viernes, 20 de julio de 2018

El ajedrez de Trump



Vamos a estar claros en un punto, hay una profunda polarización en la política norteamericana entre los valores y principios de sus dos principales partidos políticos; aunque todavía existe el respeto a la Constitución y la visión que tenían los padres fundadores de esa nación, tanto los Republicanos como los Demócratas tienen divergencias profundas en cuanto a cual es el sueño norteamericano y la manera de hacerlo realidad.
Y cada administración ha venido haciendo su esfuerzo para construir esa América ideal y, en el transcurso de la misma, ajustándose a las necesidades que encuentran en el camino, que son cambiantes, muchas veces inesperadas y que requieren de respuestas al momento.
En mi opinión, el gobierno de Obama inclinó la balanza hacia la izquierda: ideológicamente comprometido con un estado bienestar fuerte y autoritario, a lo interno regulándole la vida cada vez más a sus ciudadanos, obligándolos contribuir a un “bien general”, tratando de proveerlos de más servicios del estado y haciéndolos más dependientes del mismo; la utopía de los demócratas es mucho más humanista, ecológica, libertaria (si no contradice los fines del estado), inclusiva y supuestamente pacifista (aunque no dude en involucrarse en conflictos en nombre de la libertad y la democracia).
A lo externo, Obama había aceptado la tesis de la reducción de la influencia norteamericana en el mundo; la idea era que iban a compartir responsabilidades con otras potencias emergentes en un juego de pesos y contrapesos en equilibrio. Creía en especializar la economía norteamericana en un nuevo paradigma de energías alternativas, de allí su insistencia en querer cambiar el patrón energético de la dependencia a los combustibles fósiles, y pasar a las energías limpias, impulsar la idea de un gobierno mundial por medio de su apoyo irrestricto a la ONU; era partidario de conservar el liderazgo en la innovación de las ciencias y abrirse a la inclusión de otros gobiernos socialistas con miras, precisamente, a un gobierno mundial socialista.
Contaba Obama con dos ventajas poderosas: el poder que había acumulado la presidencia en el gobierno, y el dominio casi absoluto de las oficinas de gobierno nacional por parte de su partido, porque los demócratas eran los dueños de Washington, manejaban todas las palancas del poder burocrático; aún cuando los Republicanos ocuparan la Casa Blanca y tuvieran mayoría en el Congreso, tenían que pasar por la red de sus funcionarios, profesionales de carrera que tenían apostados en todas las oficinas públicas del gobierno.
La fórmula del éxito de la administración Obama se completa con un excelente manejo de la imagen y las relaciones públicas, los medios se rindieron a los pies de una familia de color que actuaba con un altísimo grado de civilidad; Obama se desempeñó como un experto en retórica y logró posicionarse como un hombre equilibrado e ilustrado.
Pero el fenómeno Trump los dejó momentáneamente fuera del juego, se les coló entre las bambalinas y se posicionó fuertemente entre una mayoría de votantes que no habían tomado en cuenta, los trabajadores blancos, cristianos, conservadores y que, por mucho tiempo, fueron una mayoría silenciosa; mientras los Obama y los Clinton hacían su show para los intelectuales, los universitarios y las minorías, Trump se concentró en la columna vertebral del país y ganó las elecciones.

El cambio de gobierno en USA

Los Republicanos tenían otra visión del juego, y Trump, como empresario, no tenía la menor intención de ser un segundón en el negocio que ellos habían inventado, y el mundo le debía su prosperidad a Norteamérica, que se había encargado de enseñarles de qué se trataba el libre comercio, la competencia y la innovación. Sin embargo, Los Estados Unidos se habían echado ese pesado bacalao de la seguridad mundial a sus espaldas, a costa de mucho sacrificio y vidas de jóvenes norteamericanos, y había llevado la PAX ORBIS para que el mundo pudiera prosperar a los niveles que hoy exhibe.
Su instinto le decía que no era el momento para que los EEUU abandonara el liderazgo del mundo y dejara que la competencia se hiciera cargo… y menos todavía, que unos socialistas siguieran chupándose como parásitos la vitalidad de su país; su mensaje era muy claro, había llegado un nuevo sheriff al pueblo y las cosas tenían que cambiar.
El primer problema de Trump era modificar las expectativas del país con la programación que el gobierno de Obama había instalado en la mente de los norteamericanos: América no se conformaba con el segundo ni con el tercer lugar, había que detener el desmontaje que estaba haciendo Obama de las principales industrias norteamericanas para reemplazarlas por las que le interesaban a los demócratas, las industrias alternativas, las que dependían de subsidios para hacerlas viables, las que estaban aún en incubación y no se habían desarrollado lo suficiente para andar por sus propios medios, allí estaban las biotecnologías,  los autos eléctricos, la Inteligencia Artificial, las nanotecnologías, la energía solar, entre muchas otras, que formaban parte de ese portafolio de inversiones que tenían preparado los Clinton y los Obama para un nuevo gobierno Demócrata.

