la norma jurídica, en un pésimo truco digno de unos timadores, que fueron descubiertos en sus intenciones y ahora no saben cómo barajar las cartas marcadas.
De nada importa que tengan a ese mercenario del derecho que es el abogado Hermán Escarrá como gurú constitucional, para todos es conocido la oquedad de sus opiniones, el vulgar oportunismo de sus citas y máximas que apuntan siempre a complacer a su cliente de turno, su florido y pausado verbo explicando porque sus opiniones de ayer no tienen nada que ver con las de hoy, la gravedad de su rostro entumecido tratando de vender su versión de la ley, su interpretación que cree inequívoca, como un vendedor de carros usados sus principios cambian con cada modelo de auto que tiene en oferta.
Están tratando, como los locos de un sanatorio, de suplantar la realidad, ofreciendo como si fuera una mansión, a un tarantín de madera, zinc y cauchos viejos, tratando de venderle a sus seguidores y al mundo, que ese precario kiosco, es en realidad un nuevo estado.
No pudiendo agenciarse con el país real, con los treinta millones de venezolanos en resistencia, con su Asamblea Nacional en pie de lucha por una salida democrática, con más de dos siglos de tradiciones republicanas, y ahora, con una Fiscal General, que ha recuperado sus cabales y se niega a ser parte de la comparsa, con una oposición política que poco a poco ha ido asumiendo la realidad que la oprime, el régimen de Maduro se encuentran en el dilema de que están perdiendo el control de la situación, se niega desesperadamente a salir del poder y prefiere enfrentarse al mundo entero antes que entregarlo a sus verdaderos dueños.
Por ello su insistencia en producir una constituyente que sólo representa a los cada vez menos revolucionarios, a sus pobrísimas instituciones, comunas y colectivos nombrados a dedo por el más corrupto, falso y violento de los presidentes que haya tenido el país en su historia.
Como no quieren, ni pueden afrontar a la Venezuela de verdad, la de carne y hueso, que está en la calle reclamándoles su ineptitud, la que exige no menos que respeto a ley y la vigencia de las libertades ciudadanas, prefieren crear un nuevo país de “mentiritas”, mientras le caen a gases lacrimógenos, perdigones y arrollan a quienes protestan en las calles.
Lo peor de la situación, lo inaudito, es que esperan poner a participar en esta extravagancia, a la oposición política, según ellos, es la manera generosa, lógica y constitucional de solucionar el enorme rechazo que le tiene la gente al gobierno de Maduro, y bajo estas perspectiva, el apoyo que ha recibido esta propuesta cuenta con las locas del CNE, que ya se anotaron, los militares, que lentamente se convierten en bandas armadas, están dispuestos a seguir a estos descocados en sus alucinaciones, los partidos sin militantes del Polo Patriótico dijeron que sí van, los sindicatos oficialistas, las comunas, las unidades de batalla, las milicias, los pranes y el cartel de Sinaloa, dijeron que también lo suscriben, ISIS, Boko Harán, El Foro de Sao Paulo, lo que queda de las FARC en armas, el ELN, las Avispas Negras cubanas, Sean Penn y Dany Clover dieron un paso al frente, el Hamas y Kim Jong-Un reservaron un palco principal, Al-Qaeda, el partido PODEMOS de España y los Talibanes están dispuestos a enviar una representación para las votaciones para escoger a los constituyentes, los Obama, los Clinton y el Vaticano están convencidos que esa es la solución, sólo el pueblo de Venezuela se mantiene en resistencia ayudados por el valiente Almagro en la OEA y unos caros amigos de éste país que no desfallecen en su lucha por lograr justicia.
De modo que Maduro piensa que va en camino de obtener su constituyente, con el compromiso de Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua de ser los primeros en reconocer internacionalmente a ese nuevo estado de maletín sin el apoyo popular, será una constituyente de lujo dispuesta a hacer realidad el sueño del Comandante Supremo de tener un país socialista por los cuatro costados, militarizado, con el poder concentrado en los revolucionarios bolivarianos y al servicio de los intereses de La Habana, un país creado en los laboratorios comunistas, para que sirva de modelo para “la salvación de la humanidad”.
La situación la podría resumir de la siguiente manera, Maduro ofrece un gobierno diferente, en un país distinto, eliminando la institución del voto universal, directo y secreto, permitiendo que sus corporaciones socialistas o colectivos, elijan, sólo ellos, a la misma gentuza que está gobernándonos, hasta que a ellos les dé la gana y en los términos que a ellos les dé la gana, y si no aceptamos, Maduro apretará el botón y el país se autodestruirá en cinco segundos, la lógica del kamikaze.
Maduro pretende vivir eternamente en un estado de excepción, gobernando por decreto y sin controles institucionales, con sus mercenarios en la calle haciéndole la guerra al pueblo, el General Padrino López le acaba de declarar la guerra a los venezolanos, un gran error que todos los clásicos sobre el conflicto armado han advertido: “Jamás inicies una guerra que no puedes ganar”, pero bueno, son chavistas y como tales, no piensan.
Yo sigo insistiendo en mi tesis, que en vista de la total incapacidad de la administración de Maduro en gobernar al país, y como no quieren desalojar el poder, la Asamblea Nacional nombre un gobierno interino, que de una vez por todas sustituya a cada una de las dependencias claves del gobierno, un nuevo CNE, igual con un TSJ conformado por magistrados de verdad, nuevo Defensor del Pueblo, Contralor, nuevo directorio del BCV, nuevo encargado de la seguridad de la nación y otros muchos funcionarios necesarios en una administración paralela, que gobierne para los treinta millones de Venezolanos que tenemos que sobrevivir en este caos.
Debemos convencer a la comunidad internacional que es necesario que fuerzas de paz se apersonen en Venezuela y desarmen al ejército chavista, detenga a sus líderes y podamos seguirle juicio por sus actuaciones, esa fuerza internacional debe garantizar el orden interno hasta que el gobierno interino rehaga sus propias fuerzas de seguridad, que no debería ser tan difícil, y podamos administrar la ayuda humanitaria y salir de la emergencia.
Este gobierno interino democrático y libre tratará de convencer a los países del orbe para que la factura petrolera y todos los haberes y deberes del país, sean, a partir de este momento, reconducidos hacia la nueva administración, que necesita tener un presupuesto con que funcionar y llevar a cabo las tareas más básicas de la nación, es más, se debería considerar que ese presupuesto se encuentre fuera del país para poder protegerlo de injerencias del régimen fascista.
Mientras los chavistas tengan la administración del presupuesto nacional no habrá paz en nuestro país, la nueva constituyente militar que Maduro desea instalar, lo que quiere es atornillar el presupuesto a los intereses de la revolución y sus amos, dejando sin efecto las actuaciones de la Asamblea Nacional y sometiendo a la población a una condición de servidumbre, donde otros, unos comisarios políticos chavistas, elijan a las autoridades del país y la población sostenga obligados con su trabajo, a sus explotadores.
Los ciudadanos de Venezuela deben abstenerse de pagar impuestos al chavismo o sea, a Cuba, si los ciudadanos que pagamos impuestos no obtenemos representación política y poder de decisión sobre nuestro destino ¿Qué sentido tiene pagar impuestos para sostener a una partida de vagos y maleantes en el gobierno?
Todos los acreedores, contratistas, prestadores de servicios de la República de Venezuela tendrán que reportarse a las nuevas autoridades designadas por la AN y cumplir con las leyes vigentes.
Seguramente, habrá conmoción los primeros días, pero sin flujo de dinero a PDVSA, al Banco Central y al SENIAT, el gobierno chavista no podrá funcionar y con la ayuda de la comunidad internacional muy pronto quedará inoperativo, les quedará la salida de las armas, pero ya para ese momento, debería haber en el país un fuerte contingente de cascos azules de la ONU haciendo el inventario y asegurando el parque de armas que estaban bajo la responsabilidad de las desaparecidas FFAA, hoy milicias chavistas y bandas armadas.
El poder lo tendrá el chavismo hasta el día que se lo otorguemos, en el momento en que los venezolanos dejemos de tomarlos en cuenta, construyamos nuestro propio gobierno y empecemos a actuar organizando nuestras vidas, hasta ese momento el gobierno de Maduro obtendrá oxígeno.
Este intento inédito en la historia, de una dictadura narco-militar creando un nuevo estado por medio de una Constituyente pirata, y la reacción internacional en contra de esta iniciativa, debe servir de ejemplo a las mafias del crimen mundiales, que aventuras de esta naturaleza, de convertir sus operaciones criminales en gobiernos y en estados, serán combatidas, hasta ver a sus promotores tras las rejas cumpliendo sentencias de por vida.
Tengo la impresión que Maduro y su entorno no se han dado cuenta del error garrafal que cometieron, al intentar algo tan descabellado como crear un estado instantáneo, donde el crimen y la impunidad, no el pueblo, se enseñorearan del poder político a la vista de un mundo globalizado, cada vez más crítico y responsable de su destino, y de lo importante que es para la paz y la prosperidad, contar con una comunidad de naciones democráticas y libres con la voluntad de mantener al crimen fuera de la política.  - saulgodoy@gmail.com



La religión y Toynbee


Ya se lo comentaba a un amigo, mientras más consolido el conocimiento que tengo del mundo en este proceso natural de envejecer, que es inevitable (por los momentos) y finalmente morir, más se me hace necesario poner orden en mi vida espiritual y esta necesidad me lleva a comentarles uno de los escritos, que yo considero más importantes de la copiosa y enjundiosa obra de ese enorme historiador británico, que fue Arnold Toynbee (1889-1975).
Toynbee escribió el prólogo para la obra de su amigo el profesor John Cogley, La Religión en una Época Secular (1968) donde resume de manera magistral su pensamiento religioso, para empezar nos dice Arnold:
Todo ser humano descubre que nació en un mundo que es misterioso porque la parte que le es accesible, inteligible y dócil no es un conjunto completo ni evidente, de manera que parece ser un pedazo de un todo más grande parcialmente inaccesible.  El pedazo accesible, tomado independientemente, no tiene sentido.  La clave para la comprensión de esta parte del Mundo del Hombre, que es accesible al Hombre por sus sentidos (incluyendo la introspección) y por el pensamiento científico que trabaja con datos sensoriales, parece estar en aquella otra parte de su Mundo que no le resulta accesible de la misma manera.

Esta breve descriptiva nos presenta como vivimos y entendemos solo una minúscula porción del universo que nos rodea, que hay unas parcelas a las que no tenemos acceso, donde quizás esté explicado el sentido de la vida.
Ese “otro mundo” del que habla Toynbee en su ensayo, sólo puede llegarse por otros medios que nada tienen que ver con el criterio científico ni la percepción de los sentidos ordinarios, una de las vías, es la fe.
Los escépticos constantemente nos recuerdan que las creencias religiosas pudieran resultar un engaño, una fabricación de nuestras necesidades humanas por aplacar el temor hacia una vida, que a veces, nos parece cruel y sin sentido, que las prácticas religiosas son ineficaces ante nuestras inseguridades e insuficiencias.
Pero Toynbee nos recuerda que en la vida primitiva de las comunidades humanas, la religión era inseparable del resto de la vida, conjuntamente con resolver problemas reales las creencias espirituales estaban ligadas en las actuaciones de los hombres, había una interacción, por medios de ritos y creencias con ese otro mundo, de donde provenía un cierto equilibrio, eso cambió, nuestras sociedades evolucionaron haciendo de las religiones entidades autónomas y la libertad lograda por los individuos, independizaron a los hombres de esa prácticas y creencias, lo cual no significa que no sientan la necesidad religiosa.
De hecho, los grandes promotores de la independencia del hombre de las religiones eran hombres que sentían y reconocían esa necesidad, ese complemento que faltaba y trataban de llenarlo con diferentes posturas y creencias, otras, que las religiones a las que atacaban como falsas.
Ese Mundo del Hombre, como lo llamaba Toynbee, sólo era posible experimentarlo sintiendo ese vacío fundamental, esa inquietud ontológica de completarnos espiritualmente, por supuesto, una buena parte de los hombres pasaban por esta vida sin elevarse nunca de su categoría de subhumano, sin sentimientos hacia los otros, sin preocupaciones morales e indiferente a vivir en sociedad.
Cuando el hombre es visto y sentido como una totalidad, el sentimiento religioso se encuentra presente influyendo en asuntos de orden político y social, aún en lo económico, no en vano los grandes avances que las religiones misioneras imprimieron en el orbe, en los puntos más alejados del planeta llevaban no sólo religión sino filosofía, moral, medicina, desarrollo tecnológico, nuevas maneras de comunicación, y llegaron incluso, como fue el caso del cristianismo y el islamismo, a imponer su autoridad en la lógica y las matemáticas de su tiempo.
Toynbee elabora un gran fresco histórico de cómo las tres religiones principales, o superiores, como él las llama, que serían, el hinduismo (precursor del budismo), el judaísmo (precursor del cristianismo y el islamismo) y el zoroastrismo (que devino en el parsi), fueron exitosas al permitir que los individuos pudieran vivir sus vidas religiosas aparte de sus vidas sociales, aunque todas estén vinculadas a una comunidad específica, siguen ligadas a las tribus, de esta manera nos dice Toynbee:
El hinduismo le dio a la humanidad la idea de que en las últimas profundidades del alma humana hay una chispa que es idéntica a la realidad última del universo.  El judaísmo le dio a la humanidad la idea de que la realidad última, en su aspecto personal, es unitaria.  El zoroastrismo le dio a la humanidad la idea de que Dios está en guerra constante por el bien contra el mal y que es deber de sus adoradores ayudarlo en su lucha sirviéndole como su iglesia militante aquí en la tierra.

Pero a pesar de su éxito, estas religiones tienen el inconveniente, que su proceso de adaptación es muy lento, y las sociedades y el individuo tienen que asimilar cambios cada vez mas acelerados, la civilización tiene unos cinco mil años de historia, estas religiones, algunas menos, otras más, tienen aproximadamente 2.500 años de existencia, lo que las hacen las instituciones más antiguas existentes y muchas de sus formas tradicionales, son hoy inaceptables y ajenas para las nuevas generaciones, lo que crea un problema con muchos de sus seguidores y creyentes.
Pero Toynbee ve un problema mucho más complicado en el asunto, es en Occidente donde se siente esa enorme separación con la religión, entre otros factores porque es en occidente donde los individuos deben asimilar un mayor número de cambios y a mayor velocidad, y occidente, convertido en la influencia global más importante, conquistando mercados, imponiendo su cultura y respaldado por una importante fuerza política, económica y militar, también lleva al orbe esa tendencia a alejarse de la religión, que en muchos casos desestabiliza a algunos pueblos y hace que otros se sientan agredidos.
Toynbee ve el problema desde otro ángulo:
El proceso tecnológico ha sido acumulativo y enorme, y parece que este asombroso progreso tecnológico logrado hasta ahora parecerá muy poco junto a lo porvenir.  En comparación, el progreso social y político del hombre, y aún más, su progreso moral ha sido escaso.  Por cierto que es dudoso que haya progresado algo al respecto.  De todas maneras, en las relaciones humanas el progreso, cuando se logra, si es que se logra, ha sido siempre precario.  En nuestro tiempo hemos visto grandes naciones aparentemente civilizadas que repentinamente se volcaron a la maldad sin igual.