Las fisuras del plan Demócrata

Debo hacer una digresión en este momento, los demócratas querían darle un giro a las fortunas en Norteamérica; el dinero viejo y las grandes corporaciones siempre habían preferido a los Republicanos, ellos concentraban las principales cuentas del país, y eso iba a cambiar con Hilary Clinton; si ganaba la presidencia iba a darse un cambio fundamental de riqueza en el país, todas las nuevas inversiones iban a estar del lado Demócrata, para ello era obligante cambiar el patrón de producción y consumo energético del país de combustibles fósiles a energías limpias, eso era fundamental.
Pero había un problema, y era que el resto del mundo, la mayoría de los países en vías de desarrollo, donde se concentra la mayor parte de la población mundial, iban a ser los más afectados por este cambio; migrar a energías limpias implicaba un costo prohibitivo al desarrollo y, a pesar de las ayudas que prometían los países desarrollados, que eran los dueños de la tecnología, las cuentas no cuadraban. El asunto es que sólo así podría el socialismo internacional hacerse de grandes recursos, necesarios para implantar un gobierno mundial socialista, y de hecho la ONU está plagada de gente de la izquierda trabajando para ese fin.
Todo este plan demócrata tenía unas fallas fundamentales, entre ellas el empobrecimiento acelerado del tercer mundo, cosa que no importaba mucho ya que con gobiernos socialista autoritarios (como Cuba, Venezuela, Nicaragua, Corea del Norte, Rusia, China) se podía controlar la violencia. Los demócratas saben que el verdadero problema del planeta Tierra no es el cambio climático, es la sobrepoblación, pero los socialistas creen que por medio de un gobierno mundial socialista y autoritario (de fuerza), pueden mantener el orden y hacer una distribución justa de los escasos recursos.
Por otro lado, el desarrollo y la investigación de esas nuevas tecnologías, promocionadas por los demócratas, necesitaban de ciertas medidas de seguridad y exclusividad con las que los EEUU no contaba, pues se había convertido en un coladero de espionaje industrial a favor precisamente de Rusia y de China; un ejemplo muy claro fue la nueva tecnología de acumuladores eléctricos para los autos no contaminantes, cuando decidieron fabricarlas en China se la entregaron a los chinos en bandeja de oro, y ahora los chinos disponen de sus propias industrias para empezar a fabricar autos eléctricos.
El otro escollo en el desarrollo de estas innovaciones es que se encuentran en etapa experimental, o por lo menos no han entrado en su fase comercial, por el alto costo que implica producirlas; es por ello que la única manera de financiar esas nuevas tecnologías es a través de los impuestos, vía subsidios, lo cual arruinaría cualquier otra opción de desarrollo para Norteamérica.
Los Republicanos y Trump estaban claros, había que olvidarse de los argumentos de los socialistas “come flores” y concentrarse en volver a convertir a los EEUU en potencia mundial, para ello las empresas tenían que volver al país, invertir y emplear a norteamericanos, había que fortalecer a las empresas insignias del plantel industrial (petróleo, gas, autos, aviones, electrónica, etc.)
Trump se dio cuenta de que tanto China como Rusia estaban logrando una primacía mundial en sus negocios, gracias a que estaban jugando el juego capitalista con trampas, sobre todo China, que por su tamaño y naturaleza estaba convirtiéndose en un grave problema de desestabilización del orden mundial, ligando sus planes comerciales con ayudas para el desarrollo, con la intención de acaparar los mercados sólo para sus productos.
Lo primero que Trump quiso hacer como presidente fue poner las cuentas en orden, y se percató de que el gasto militar y de seguridad de los EEUU para proteger al resto del mundo libre era insostenible; demasiados recursos se gastaban en la defensa de intereses que eran en definitiva asuntos nacionales y regionales de los países aliados, sobre todo Europa y Asia.
Estos países se habían acostumbrado a que los EEUU se ocuparan de su seguridad, por lo que sus gastos de defensa eran mínimos, sus inversiones en personal, instalaciones y equipamiento eran un saludo a la bandera, y esto les permitía ocupar estos recursos para el desarrollo de sus economías… y cuando Trump les dijo que tenían que invertir en su propia seguridad, eso no les gustó.
El otro asunto grave era una injusta balanza de pagos para los EEUU, que habían permitido a estas economías unos privilegios que ya no tenían sentido; Alemania inundó con sus costosos autos el mercado norteamericano; Japón lo hizo con sus autos, productos electrónicos y electrodomésticos; China acaparó mercados con sus juguetes, implementos y maquinaria de bajo costo; Italia llegó y conquistó terrenos con sus confecciones y modas para el comercio de textiles… en fin, todo el mundo se sentía con el derecho de colocar libremente sus productos en los EEUU sin dar nada a cambio, eso era un concepto de libre mercado muy mal entendido.
Para colmo, la política interna para la producción de productos norteamericanos había incentivado a los empresarios a sacar sus fábricas para otros países, para reducir costos y poder competir en un mercado distorsionado, precisamente, por la “apertura de piernas” que tenía América con la producción mundial.
Trump se enfrentaba a un escenario extraño: los EEUU habían contribuido de manera determinante al desarrollo de sus principales competidores, que se resisten a soltar la teta de las ayudas y el acceso al mercado gringo, el mundo entero quería servirse de América sin dar nada a cambio; en aspectos de seguridad, en comercio, en materia migratoria y cultural se pretendía que los EEUU ayudara, recibiera, permitiera resolver los problemas de los demás sin anteponer su propio interés. Los demócratas ya se habían conformado, en aras de instaurar un gobierno socialista mundial, con  que Norteamérica ocupara un papel de reparto en la trama; estaban dispuestos a replegarse en un nicho de buenos vecinos, concentrándose en hacer aún más ricos a unos feudos socialistas demócratas, y decididos a perpetuarse en el poder para siempre… pero ahora que tienen a Trump manejando el estado y exigiendo reglas claras. Él se convirtió en el enemigo.

Las alarmas se encienden

Pero Trump descubrió un problema aún mayor, y que muchos think tanks republicanos venían advirtiéndolo, el problema fundamental de los EEUU y del mundo en el futuro inmediato iba a ser China, una cultura que propendía al totalitarismo, con un pueblo enorme y disciplinado, trabajador y de poco consumo, conquistador, militarista, gran negociador, paciente y que cuando muerde no suelta.
China está comprando el mundo, poco a poco, calladamente, sin mucho alboroto; su gente silenciosamente se va desplazando e infiltrando a todas las culturas del mundo, está comprando puertos en Grecia, ciudades enteras como Nápoles en Italia para sus telas, está adquiriendo tierras en África para hacer agricultura y minería, petróleo en Venezuela, gas y más petróleo en Rusia, tiene empresas de alta tecnología en EEUU, ya tiene listo el tren transiberiano, ya llegó a Madrid en un tren de carga expreso, los mares del mundo están surcados por sus cargueros, repletos de mercancía a precios imbatibles, mientras su ejército crece, se equipa y se prepara para defender lo conquistado.
Trump, un hombre que ha tenido dos familias con mujeres que provienen de los países del eje comunista de la Europa del este, debe tener claro cómo funciona la mentalidad eslava; cree conocer cómo trabaja la mente de Putin, porque en su estrategia los rusos son fundamentales para tratar de contener al problema Chino. Solos, los EEUU no pueden hacerse cargo de dos frentes, los chinos y los rusos han sido sus contrincantes históricos, pero Trump siente que puede llegar a acuerdos con Rusia, porque son blancos, cristianos y cercanos a los valores occidentales, mientras los chinos son un enigma.
Si Trump resuelve con Putin un plan de defensa común, reduciendo la amenaza de un enfrentamiento nuclear o convencional con Rusia, si logra un acuerdo energético que le garantice que las riquezas energéticas de Siberia estuvieran bajo un tratado común de intereses, con la finalidad de no afectar los precios de la energía y el desarrollo mundial, si se dividen las tareas de contención de China en Asia, si convence a Putin en asumir un rol más activo en la guerra contra el terrorismo fundamentalista islámico, si logra neutralizar a Cuba y su campaña de subversión en Latinoamérica… los EEUU se ahorrarían una enorme cantidad de dinero en materia de seguridad y defensa.
Todos estos problemas del espionaje durante la campaña presidencial y la influencia de los rusos en la política norteamericana fueron creados durante la administración del permisivo y popular Obama, y le explotan a Trump en las manos en este delicado momento. En toda la administración pública norteamericana, los demócratas tienen sus tentáculos metidos bien adentro, incluso en organismos como la CIA, el FBI y la NSA, donde hay funcionarios que agarran línea de los jefes demócratas y convierten tormentas en un vaso de agua.
Pero tampoco podemos obviar que hay un problema con la personalidad de Trump, que no es un hombre delicado, es más bien directo y rudo, que no es un político tradicional, es un empresario y en su historial aparece como despiadado, que no tiene la diplomacia ni las suaves maneras de Obama, y su discurso es más franco y muchas veces brutal, que es una personalidad individual y carismática, que sólo juega en equipo cuando el jefe es él, por lo que es muy difícil que agarre señas, que desconfía grandemente del entorno en Washington y está acostumbrado a que las cosas se hagan a su manera…
Afortunadamente para los norteamericanos, en su país existe todavía la separación de poderes y la libertad de opinión; el presidente, aún con todo su poder, no puede hacer ciertas cosas sin tener el apoyo del Congreso, el poder judicial, a través de los tribunales, puede parar cualquier iniciativa que no llene los requerimientos de ley, y la prensa libre puede discutir, preguntar y criticar cualquier posición asumida por el presidente, de modo que Trump no puede cometer cualquier locura, su poder tiene límites y su responsabilidad está bajo el escrutinio de todo el país.
Los demócratas y los medios de comunicación que dominan (que son legión), han desplegado una campaña de desprestigio contra Trump, desde que saltó al escenario; los equipos de imagen y RRPP de Obama lo siguen vendiendo como el mejor presidente de la historia de ese país, los socialistas norteamericanos no cejan en su intención llegar de nuevo a la Casa Blanca y en ese juego político deben debilitar a los republicanos, quienes a su vez atacan y se defienden con igual intensidad… pero ellos solos no deciden, el pueblo decide.
En Venezuela hay demasiados socialistas a favor de Obama (quien fue el que nos vendió al gobierno cubano y quiere cancelar nuestro futuro como país productor de petróleo) y hay mucha gente que no gusta de Trump, de hecho, lo detestan, a pesar de la simpatía y los esfuerzos que ha demostrado por la causa de nuestra independencia del chavismo… creo que la venezolana es una posición más emocional que de ideas.
El problema actual es que parte de la estrategia de Trump no puede ser divulgada, su juego de ajedrez es otro, de mayor alcance y que implica cambiar muchas relaciones y actuaciones que se venían dando como “normales”; los europeos, sobre todo, se niegan a considerar esos cambios y pretenden seguir en su propio juego, considerando las pretensiones del los EEUU como hostiles. Y así están las cosas allá afuera.   -   saulgodoy@gmail.com