Para Toynbee de las principales tareas de la humanidad es readaptar la religión a nuestra nueva forma de vida, sacarla de su retraso, Toynbee sospecha que son las formas tradicionales las que nos alejan de la experiencia religiosa, que debemos buscar nuevas expresiones significativas a nuestras formas de vida.
De las cosas que critica Toynbee es que aún hoy predominan en la enseñanza del cristianismo un lenguaje que corresponde a la antigua filosofía griega, términos de mitología propios del mundo mediterráneo de principios de la era cristiana, la vida de Jesús, por ejemplo, sostiene una narrativa común a la antigua mitología egipcia, por lo menos de la Quinta Dinastía en adelante.
Dice finalmente Toynbee:
Si la religión ha de dar a los seres humanos la ayuda que necesitan de ella para la vida, estos no pueden dejar de lado la tarea de distinguir las expresiones contingentes y efímeras de la religión de su esencia constante y debe estar siempre dispuestos a hacer los cambios revolucionarios en la expresión tradicional con el objeto de percibir la esencia.  Es una operación delicada y peligrosa.  Pero de todas maneras es imposible vivir sin vivir peligrosamente.    -

saulgodoy@gmail.com










martes, 16 de mayo de 2017

El chavismo como enfermedad mental


Aquellas personas que de alguna manera se vincularon a esta ideología, los que admiraron al líder de la revolución, al Teniente Coronel, paracaidista, Hugo Rafael Chávez Frías, los que se sintieron atraídos por el gran montaje mediático que llevaron a los más apartados lugares del planeta, cortesía de una chequera petrolera que nunca paró sino hasta agotarse, de financiar cuanto evento, producción, foro, concierto, encuentro o feria había, para promocionar la figura de Chávez como el nuevo mesías del socialismo del siglo XXI y su discurso de amor a la humanidad, todos, o fueron embaucados, o se trató de un acercamiento interesado que buscaba o bien dinero, de un cargo en el gobierno, o publicidad.
Esto último lo digo porque hay varias personalidades del mundo del espectáculo, del jet set internacional, que se juntaron con Chávez, por interés meramente económico, o porque buscaban la publicidad que venía anexa a la aproximación, por el “glamour” que en su momento traía fotografiarse con el gran líder de las causas tercermundistas, por la generosa bolsa de dinero que el Comandante gustaba exhibir para financiar proyectos “revolucionarios”, desde películas de Hollywood, espectáculos musicales, proyectos editoriales, documentales para la T.V., sus famosas anti-cumbres de mandatarios mundiales, carreras de fórmula uno, sus legendarios encuentros con líderes anti-imperialistas, con todos aquellos sátrapas del totalitarismo fundamentalista, de las peores dictaduras africanas y asiáticas.
Chávez llenó un nicho muy especial de figura anti-establishment explotada por todos los medios de tendencias izquierdistas, que necesitaban de personalidades que le dieran vida al moribundo marxismo internacional, que luego de la caída del muro de Berlín, necesitaba un renacimiento del comunismo, y Chávez, de la mano de Fidel Castro, llenó ese espacio de ilusiones que los utopistas colectivistas reclamaban, ante la inexorable hegemonía del capitalismo mundial.
Nombres como el del director de cine Oliver Stone, o los actores Danny Glover, Sean Penn, el editor de la publicación Le Monde Diplomatic Ignacio Ramonet, , el escritor Colombiano Gabriel García Márquez, el filósofo mexicano Enrique Dusel, el intelectual norteamericano Noam Chomsky, los políticos españoles Pablo Iglesias, Luis Ignacio Zapatero y Juan Carlos Monedero, entre muchos otros, que vieron en el líder venezolano la figura necesaria para sostener la ilusión progresista en el mundo, recibieron con simpatía su surgimiento, y lo aplaudieron como una nueva estrella en el firmamento de celebridades.
Millones de dólares de los venezolanos se gastaron en aquella campaña mundial sin ningún rubor, y no fueron pocos los que escamotearon a la revolución de sus dineros, en un derroche digno de un príncipe en un cuento de las Mil y Una Noche.
Pero Chávez “no tenía nada en la bola” como se dice en términos beisbolísticos, era pura pose y nada de sustancia, tome usted cualquiera de sus supuestos libros, que nunca escribió, sino que eran elaboraciones editoriales de sus discursos, entrevistas, programas radiales y de televisión, porlegómenos a leyes que hacía redactar con la ayuda de muchos escritores contratados para darle espesor a la sopa de ideas, que el hombre, alucinado, predicaba en sus noches de insomne tras innumerables tazas de café y algo más.
En el pensamiento de Chávez había de todo menos coherencia y moral, le gustaba bailar pegado con la moral cristiana, parecerse a Jesucristo fue el él una obsesión, y su discurso está plagado de citas del nuevo testamento, la filosofía de la liberación era la base de sus ideales, pero su vida privada y pública estaba reñida con su supuesta vocación humanista, empesando por su gusto por la magia negra y la brujería, bastaba una provocación de parte de quienes nos oponíamos a su pensamiento para provocar un arresto de improperios y amenazas, y muchas veces de condenas a muerte como lo registrada en contra del productor agrícola, Franklin Brito, que se atrevió a enfrentarlo defendiendo sus propiedad, y fue ejecutado en el Hospital Militar.
Se habla mucho de su supuesta “sensibilidad social” y se pone como ejemplo alguno de sus múltiples “misiones sociales” que fueron la columna vertebral de sus políticas públicas, eso fue un invento cubano para elevar sus puntos en la opinión pública, parte de ese entramado de amor cristiano, justicia social televisada y ejemplo de las bondades de la unión cívico-militar, que resultaban de su prédica sensiblera y financiado con dineros públicos, para posicionarse como el líder necesario y milagroso que lo hizo tan popular.
Toda aquella puesta en escena de un líder besando viejitas o disfrazado de doctor auscultando negritos, o manejando un tractor, fueron cálculos muy fríos diseñados en La Habana y ejecutados por publicistas brasileños, a quienes se le pagaron jugosas sumas y de eso Maduro nos tiene varios cuentos.
Cualquier persona que tenga como modelo de vida a alguien como el Teniente Coronel Hugo Chávez Frías, luego de conocerse lo que sabemos sobre este personaje, y el resultado de su obrar en la vida, simplemente, o es un cretino moral, o se trata de un delincuente, de esos que se tranzan con el jefe de la banda.
El propósito fundamental de hacer ver al Comandante Supremo como un alma caritativa y de buenos sentimientos, que gastaba los dineros públicos supuestamente en programas sociales para los más necesitados (en realidad estaba creando más pobreza y acostumbrando a sus seguidores a la dádiva interesada de un partido político por sostener su clientela) era con el determinado propósito de convertirlo en un ícono popular, igual que esos tenebrosos personajes cuyos semblantes terminan en estampas gráficas junto a los santos y vírgenes que son usadas en altares de ofrendas por los santeros, a los que los pillos se encomiendan antes de dar el golpe, para que los protejan con su fuerza en sus faenas.
Esto lo digo porque no me cabe en la cabeza como personas como Nickmar Evans, por ejemplo, a quien considero un joven profesional inteligente y con espíritu crítico, o los innumerables oficiales de las fuerzas armadas, todos profesionales en alguna carrera, a algunos profesores universitarios que acompañaron a Chávez durante sus gobiernos y no pocos “doctores”, estudiados, viajados y “escribidos”- como decía mi abuela- y como estos venezolanos, al igual que muchos otros de pocas luces, que en contra de la evidencia, de la multitud de pruebas condenatorias a su mal obrar, se empecinan en conservar su lealtad personal y mantener el mito, porque no es otra cosa, un mito, en la figura de ese gran impostor, alias, el Comandante Eterno.
Se entiende que mucha gente le deba la oportunidad que les ofreció de avanzar en sus carreras y proyectos de vida, sobre todo a los más ineptos y a los menos preparados, que si hubieran tenido que competir en un mercado de trabajo libre, jamás hubieran podido llegar hasta donde el Comandante los llevó, ese agradecimiento se entiende aunque no, el confundirlo con idolatría que le profesan.