miércoles, 18 de julio de 2018

La utopía de H.G. Wells, por Saúl Godoy Gómez



Hoy quiero analizar con ustedes la complejísima noción de socialismo que tenía el escritor británico H.G. Wells (1886-1946), de la cual se desprendieron muchas de sus obras y actos que marcaron los tiempos en que vivió, y para hacerlo, vamos a analizar la utopía que construyó en el transcurso de su carrera como escritor, que tuvo una evolución, pero terminó en una derrota personal que lo sumó en una larga depresión, y su perdida en la fe sobre un brillante destino para la humanidad.
La mayor parte de nosotros conocemos las grandes novelas de ciencia ficción de Wells, tales como: La Máquina del Tiempo, La Guerra de los Mundos, La isla del Dr. Moreau, El Hombre Invisible, El Primer Hombre en la Luna y otras menos conocidas, pero fue un escritor prolífero, abarcó temas históricos, ensayos políticos, de divulgación científica, novelas románticas, dio incontables discursos y publicó innumerables panfletos, tiene más de cien libros en su haber y como hombre público, su opinión sobre los asuntos del mundo era constantemente requerida y recogida por diversos medios.
Fue uno de los primeros grandes futuristas de la edad moderna, fue considerado como un visionario en su país, su prestigio y opiniones lo llevaron a codearse con los principales mandatarios del mundo y a ser reconocido como uno de los fundadores de la Sociedad de Naciones, antecedente de las Naciones Unidas.
Se graduó como biólogo y zoólogo en la universidad de Londres y durante un tiempo fue profesor en ambas materias, Wells tuvo la fortuna (algunos autores afirman que fue una desgracia) de tener como  guía al renombrado T.H. Huxley, amigo personal de Charles Darwin y defensor a ultranza de la teoría evolucionista, al punto que fue conocido como el “bulldog de Darwin” por las ardientes e implacables discusiones que sostenía defendiendo la tesis de su amigo.
Huxley marcó definitivamente a Wells, y la teoría evolucionista se convirtió en una impronta en el tipo de socialismo que Wells desarrolló posteriormente, y que propulsó su ateísmo, Wells decía en su ensayo Anticipations of the Reactions of Mechanical and Scientific Progress Upon Human Life and Thought (1902): “La Iglesia siempre supo de la evolución y del lugar del hombre en la Naturaleza, como siempre supo del orden del sistema solar en el universo… pero prefería ocultarle estos hechos al pueblo para mantenerlos en la oscuridad”.
La evolución contradice de raíz la doctrina del Génesis, que es la base de la cristiandad y sobre la que se erige la caída del hombre, y su posterior redención con el sacrificio de la venida de Cristo a la Tierra, todo esto deja de tener sentido, expresaba.
En la misma obra reseñada, dice que gracias a los trabajos científicos de Malthus, Darwin y Wallace: “… se destruyó calladamente, pero por entero, la creencia de la igualdad del hombre que está implícita en todos los movimientos de liberación del mundo… a las masas no se le puede dar la oportunidad de confiarles el poder tal y como se hace con gente superior, y esto porque su debilidad característica es contagiosa y opera en detrimento del objetivo de la civilización”.
Luego de su conversión de creyente, al ateísmo militante, Wells entró de lleno al mundo de las ideas socialistas, primero de la mano de Marx, otro de los convertidos a la teoría de la evolución de Darwin, y posteriormente flirteó con las ideas del comunismo al estilo soviético, solo para decepcionarse de ambas al final de su vida.
Su primera y exitosa novela La Máquina del Tiempo (1895) que publicó a sus 29 años, era ya una mezcla de marxismo y darwinismo, y reflejada en esa obra subyace la gran desconfianza que abrigaba en contra del capitalismo, y donde sentó las bases de su propia utopía socialista que iría desarrollando con el tiempo.