Hay en este gesto algo de oportunismo, de rebeldía fatua, de desprecio hacia la inteligencia humana, de falta de vergüenza, pero principalmente de un sentimiento de venganza social, de revanchismo  que es, para mí, absolutamente despreciable en un ser humano, pues con todo la consciencia y voluntad, decidieron hacer de este pequeño hombrecito, un ídolo de barro al que adorar, por todos quienes se sientan transgresores, o sea, revolucionarios.
Pareciera que detrás de este gesto de entrega al líder máximo, lo que los motiva es la excusa para comportarse como un diablo, hacer cualquier clase de trapisondas en contra de la razón, del sentido común, de la decencia y el orden público y luego, como los alcohólicos, salir de las ruinas de sus actos, clamando que estaban poseídos, que no sabían lo que hacían.
Es inaceptable, porque todos sabemos que están haciendo el mal, como no tienen la capacidad de obrar por cuenta propia y hacer el bien, todos los chavistas, y aquí me deslindo de todos aquellos analistas políticos que ven en los chavistas descontentos unos aliados a la causa de los demócratas, son personas mal estructuradas mentalmente, son almas fallidas, enfermas, disminuidas, moralmente incompletas, piensan y actúan pensando que son como nosotros, pero son más cercanas a los animales que a los humanos.
El chavismo al igual que todo comunismo, es una ideología que ya vienen con los problemas de la vida resueltos, en una fórmula mágica, “Sigue al líder, no hagas preguntas, obedece y todo te será permitido”, el gran sueño de toda persona humana que no quiere ser humano, ni persona, que le da pavor la libertad.
Los chavistas van directo a la comisión de ilícitos y latrocinios que les pueda propiciar una fortuna rápida e inmerecida, no se andan por las ramas, desde el primer día en sus puestos, en sus oficinas y despachos, empiezan a delinquir, a apropiarse de lo que no es suyo, algunos de billetico en billetico, otros en gruesas sumas que nunca ven sino en sus “laptops” con números de siete y ocho cifras que continuamente crecen en sus cuentas cifradas.
Todo esto lo hacen frente al retrato de su benefactor, Hugo Rafael Chávez Frías, su padre, su protector, su ticket hacia una mejor vida… suponen ellos.
Hugo Rafael Chávez Frías no dejó nada bueno en su paso por la tierra, su familia es un desastre, no tienen como ocultar sus fortunas mal habidas, sus vidas personales son lo más inestable que existe, no pueden mantener una relación personal común con nadie, siempre están a la defensiva, rodeados de la intriga de que quieren estafarlos de sus riquezas, viven rodeados de guardaespaldas, de abogados, de contadores que constantemente les recuerdan que están atados a unos dineros supervigilados por autoridades fiscales extranjeras, siempre bajo el temor de una investigación, de una comparecencia ante un tribunal, muchos viven en otros países en constante escrutinio.
Todos son propensos a enfermedades degenerativas, al alcoholismo, a la demencia precoz, al cáncer, siempre hay un puesto en la mesa para la paranoia y la culpa, no duermen tranquilos, no conocen la paz, por supuesto los hay quienes tienen la piel gruesa, carcamales y saurios que se sienten a gusto entre el festín hediondo de sus cofres rebozando de dinero, mientras sus compatriotas en Venezuela mueren de hambre y falta de medicinas.
Para ellos la vida tiene un significado único, cuidar el dinero, viven y mueren para ello, no pueden ir a una ópera, ni disfrutar de una cena, sin estar pensando en los intereses, en los movimientos de cuentas, en lo que les queda, o en las inversiones que harán en la mañana, ni siquiera son capaces de mantener una erección sino ven aumentar sus saldos diarios en los paraísos fiscales, y es que los montos de dinero que manejan son tan grandes, que no tienen otra ocupación que estar sacando cuentas, todo el bendito día.
El chavismo es un arma de la disociación mental, quien no esté alerta a su pretensión de ideología dominante está perdido, su discurso es rico en deformaciones del lenguaje, no solo le cambia el sentido a las palabras sino que les da otros que no tienen, en la mejor tradición orweliana utiliza el montaje del doble discurso, trata de crear una neo-lengua a partir del castellano original, con una nueva sintaxis y semántica.
Es muy rico en el uso de metáforas la mayor parte absurdas y con la intención de crear conflictos, hurga en el subconsciente colectivo en busca de claves sentimentales a las que despoja de todo sentido razonable y estimula el odio social en contra de la burguesía, su meta es la destrucción del sentido común o más bien, la construcción de un nuevo sentido chavista de la vida, una vuelta al mundo animista y primitivo donde predomina la relación del chamán con la tribu y donde el enemigo está claramente identificado.
Sus interpretaciones de la realidad, la hermenéutica que utiliza para descifrar los códigos sociales y políticos son como el chicle, se estira hasta lo absurdo, hace que las normas pierdan su sentido, le dan la vuelta a la realidad y le dan la lectura opuesta, un chavista puede sin ningún problema aceptar que el día es la noche, que ser pobre es bueno y ser rico es malo, en esto tienen mucho en común con ese personaje que devino en el que llaman, Papa Francisco
Y ese es el socialismo que Chávez vendió, ese es el socialismo con el que los cubanos los atraparon en su madeja de corrupción, porque por algún atavismo histórico los hermanos Castro se convirtieron en los dispensadores de esos perdones extraordinarios, que como en la Edad Media vendían para el perdón de los pecados y alcanzar la bienaventuranza, ese perdón castrista es ser “revolucionario”, sólo los otorga Cuba, parece que son reconocidos en el cielo de los comunistas por un Dios marxista leninista, que si pagan, si se “bajaban de la mula” con La Habana, tendrán la absolución total de sus pecados, compran la impunidad total, porque para un verdadero revolucionario no hay culpa, no hay castigo, sólo el agradecimiento eterno… y unos cuantos venezolanos cayeron como los perfectos pendejos.
Chávez era un hombre absolutamente despreciable, no tiene en mí ningún tipo de simpatía, ni reconozco ninguno de los valores que la propaganda comunista internacional trata de de atribuirle, su intelectualidad era nula, su catadura moral era la de una prostituta, sus sentimientos eran controlados por el cerebro de Brocca, es decir, eran los de una sierpe que encantaba a sus víctimas antes de devorarlas, tengo la impresión que llevaba una vida sexual desordenada y desviada, sus sentimientos eran los de un violador, atraía con sus buenos deseos hasta tener a sus presas enrolladas y apretaba, era un extorsionador contumaz y fue, cuando era requerido, un asesino de sangre fría.
La gente se queda muchas veces en su expresión mediática, en el contacto que hizo con el país de las esperanzas rotas, con sus apariciones públicas y multitudinarias, en el showman que conquistaba corazones con su discurso de justicia social y de igualdad, con sus ofrecimientos de amor, con sus terribles canciones, danzas y declamaciones de clásicos de la poesía venezolana, pero principalmente, era, y esto estaba oculto para la gran masa de venezolanos, un pobre títere en manos de ese genio del mal llamado Fidel Castro, que entre muchas de sus marionetas, controlaba, al menos sentimentalmente, a los Obama y a los Clinton en los EEUU, lo que explicaría como se permitió avanzar el proyecto satánico de Chávez y luego de Maduro, en Latinoamérica.
A Chávez, como a su engendro, el indocumentado Nicolás Maduro, no hay que tenerles miedo, constituyen simplemente una expresión del mal, una enfermedad social, de la que hay que enfrentar y salir tan pronto se pueda y de manera radical, para que no sigan afectando la vida de la región, y aquí debo incluir al nefasto régimen de los hermanos Castro en Cuba, que en algún momento, espero, más temprano que tarde, se le dé el finiquito pendiente y extraigamos ese tumor que tanto dolor ha producido en nuestro continente.
Espero que con estas líneas, las personas inteligentes que se hayan visto retratadas en la argumentación, se aparten de cualquier relación que pudieran tener con el chavismo, el socialismo es una ideología muy rica y variada para estar partiendo lanzas con esta triste versión, paupérrima, ladrona, asesina y militarista, por decir lo menos, del progresismo izquierdista.   -   saulgodoy@gmail.com