Yo parto de la idea de que no puede existir ningún socialista sin tener en correspondencia una utopía, ese ideal de una sociedad perfecta son uña y carne en esa doctrina política, el capitalismo es diferente, puede o no tenerla porque el capitalismo es mucho más práctico y no requiere de un acto de fe como en el socialismo, por ello creo sin ninguna duda que Wells abandonó la religión cristiana por la religión socialista-darwiniana, de las que se convirtió en uno de sus principales apóstoles, el problema fue que se enredó en el aspecto eugenésico derivado del evolucionismo, y quedó atrapado en sus redes.
Como ustedes recordarán el viajero del tiempo se traslada a Londres del año 802.701, fecha en la cual las diferencias de clases y la desigualdad han sido tan marcadas, que el hombre ha evolucionado en dos especies distintas, los Morlocks que fueron las clases explotadas, las masas de trabajadores, despojadas de la posibilidad de ser propietarios de la tierra, y poco a poco fueron empujados a vivir en cuevas, se animalizaron y se convirtieron en bestias predadoras, y por otro lado estaban los Eloi, quienes representaban la aristocracia, que se han convertido en unos seres pasivos y poco inteligentes, que vivían en la superficie convertida en un jardín del Edén.
Y es que en la época victoriana en que vivió Wells había dos clases principales, los aristócratas y los comunes, los primero eran los dueños de la tierra y vivían de sus inversiones, y los comunes haciendo el trabajo sucio, duro en las fábricas y en los campos, en esta fantasía de Wells, los aristócratas habían empujado a los comunes a vivir como esclavos de los ricos, pero a medida que el tiempo pasaba ese proletariado se fue transformando en animales de presa y los aristócratas, débiles y ya sin iniciativa, se convirtieron en su comida.
Por supuesto había una incipiente clase media compuesta principalmente de profesionales y técnicos, pequeños comerciantes, intermediarios, funcionarios públicos, que empezaban a hacer vida entre las dos grandes clases y que es justamente donde prende la idea del socialismo que fue claramente expresada por los principios de la Sociedad Faviana que rezaba: “Por lo tanto apuntamos a la reorganización de la sociedad por medio de la emancipación de la tierra y del capital industrial de la propiedad individual para investir a la comunidad en general de sus beneficios. De esta sola  manera puede toda la gente del país beneficiarse…”
En la novela de Wells, la industrialización había hecho exigencias de los obreros, las grandes fábricas se construyeron debajo de la tierra para dejar la superficie para jardines y el paisajismo para los ricos, obligando a los trabajadores a ocupar más y más tiempo en sus lugares de trabajo sin tener tiempo de tomar aire fresco o ver el sol.
Los aristócratas se convirtieron en personas inútiles, sin curiosidad, apegadas a las costumbres y con temor al cambio, claramente Wells previó  una clase hiperrefinada y decadente y otra cruda y degenerada, Jonas Wackfelt, en su ensayo sobre la sociedad del futuro y en su análisis sobre la distopía de La Máquina del Tiempo (2012), alega que es justamente el viajero en el tiempo, quien representa para Wells, lo mejor del hombre de su época, dice Wackfelt:

Él [el viajero en el tiempo] es el hombre blanco estereotipado de la Inglaterra Victoriana: de clase media, inteligente, atrevido y seguro de sí mismo. Representa definitivamente el que debe soportar la carga del hombre blanco, cree que su deber es tratar de civilizar a los bárbaros que encuentra en el futuro… es la esencia del hombre moderno, el tipo de persona que se sabe no pertenece al bando de los conservadores que pudiera transformarse en un Morlock o un Eloi, que analiza la situación de manera científica; es igualmente un hombre feliz con sus descubrimientos y aventuras. Es el balance entre lo bueno y lo malo de la novela; es también el que reconoce la distopía que existe debajo de la superficie aparentemente perfecta.

Lo que realmente trasmite Wells en su descripción de los Morlocks es su temor a una guerra de clases, a una revolución sangrienta que busque restituir el balance social violentado, las grandes diferencias sociales lo que trae es rompimiento del orden y era justamente lo que se respiraba en la Inglaterra de Wells, de allí su irrestricto apoyo a las reformas sociales impulsadas por el socialismo. Volviendo a la opinión de Wackfelt, La Máquina del Tiempo fue una novela escrita antes de la Primera Guerra Mundial, exponía el problema social que veía, se incubaba en la sociedad victoriana (el mismo problema que Marx vio en sus días en Londres) con el capitalismo y el industrialismo en Inglaterra, pero no daba ninguna solución.
A partir de ésta narración, y luego de los avatares que tuvieron que atravesar los británicos durante la guerra, entre ellos, la pérdida de una gran parte de sus jóvenes sacrificados en las trincheras en el continente, Wells se embarca en una larga revisión de sus ideas utópicas que en muchos de sus escritos están referenciadas directa o indirectamente, no menos de diez de sus obras tratan sobre el tema de la utopía bien en ficción como en trabajos de reflexión, ensayos o notas, pero fue luego de la Gran Guerra cuando Wells empieza a trabajar en detalle su plan de una sociedad perfecta y para ello recurre a la ciencia, principalmente a la eugenesia.

La tendencia socialista en hacer grandes purgas sociales.

En obras como Una Utopía Moderna (1905), Hombres como Dioses (1923), Las Formas de las Cosas que Vienen (1933), por nombrar algunas, Wells va describiendo paso a paso la evolución de la sociedad humana, desde una ápoca de frustraciones hasta lograr el Estado Moderno controlador de la vida, donde gracias a la educación y a la eugenesia se ha podido crear un nuevo hombre, mucho más perfecto y adelantado que nosotros.
La eugenesia nace de la creencia que el ser humano no es el logro supremo de la evolución natural, de acuerdo a muchos evolucionistas el ser humano pudo ser producto de un accidente, puede ser un resultado momentáneo de la evolución natural, y cuyo destino final es la regresión, o un fenómeno temporal, en términos de la escala geológica, que va encaminado a su extinción, para los eugenesistas como Wells, la manipulación genética de la especie es la única seguridad para producir un ser superior, para mejorar la raza humana.
Pero contrario a la manipulación genética in vitro, o a experimentos de injertos biológicos como los que describió con horror en su novela La Isla del Dr. Moreau, Wells creía en el control poblacional, en permitir que solo aquellos humanos con características superiores se reprodujeran, y en “poner a dormir” a aquellos humanos con características indeseables, es decir, darles una muerte piadosa.
Decía Wells en su libro Anticipations, que ya reseñamos, lo siguiente: “…la procreación de lo que es bueno y eficiente y bello en la humanidad- cuerpos hermosos y fuertes, mentes claras y poderosas… y controlar la procreación de los tipos comunes y serviles… de todo lo que es feo y bestial tanto en almas, cuerpos o hábitos del hombre.”
 Su intención era dominar las leyes de la evolución de modo que el hombre se sirviera de ellas y no ser su esclavo, entre las personas que había que controlar estaban los infectados con enfermedades transmisibles, con desordenes mentales, con deformaciones en el cuerpo, los dementes criminales, e incluso los alcohólicos incurables, todos debían ser eliminados pero dándoles primero opiáceos para que no sufrieran.
En cuanto a las razas inferiores, entre ellos los judíos, a quienes consideraba feos, materialistas y vulgares, creía poder hacer desaparecer estas viles características por medio de cruces, pero a los que no perdonaba era a los negros, a los pardos, a los morenos y a los amarillos- “ellos deben irse”- sentenciaba.