domingo, 14 de mayo de 2017

Un sistema para entender la realidad


Cuando leo, que lo hago todos los días y en múltiples momentos, suelo anotar en una libreta las ideas que llaman mi atención y sobre las que profundizaré, o aquellas que pudiera usar para un artículo, o una conferencia; allí referencio la obra y el autor, para futuras búsquedas; pero la libreta a veces no está conmigo, leo, no registro el pasaje que me interesó y luego no tengo manera de volver a él, excepto por lo que memoricé.
Pues bien, no hace mucho leí de alguien, en algún lado, que gracias a los avances de la Inteligencia Artificial, muchos científicos, en especial los programadores y expertos lógicos, que han tenido que recurrir a la lingüística para poner en comunicación a las máquinas con el usuario normal, se dieron cuenta (y estoy seguro que esta opinión fue de un filosofo de la ciencia, cuyo nombre se me escapa), que el ser humano, para estructurar la realidad que confronta o crea en su día a día con el mundo, utiliza formas que han sido estudiadas, formuladas y desarrolladas por la Teoría Crítica Literaria; el asunto me interesó, pero no anoté la fuente.
Esta idea no es nueva, sobre todo es un tema muy caro para la filosofía llamada postmodernista, que tiene al lenguaje como un permanente objeto de sus elucubraciones; lo que me parece extraordinario del asunto es que, en algo tan vital como la construcción de la realidad por parte del ser humano, los científicos hayan desembocado en una de las materias quizás más grises y hasta secundarias de todos los estudios de las humanidades como lo es la Teoría Crítica Literaria.
Los científicos cognitivos, sobre todo los que trabajan en laboratorios de neurofisiología, los que estudian el funcionamiento de nuestro cerebro, los psicólogos cognitivos, que tratan de develar la naturaleza de nuestra mente, los matemáticos, lógicos, programadores, lingüistas, los ingenieros de computación, diseñadores de circuitos, chips, bancos de memoria, unidades de procesamiento centrales, en línea, los expertos en la teoría del caos, que estudian justamente cómo funcionan los procesos de toma de decisiones en situaciones aleatorias, los filósofos del lenguaje, que se esmeran por reducir la incertidumbre del significado de las palabras… ellos y muchos otros que están en la línea del frente, batallando por descubrir de qué está hecha nuestra realidad, por la vía de la construcción de la realidad virtual, han descubierto, justamente en el campo literario, una buena parte del arsenal que necesitaban para su trabajo. Como dice el adagio, uno nunca sabe de dónde salta la liebre.
Jean- François Lyotard, un filósofo marxista francés, ha desarrollado desde hace ya varias décadas un campo de estudio que él denomina el de las “narrativas”, que algo tiene que ver con contar una historia, pero que principalmente trata del conocimiento, de una manera particular de ver el mundo.
Lyotard, ya para 1979, cuando publica su obra, La Condición Postmoderna, decía lo que les acabo de explicar:
El conocimiento científico es un tipo de discurso. Y es justo decir que por los últimos cuarenta años las ciencias y tecnologías de punta han tenido que ver con el lenguaje: fonología y teoría lingüística, problemas de comunicación y cibernética, teoría modernas del álgebra e informática, el lenguaje de las computadoras, problemas de traducción e investigación de áreas de compatibilidad de los lenguajes de computadores, problemas de de almacenamiento de información y bancos de data, telemática y el perfeccionamiento de terminales inteligentes, paradoxología.

Estas narrativas están presentes en todas las disciplinas del conocimiento humano, uno las descubre en la misma naturaleza, en las ciencias, aún en las matemáticas, en la historia, la sociología está llena de ellas; al igual que la antropología, la filosofía es una gran narrativa, en la política y en la religión nos encontramos con esas meta-narrativas que derivan, todas, de algún texto sagrado, doctrinal o constitucional.
Estas narrativas constan de un lenguaje particular, de un orden o estructura, de una sintaxis, de una lógica que hace que las partes se integren, fluyan como una relación de hechos y causas que hace que los microrelatos se enlacen con los grandes relatos; se ha descubierto que el hombre, desde que se despierta hasta que se acuesta, tiene una visión del mundo que se ajusta a la forma de una constante narrativa de lo que le sucede en cada instante, lo que nos acaece adquiere inmediatamente la estructura de un cuento, con un lenguaje, una dinámica de la acción, la descriptiva, los diálogos, su desarrollo, los clímax y desenlaces… cuando alguien nos pregunta, le echamos el cuento; cuando recordamos, traemos a la memoria la narrativa de lo que nos sucedió.
Ya Sigmund Freud había descubierto la importancia de estas narrativas para la vida interior del ser humano; se hacía necesario tener cierto orden en estos relatos para poder tener una vida mental sana, las palabras y sus combinaciones jugaban un rol estelar en las formas de comportamiento de las personas, las funciones del lenguaje eran de vital importancia en el equilibrio de las mentes; en sus obras, la Interpretación de los Sueños, la Psicopatología de la Vida Cotidiana, El Chiste y su Relación con el Inconsciente, daba por sentado lo importante de la coherencia del discurso interno, que en el mayor numero de circunstancias, coincide con el discurso hacia el mundo; de hecho, la metodología del diván y el dejar que el paciente elabore libremente sobre hechos de su vida, constituyen la técnica basal del psicoanálisis.
Lacan, posteriormente, y sobre estos aportes de Freud, elaboró unas aproximaciones sobre algunas contradicciones que se daban en los discursos de las personas y las disonancias entre significado y significante, que pudieran apuntar hacia patologías ocultas en los pacientes; decía Lacan: “Una palabra no revela tan simplemente su sentido. Más bien conduce a otras palabras en una cadena lingüística, así como un sentido conduce a otro”.
Las palabras, según Lacan, generan significados que trascienden la comprensión de quienes las usan, al punto de que puede suceder que lo que uno quiere decir y lo que dicen las palabras no coincide, de allí que en la vida diaria se sucedan tantos malos entendidos y situaciones conflictivas.
De igual manera, el discurso diario de una persona puede ser intervenido por asuntos de carácter moral o de principios, que afectan la coherencia de la narrativa produciendo distorsiones y hasta interferencias, afectando el comportamiento y la salud del individuo.
Paul Dolan, profesor de Psicología del Comportamiento en The London School of Economics and Political Science, y entrevistado por la revista Edge (2016), nos relata la siguiente historia:
Fui a cenar con una amiga y pasó toda la velada quejándose de su trabajo, de su jefe, de sus colegas, de lo difícil que es llegar a su oficina. Cada detalle de su rutina diaria la hacía miserable. Entonces, al final de la cena, dijo – Amo mi trabajo.  Eso es muy común.  Ella trabaja para una organización donde siempre soñó en ingresar, sus padres estaban orgullosos, sus amigos la envidiaban.  ¿Cómo no podía estar feliz cuando pensaba que era el empleo de su vida?  Aunque sus experiencias, el día a día y cada momento en el trabajo, estaban contando una historia muy diferente.

El experto en Inteligencia Artificial, Ben Goertzel, en su valiosa obra, Lógica Caótica (1994), propone la existencia de cuatro sistemas que nos permiten conocer y manejar nuestra realidad; estos sistemas son: 1- Un sistema lingüístico, compuesto a su vez de un sistema sintáctico y uno semántico.  2- Un sistema de creencias, dividido entre el sistema lingüístico y un sistema auto generador de  “explicaciones” (principalmente por medio de una extraordinaria capacidad de reconocimiento de patrones).  3- La mente, que trabaja sobre dos autopistas interconectadas, por un lado, un control de memoria asociativa, y por el otro, un sistema de control central para los movimientos musculares del cuerpo, compuesto de múltiples niveles para subrutinas de trabajo con capacidad de retroalimentación inmediata (con este sistema entramos en contacto con el mundo).  4- Un nivel de realidad que lo componen la mente individual, operando en “tiempo real”, y un poderoso sistema de creencias construido colectivamente, que no es otra cosa que la cultura que nos rodea y de la que somos parte.
Para hacer todo este trabajo de construcción, tanto de la realidad como del yo de cada persona, contamos con 100 billones de neuronas por cada cerebro humano y una serie de procesos bioquímicos, trabajando sin descanso y en un acto de coordinación que desafía la imaginación.

Luego de leer estos trabajos no puedo más que estar de acuerdo con quien apuntó que no hay nada tan extraño y misterioso como la realidad, que, como bien dejó asentado nuestro siempre admirado Calderón de la Barca, está hecha, principalmente, de sueños.  -  saulgodoy@gmail.com

viernes, 12 de mayo de 2017

El problema militar en Venezuela



A todos nuestros mártires por esta segunda independencia de Venezuela

Raúl Castro siguió la receta de los totalitarismos mundiales, la que indica que a tus más cercanos colaboradores, aquellos que deben ensuciarse las manos por la causa y hacer el trabajo sucio, hay que escogerlos no tanto por la lealtad al proyecto de un mundo nuevo, sino por su rabo de paja.
Larga ha sido la experiencia de monarcas, generales y líderes en todos los regímenes políticos que necesitan del compromiso y lealtad de sus más cercanos oficiales, con los que funciona mejor tenerles guardado un expediente por sus crímenes y vicios, que todos los juramentos que hagan ante una bandera o los símbolos del poder… funciona incluso mejor que un cofre lleno de dinero.
El miedo a que se haga pública su condición de rata de albañal, a estar sometido al desprecio público, a ser perseguido por los órganos de la justicia, a ser buscado con un precio por su cabeza y apartado de los privilegios del poder, son algunas de las consecuencias que una mera sospecha de traición o señal de debilidad ante los requerimientos del tirano pudiera provocar de un momento a otro. La historia está llena de abundantes ejemplos.
Cuando Raúl Castro decidió nombrar al Alto Mando militar en Venezuela lo hizo a través de sus agentes, el Teniente Coronel Hugo Chávez Frías y, luego, el civil indocumentado Nicolás Maduro, y muy sibilinamente recurrió a nombramientos de oficiales totalmente ideologizados, al grado de fanatismo por la doctrina comunista, como es el caso del General Padrino López, o con deudas pendientes con la justicia, como el General Nestor Reverol; mientras más grande y notoria su falta, mejor, y a los que tenían una hoja de servicio más o menos presentable había que manchársela, o sea, ponerlos en posiciones donde pudieran verse comprometidos en asuntos criminales, latrocinio, violación de derechos humanos, perpetradores de masacres, etc., y se les documentaba las faltas para contar con ese expediente de control.
Porque lo que impera en el Alto Mando militar de Venezuela se llama extorsión, o haces lo que dice tu jefe o te arruina la vida y la de tu familia, tan sencillo como eso, y a mayor calibre de la falta cometida, más se exige de tu comportamiento.
A todas luces, lo que impera en este mecanismo satánico de control es el miedo, mientras pertenezcas al gobierno estás a salvo, haz lo que se te ordena y no sólo tendrás poder y riquezas, sino un paraíso en donde vivir en total impunidad y siempre con la perspectiva de ir ocupando mejores cargos.
Muchos oficiales venezolanos, aún a sabiendas de este pacto diabólico, aceptaron vender su alma; lo único que les importaba era las riquezas materiales… qué carajo, después de todo, sino eran ellos, otros saltarían al ruedo para complacer a los cubanos.
Por ello es que tenemos un Alto Mando Militar lleno de personas requeridas por la justicia internacional por delitos de narcotráfico, violación de derechos humanos, crímenes contra la humanidad, corrupción, contrabando, lavado de dinero, tráfico de armas, ayuda a la subversión, falsa atestación y falsificación de documentos de identidad, asesinato, robo, secuestro, masacres y pare usted de contar.
Bajo este esquema operativo, lo primero que se pierde es la moral, el honor; el oficial deja de ser un soldado para convertirse en otra cosa, en un mercenario, en una víctima de su propia ambición y errores, manejado por unos mafiosos que controlan su vida; muchos han pensado en aprovecharse de la ocasión, amasar una fortuna y huir, pero los cubanos tienen montado en nuestro país una red de espionaje y control que hace casi imposible para estos hombres y mujeres huir sin dejar rehenes en manos de sus extorsionadores, o son amenazados de entregar los expedientes a las autoridades internacionales para que sean buscados, o el mismo gobierno se encarga de hacer la denuncia y preparar las acusaciones, o simplemente los persiguen y los asesinan, muchas veces simulando accidentes.
En Venezuela todos los chavistas tiene un expediente, han permitido que los cubanos se involucren de tal manera en sus vidas, hay tantos hilos que mueven sus intereses, familias, fortunas mal habidas, que todos, absolutamente todos, están integrados en un enorme banco de datos manejado en La Habana, se trate del presidente de la República hasta el último de los suscritos de las bolsas de comida CLAP, o los portadores de los Carnet de la Patria, o simplemente los funcionarios públicos.
Todo este dantesco cuadro se refleja con absoluta fidelidad en la actual situación de seguridad en nuestro país, unas FFAA al servicio de los intereses de Cuba, que son los de Nicolás Maduro, que son los del Alto Mando de las FFAA y que están actuando en contra del pueblo de Venezuela y con una brutalidad tal, que sólo se entiende por el miedo que sienten estos oficiales al saber que ni no hacen lo que se les ordena caerán en desgracia.
Esto último que está sucediendo al encausar a civiles, principalmente estudiantes, que ejercen su derecho a la protesta pacífica, por medio de tribunales militares, en procesos judiciales preparados para eliminar la disidencia, lo que es un claro reflejo del grado de angustia colectiva que tiene atenazada a la institución militar; los oficiales comprometidos con el régimen cubano, o sea, con Nicolás Maduro, están aterrados de que esos expedientes, sus cuentas secretas, sus bienes y sus vicios particulares, que de seguro están registrados en sendos videos y conversaciones de audio hechos por el G-2 cubano, con fotos, declaraciones, direcciones, testimonios de patriotas cooperantes ante quienes, a “calzón quitao”, han desnudado su lado bestial.
Todos esos fiscales y jueces militares que están haciéndole el trabajo sucio a Cuba, poniendo en cárceles a nuestros héroes de la calle en su lucha por la libertad y la independencia, tienen que saber que sus acciones traidoras e inmorales van a tener un altísimo costo, no pueden impunemente traicionar a la patria sirviendo de carceleros al amo extranjero.
Amantes, gustos sexuales, adicciones al alcohol o drogas, deudas de juego, episodios de violencia doméstica, abuso a menores, venganzas sangrientas a enemigos, corrupción, secretos que se han dejado pillar en estos últimos tiempos por los sapos del régimen, aparecen en esos expedientes, eso y los paquetes de dólares del narcotráfico que les entregan, es lo que los impulsa a violar el sagrado juramento que una vez hicieron de defender a su patria.
Las FFAA se dejaron entrampar por sus peores enemigos, actúan a control remoto y contra su propio país, no les importa, obedecen al amo, con quien creen estar seguros, por ello han permitido que grupos de civiles afectos al gobierno, eufemísticamente llamados colectivos, una banda de delincuentes armados y en la nómina de Miraflores, actúen protegidos por la Guardia Nacional, asesinando venezolanos… ésta es la prueba indiscutible de que el Alto Mando militar se encuentra operando para satisfacer los intereses cubanos, no se ocupan de detener los envíos del petróleo a Cuba, ni de sacar a los invasores del país, sino de reprimir a quienes esos “h.d.p.” consideran sus enemigos, a nosotros, los venezolanos.
Bajo estas circunstancias, las Fuerzas Armadas Nacionales, a menos que haya un sector sano que pueda reaccionar y hacer una limpieza en casa, está irremediablemente perdida para los intereses del país, aunque no dejan de asegurarme personas que conocen el ambiente militar que una gran mayoría de la institución no está de acuerdo con la delicada situación.
Se habla de una resistencia a lo interno, donde se dan notificaciones del malestar dentro de sus cuadros, y se siguen produciendo bajas en abundancia del personal que no quiere verse comprometido en la traición, se han hecho amenazas anónimas en contra de los jefes corruptos, la negativa en hacerse parte de la represión en contra de la población civil, han hecho que los rumores de arrestos y oficiales enviados a sus casas, sin mando, se multipliquen a diario, y que pronto, me aseguran, algunos estarían dispuestos a entrar en una fase más contundente de rechazo a este estado de cosas.
La oposición debe tener esto muy en claro, no hay que engañarse, vean quienes están ocupando los puestos de mando en las FFAA y se darán cuenta de que, detrás de esos uniformes y la retórica patriótica, sólo hay mafiosos haciendo negocios con nuestra miseria, protegiendo sus propios intereses, delincuentes buscados por policías y tribunales de otros países, asustados de quedar al descubierto y en manos de la justicia internacional, que van a hacer lo imposible por sobrevivir y, si eso significa exterminarnos, lo harán.
Han actuado con sangre fría, convenciendo a unos venezolanos, en los cuerpos de seguridad del estado, para que actúen como monstruos asesinos de jóvenes, y el Alto Mando militar está coordinando estas matanzas sistemáticas en las protestas de los ciudadanos en la calle, por órdenes de La Habana.