Wells estuvo muy cerca de conceptualizar la “solución final” que implantó Hitler en la Alemania Nazi, la gran diferencia consistió en que Wells lo pensó y Hitler lo llevó a cabo, ambos inmersos en sus propias utopías socialistas, y aunque el escritor británico nunca se retractó de sus ideas, posteriormente suavizó su postura y en vez de eliminar a los seres inferiores, los quería esterilizar, pero no vayan a creer que estas ideas eran locas e impopulares, en 1913 el Parlamento Británico aprobó el Acta de Deficiencia Mental, donde definía las tres categorías de los deficientes mentales (idiotas, imbéciles y pobres de mentes) prescribiendo su reclusión en instituciones especializadas, sin esterilización (la cual fue discutida pero no logró el apoyo necesario), y fue publicitado como un gran logro socialista.
En aquella época del declive del imperialismo inglés y de las guerras en Europa, había en Inglaterra un temor real por la degeneración de su stock genético, muchos pensaban que las nuevas generaciones eran débiles y venían con muchos defectos que iban no sólo en contra de la seguridad de la nación, sino que ponía en entredicho su sobrevivencia, el caso de la Guerra contra los Boers desató una polémica sobre la Eficiencia Nacional dada la muy pobre calidad de los reclutas que resultaron en la perdida de ese conflicto.
Wells propugnó por implantar un gobierno mundial socialista, un estado planetario que pudiera corregir las muchas fallas humanas que venían inscritas en nuestra naturaleza, y que provocaban una gran inestabilidad y violencia, sobre todo guerras; se involucró con la Sociedad Faviana, el brazo socialista de la Internacional Comunista, para penetrar Inglaterra y a los EEUU y conquistar a sus gobiernos y pueblos para la causa socialista.
Ya para terminar esta breve reseña sobre Wells y su idea de controlar a los pueblos por medio de un gobierno socialista, tiene la intensión final de hacer una purga poblacional para lograr los fines de una sociedad perfecta, todos los socialismos, aun los más benignos, padecen de este problema, que a la larga, llevan al totalitarismo.
En Venezuela, mi país, el chavismo y su Revolución Bolivariana tienen un Plan de la Patria con un fuerte contendido eugenesista, pretenden acabar con las razas, para ellos consideradas como inferiores, como son los indígenas o etnias originales, como les gusta llamarlas, aunque en sus discursos dicen preservar sus culturas y respetar sus territorios, la verdad está a la vista, los están exterminando de la manera más salvaje y cruel posible.
Igualmente están en el proceso de exterminar a los que ellos llaman “pobres”, a los ancianos, enfermos, personas con incapacidades, retirándoles toda la ayuda alimentaria, de atención médica y de recursos, están erradicando a toda persona que sepa leer y escribir, cancelando todos los programas educativos en el país, excepto aquellos que sirven para preparar milicianos y policías, represores del resto de la población.
Es claro que el régimen de apartheid en contra de los llamados burgueses y propietarios de los medios de producción son medidas eugenésicas destinadas a purificar el ideal socialista de la sociedad perfecta, según el régimen castro-chavista, es lo que dije al principio, el socialismo no puede funcionar sin una utopía, en nuestro caso, como en el caso de la Máquina del Tiempo de Wells, en una distopía, Venezuela está siendo gobernada por unos Morlocks muy degenerados, y los Eloi venezolanos, acostumbrados a que otros le hagan el trabajo sucio, se están dejando matar.  -   saulgodoy@gmail.com