El Ministerio de la Defensa está actuando como perro de ataque de los cubanos, con uniformes de nuestras fuerzas armadas, defendiendo los intereses de estos extranjeros, a quienes sólo les interesan los 100.000 barriles de petróleo diarios que les envían como tributo, y todos los negocios paralelos de corrupción y narcotráfico que han desarrollado con esta alianza funesta, lo que significa una injerencia directa en nuestros asuntos internos.
No pueden negar la presencia de cubanos en los cuarteles, los espías en Fuerte Tiuna, los oficiales dando órdenes en el Ministerio de la Defensa, las tropas cubanas infiltradas en los cuadros regulares de las tropas, los expertos en represión coordinando el lavado de cerebros en los cuarteles, designando observadores y francotiradores en los edificios por donde pasan las marchas de la ciudadanía desarmada…
Lo que está haciendo Cuba con nuestro país es un acto de guerra; su presencia en medio de los traidores venezolanos tiene el único propósito de cimentar su poder intervencionista en el país, porque no quiere abandonar la suculenta presa que le da tanto para la sobrevivencia del titánico régimen de Castro en Cuba; si tiene que hacerle daño a nuestra población, si tiene que destruir lo que queda de nuestra infraestructura económica, no le temblará el pulso.
Conociendo el grado de intriga e inhumanidad del gobierno de Raúl Castro, de su habilidad para esconder la mano del saboteador, no sorprende que dentro de sus planes esté crear una situación tal de represión injustificada, para que el escenario desemboque en una guerra civil… y Maduro está haciendo lo posible por ofrecérsela en bandeja de plata.
Lo que no me explico es porqué la Asamblea Nacional no ha introducido contra Cuba, ante la OEA y La ONU, un pliego de denuncias de estas agresiones, justo contra el país donde periódicamente acude el indocumentado Maduro a recibir instrucciones y de donde salen los planes de guerra para someter al pueblo de Venezuela; el gobierno de Raúl Castro, a todas luces, está agrediendo con fuerzas militares la paz de la nación venezolana, manipulando las FFAA venezolanas con instrucciones de exterminio de su población para garantizar el suministro de petróleo, que es un compromiso, a espaldas del pueblo venezolano, que el gobierno de Venezuela no puede darse, debido a la extremas circunstancias de necesidad y emergencias que vive el país.
Cuba ha estado utilizando de manera pública y notoria todo su poder diplomático, su presencia en los foros internacionales, su habilidad aprendida durante la guerra fría para avanzar en el oscuro mundo del espionaje y el montaje de operaciones negras y psicológicas, para ensayar todo tipo de estrategias para apuntalar al régimen de Maduro, política y mediáticamente, construyendo una especie de cerca a la no intervención extranjera en el caso venezolano, mientras ellos están instalados en el país haciendo lo que les da la gana, con total impunidad.
El gobierno de Venezuela debería declarar al embajador de Cuba en Venezuela como persona non-grata y romper relaciones con estos piratas, exigir que nos se devuelto el oro que tiene el gobierno cubano en sus bóvedas, que forma parte de la reservas internas del país, que el presidente Chávez les dio para su resguardo y que es propiedad de la República Venezolana, que se nos indemnice por los incumplimientos de contratos en el suministro de equipos eléctricos, de salud, alimentos y otros servicios estratégicos contratados entre ambos gobiernos, deberíamos interrumpir el suministro de servicios de telefonía y data por el cable submarino que Venezuela tiene con Cuba, mientras se investiga todas las denuncias de injerencia contra nuestra seguridad e integridad nacional.
Debería devolvernos nuestras aeronaves, naves y equipos, que nuestro gobierno les suministró en calidad de préstamo, instándolos a cancelar de inmediato los prestamos y otros instrumentos de crédito, garantías y comodato, incluyendo bienes inmuebles en el exterior, instalaciones navieras, aeroportuarias, así como el goce y disfrute de nuestras embajadas y consulados en el mundo, y las instalaciones y bienes pertenecientes a PDVSA, CITGO y PETROCARIBE.
Es urgente que se suspendan de inmediato firmas conjuntas de funcionarios cubanos en cuentas venezolanas en el exterior y se cancelen de claves de acceso a cuentas compartidas con el gobierno cubano. Todas las contrataciones conjuntas de bienes y servicios con empresas extranjeras deberán revisarse y anular todos los poderes y autorizaciones que comprometan al gobierno de Venezuela, signados por funcionarios venezolanos con el gobierno de Cuba. Se deberá expulsar inmediatamente a estos ciudadanos traídos de la isla para ocupar cargos en la administración pública de nuestro país, y si hay personal militar, apresarlos, interrogarlos y seguirles el proceso de ley, a ellos y a quienes son responsables por su presencia en el país… esto, para comenzar.
Para el orden internacional, sobre todo para los EEUU, país para el que aparentemente no somos importantes en sus intereses de seguridad, advertirles que la existencia de este foco podrido dentro de un ejército nacional del tamaño y la posición geoestratégica que tienen las FFAA venezolanas, con los sistemas de armas que tiene en su poder y su vinculación con el imperialismo cubano, eternos enemigos de la libertad y la democracia, se constituye en indicio suficiente para poner en alerta a las fuerzas de defensa regionales, indica que el comunismo aúlla rabioso a las puertas de la principal potencia del mundo y no se detendrá hasta causarle un daño real.
Se está poniendo en peligro la paz y la convivencia regional, el ejército cubano y el venezolano ya son dos cuerpos en armas, aparte de las fuerzas irregulares que abundan en la zona, aupados por ambos países en esta estrategia de subversión continental, que estarían dispuestos a unir sus componentes, con la sola intención de imponer su dominio sobre territorios y contra los intereses de Washington.
Se está sembrando la semilla de los señores de la guerra tan populares en Somalía, Siria, Pakistán y Afganistán, esos grupos son los colectivos armados que ya están actuando con independencia del gobierno central y controlando con violencia sus territorios y poblaciones.
¿Cuántos ejércitos más, enemigos de los EEUU, se necesitan en la región para encender las alarmas? ¿No es más sencillo neutralizar el peligro en sus inicios? El Departamento de Estado tiene que estar claro y de acuerdo con que los países de la región pudieran recaer en la fiebre de militarismos de izquierda, alentados por el éxito del caso Venezuela, al que se le ha dejado progresar sin resistencia ni oposición; este mal ejemplo pudiera afectar gravemente la seguridad hemisférica, una infección altamente contagiosa, que Cuba, en éste preciso momento, está fomentando desde las sombras… y eso es algo que los cubanos saben hacer muy bien.  -   saulgodoy@gmail.com





martes, 9 de mayo de 2017

Los gobiernos asesinos


Creo que muchos de ustedes se sorprenderían si releyeran mis escritos de hace 10 o más años, me perdonan la inmodestia, pero he estado advirtiendo de muchas maneras lo que estamos viviendo en la actualidad; cuando Chávez se presentó como candidato para la Presidencia de la República sabía que nuestro destino estaba sellado, no porque fuera un vidente o una mente superior, era simplemente sumar dos más dos son cuatro, como otra gente lo hizo, e igualmente lo advirtió.
Cuando pude constatar la verdadera naturaleza del régimen lo denuncié hasta el cansancio y esto me valió que la censura del gobierno fuera presionando y me sacaran poco a poco de los medios nacionales que me publicaban, hasta que llegó el momento en que tuve que auto publicarme, y desde entonces, escribo para mi propio blog, El Tambor del Hortador, que afortunadamente ha sido reconocido internacionalmente como referencia sobre la situación en Venezuela.
Mucho antes de que esto ocurriera, el 20 de Octubre del año 2004, aparece publicado en la versión digital del diario El Universal, uno de los periódicos de mayor circulación en el país, en la sección de opinión, Tinta en la Red, mi artículo, Los gobiernos asesinos, que causó un pequeño revuelo en ese entonces, y fui acusado por algunos críticos de alarmista, a continuación les copio el texto original.

Los gobiernos asesinos: Los comunistas tienen una tradición genocida inocultable, en su ideario se desarrolla toda una justificación, hecha doctrina, sobre como el Estado puede y debe disponer de la vida de sus ciudadanos para alcanzar los fines de la revolución.
Ellos matan por el bien de la humanidad, por un mejor futuro, sus líderes ejecutan las matanzas como una obligación revolucionaria.
Lenin, Trotsky, Stalin, Mao, Pol Pot, Ho Chi Min, Fidel Castro... estos asesinos de hombres se justifican como transformadores de la sociedad, siempre alegando buenas razones para hacer lo que hicieron.
Esa terrible y cínica frase que viene de la Revolución Francesa `No se puede hacer una tortilla sin romper unos huevos´ recoge en su lapidaria simplicidad el desprecio más absoluto de estos revolucionarios por la vida de `otros´.
 ¿Puede justificarse el homicidio en masa? Los revolucionarios siempre han creído que sí, lo grave del asunto es que hay gente que acepta la situación como un mal necesario, como un precio a pagar por los cambios políticos; intelectuales que excusan a estos líderes y a las montoneras asesinas bajo retorcidos raciocinios como los del famoso doctor Frantz Fanon, allá por los años 50 y que tanto influyó en las mentes de los jóvenes comunistas que se reunían en París.
Fanon excusaba la violencia de las revoluciones del Tercer Mundo como una catarsis necesaria, como la única manera de curar el sentimiento de opresión y colonialismo que sentían estos pueblos por tantos años de sometimiento imperialista.
Los dictadores,  decía el periodista Robert Fulford,  torturan el lenguaje mientras torturan a la gente, en sus discursos distorsionan la realidad y los hechos llamando a sus terribles actos por piadosos nombres como: guerra de clase, revolución cultural, limpieza étnica, solución final, zonas de paz, territorios liberados…
Estos gobiernos llegan a un grado tal de envilecimiento, que acusan a sus propios pueblos de no estar preparados y en sintonía con las avanzadas políticas del Estado socialista.
"El pueblo ha decepcionado al gobierno" - dijo una vez un oscuro funcionario del gobierno comunista de la Alemania del Este cuando se hicieron las huelgas en contra del régimen en 1950.
Y es que es inevitable, que el gobierno que busca transformar a la gente, hacer de ellos nuevos seres humanos para una nueva sociedad, tenga del pueblo un concepto tan bajo.
Si no están de acuerdo con el régimen, es porque la gente no sabe lo que es bueno para ellos, aun si creen vivir felizmente, tienen que estar equivocados y prisioneros de una falsa conciencia que hay que cambiar con reeducación, trabajo forzado, escasez, disciplina... y a veces con sangre.
De allí que los que hemos estudiado a los grandes genocidas de la historia, hemos podido trazar un programa político, descubrir un mecanismo de acción que se han dado en todos y cada uno de los holocaustos en la historia, se trata de la "ruta del genocidio", que no es más que un plan maestro para ir exterminando a quienes resisten los designios revolucionarios.
Primero se separa una parte de la población del resto, son grupos con ciertas características que se distinguen, bien sea por su raza, o por diferencias culturales, religiosas o económicas; se les somete a un trato excluyente, se les niega derechos, se les persigue judicialmente e incluso, se les ataca por medio de escuadrones de la muerte, provocando víctimas y permitiendo que los victimarios actúen protegidos por la ley y el estado, si son procesados se buscan las maneras para que recuperen su libertad, y sus acciones queden impunes.
Toda esta primera fase se hace con el fin de diferenciar al grupo que será víctima del exterminio; se les trata de manera que el resto de la población los reconozca no como personas, sino como enemigos, como una plaga, o culpables del sufrimiento del pueblo y del fracaso de las políticas del gobierno.
El papel del líder es inflamar el odio en la mente de sus seguidores, tenerlos siempre en tensión y con miedo a invasiones, traiciones, ataques y complots por parte de las víctimas propiciatorias y sus aliados extranjeros.
El líder jamás manchará sus manos con sangre, el trabajo sucio le corresponde siempre a un grupo de exaltados bien sea civiles o uniformados, a los que tiene bajo control y a quienes entrega las armas de la república.
 La segunda fase en contra del enemigo interno es inmovilizarlo, negarles documentos de identidad, quitarles la facilidad de moverse por el territorio nacional o fuera de él, controlar sus posibilidades económicas y de trabajo, negarles el sustento y la asistencia a servicios públicos básicos, esto lo hacen con el propósito de irlos debilitando, angustiarlos con el miedo y provocándolos con violencia, para que reaccionen en falso, para poderlos neutralizar.
Prosigue a esta fase, el hostigamiento a sus hogares y pertenencias, que les quede claro que para ellos no hay propiedad privada, hogar, privacidad o un refugio donde sentirse seguro, se les censa, se les separa, se les prohíbe su ingreso en ciertos territorios.
La tercera fase consiste en acallar a los medios de comunicación, censurar la opinión pública, silenciar la crítica y sacar del juego a los observadores nacionales e internacionales, las fronteras se sellan, la seguridad se incrementa bajo cualquier excusa, los tribunales no cejan de perseguir a la disidencia, en esta fase, muchos políticos utilitarios se destacan haciéndole el juego al gobierno genocida, levantando las manos para aprobar las leyes que servirán para la opresión, sin darse cuenta que muchos de ellos caerán en desgracia, pagando platos rotos, los errores y abusos del régimen.
Las armas se reparten entre los grupos afectos al gobierno, los primeros blancos se escogen y se eliminan, se inicia toda una campaña de atentados y sabotajes que le atribuyen a la oposición.
 La cuarta fase es el exterminio masivo. Ya ubicados en urbanizaciones, ciudades o poblados, en guetos, se abre la temporada de caza y los disidentes, complicados en grandes conspiraciones en contra del orden establecido, en golpes de Estado, magnicidios y rebeliones son víctimas de razias y ataques salvajes, a los sobrevivientes les será ofrecido santuario en campos de concentración, donde finalmente acabarán con ellos.
Es realmente preocupante que nadie se dé cuenta de lo que está pasando en el país que más quiero, todo parece preparado para la degollina, se respira la tensión en el ambiente y pareciera ser, que una vez más, las víctimas irán al matadero sin mucha oposición y resistencia, no se han dado cuenta que fueron vendidos por quienes les han dicho que se quedaran tranquilos, por quienes les dan esperanza, que siempre habrá un nuevo día.  - 

Epílogo: Todo este uso excesivo de la fuerza, la violencia y el sometimiento de la población a un régimen militar autoritario sólo tiene un fin, consolidar en el poder a una tiranía por el mayor tiempo posible, como es una realidad en la Cuba castrista.
El chavismo y el indocumentado Nicolás Maduro están haciendo todo lo posible por replicar en Venezuela el modelo cubano, es nuestro deber como ciudadanos libres y demócratas el oponernos a sus designios, ninguna iniciativa que provenga de Miraflores, excepto la renuncia del agente cubano y de origen colombiano a la presidencia, puede ser aceptada por el pueblo de Venezuela, debemos unirnos en esta cruzada por la independencia de nuestro país, y plantarnos como un solo hombre y mujer ante el gobierno asesino, que quiere esclavizarnos y a obligarnos a comer de su mano corrupta y ensangrentada.  -    saulgodoy@gmail.com