lunes, 16 de julio de 2018

La María Corina de verdad, verdad



Ha surgido una polémica en los medios sociales sobre unas declaraciones del veterano periodista Rafael Poleo, que ha criticado a los asesores de imagen de María Corina Machado por destacar en su imagen, como posible candidata (espero que a la Presidencia de la República), su proveniencia de una familia “aristocrática”, de que se trata de una mujer culta, profesional, que sabe comer con cubiertos, que puede sostener una conversación inteligente, que monta a caballo, que habla varios idiomas… en fin, como un atípico espécimen de la llamada burguesía venezolana, una persona con prestaciones que muy pocos en el país poseen y, menos aún, en ese mundo de la política, que desde hace ya varias décadas se ha visto degradado por una fauna política que, en aspecto y formación, deja mucho que desear.
Me extrañó de Poleo, a quien considero un buen analista político; soy admirador de su estilo conciso y al grano cuando le toca explicar complejos escenarios en sus editoriales, su posición discriminatoria y prejuiciada por resaltar estos atributos de María Corina, probablemente con la buena intención de que se corrija lo que él considera un error estratégico en su campaña por posicionarla como candidata nacional.
En este caso, ya estoy en las antípodas de esa opinión de Poleo; creo que en ese sentido está equivocado y que, justamente, es necesario un elemento diferenciador que la haga destacar entre la manada de “más de lo mismo” que nos presenta el panorama actual para unas posibles elecciones presidenciales.
María Corina ha venido, con mucho esfuerzo y valentía, rompiendo con ese paradigma impuesto por el populismo, primero, y luego por el comunismo, de que lo que Venezuela necesita es un “pata en el suelo”, como los que nos han venido gobernando desde hace más de veinte años.
Todavía resuenan en mi memoria los memes de “Jaime es como tú”, que se derivan de esa ilusión de llevar a un Juan Bimba al gobierno, o la del candidato que destacaba su raigambre llanera, del hombre simple y común como primer mandatario; ese populismo que construyó ese ideal de venezolano, totalmente manipulado y desfasado de la realidad política y del sentido común, de candidatos cuya principal característica era el igualitarismo, el folklorismo  y la simpleza de carácter, ha sido desde entonces una constante, y es una de las causales de nuestra desgracia como pueblo y nación.
Pareciera que estuviera escrito en nuestros genes que nos gobierne alguien muy parecido a lo que convenientemente se ha presentado como común de los venezolanos: simplote, ignorante, superficial, medio idiota y de mal gusto; - “eso es lo que le gusta al pueblo”- diría una generación de asesores de imagen de viejo cuño, que lograron importantes victorias políticas a medida que el pueblo se envilecía y bajaba sus expectativas sobre el destino de su país, hasta que bajamos el baremo casi al sótano de las expectativas, y elegimos a un golpista, militar y engatusador profesional como presidente… y luego fue imposible quitarnos su estirpe de encima.
Hoy estamos viviendo los resultados de esa visión equivocada y perruna de lo que significa un líder político para nuestro país; más que un administrador y conciliador de nuestros intereses grupales, nos dijeron que queríamos un macho alfa de la manada, más que una persona educada en principios y demócrata, que queríamos un abusador de mujeres y un ignorante, alguien igual al peor de nosotros: violento, impositivo, uniformado y mentiroso, que nos recordara diariamente que éramos el pueblo elegido, viviendo en un país potencia y que nuestra misión era salvar al mundo, cuando en realidad ni siquiera podíamos hacernos cargo de nuestra propia sobrevivencia.
Las consecuencias las tenemos frente a nuestros ojos cada mañana al levantarnos; allí está la Venezuela que tanta igualdad, simpleza, ordinariez, ignorancia, nos ha traído, esa era la misión a desempeñar por aquellos asesores de imagen que pregonaban para que un hombre común estuviera en Miraflores, mandándonos…
Por supuesto, alguien como María Corina, choca de frente en contra de esa tendencia; ella no se va hacer pasar por lo que no es, ella no va a ocultar sus verdaderos dotes, ni va a encarnar el papel de una doñita con rollos en la cabeza, rodeada de tripones a quienes quiere ver algún día vistiendo el uniforme militar. Por eso es que todos estos años de paciencia y labor están rindiendo sus frutos, María Corina está llegando al corazón de cada venezolano con su presencia optimista, voluntariosa, inteligente, como de verdad somos o podemos ser los venezolanos; no se ha doblegado ni al comunismo amenazante e insidioso, ni a una cultura impuesta desde Cuba, donde la quieren ver derrotada por el tremedal de la miseria y los vicios de la ignorancia.
Las multitudes que día a día se vuelcan al paso de sus caravanas, de sus visitas sorpresa, de sus actos de heroísmo frente a los cancerberos del régimen, que la persiguen y la asedian, de sus declaraciones valientes y contundentes, son una clara señal de que María Corina está siendo aceptada por lo que es, una mujer de coraje, una venezolana indomable, que no conoce la palabra rendición… ella ha encarnado nuestra lucha aún cuando muchos no se han dado cuenta.
Díganme, luego de estos difíciles años, de estas persecuciones, donde ha estado tan cerca del peligro y las agresiones, donde la han golpeado, insultado, amenazado ¿Cuántos de nosotros hubiéramos retrocedido, buscado taima, un momento de resuello? María Corina, no, ella ha seguido su lucha, que es personal, que sale del alma de Venezuela porque ella es hija de esta tierra caribeña, porque no es como quisiera Poleo y tanta gente, para que bajara la guardia, para que “pidiera cacao”, para que depusiera su actitud de campeona, para que se sentara a negociar… ella pudo elegir una vida tranquila, de comodidades, pero escogió la ruta del sacrificio y la lucha; escogió a una Venezuela entrampada y necesitada; y para aquellos que no pueden concebir a una venezolana sin distingo de clase, estatus o rango social, esa dignidad y don de gente es lo que admiro de esta criolla y mantuana, bella y con un corazón inmenso.
Respeto mucho a María Corina, la siento como mi hermana, la admiro como mujer, porque ha resuelto mucho en su vida, porque ha manejado crisis personales que la han hecho crecer, la he visto madurar como político; ella no es la venezolana común, pero es como muchas venezolanas han querido y sabido ser; ella no está dispuesta a que alguien le dé una oportunidad, ella se gana esa oportunidad tal y como fue educada, a punta de esfuerzo y trabajo, de riesgos e inteligencia. María Corina representa a esa nueva camada de políticos en el mundo que es capaz ella solita de armar su propio gobierno, de llevarse muy bien con otros mandatarios, de llegar a acuerdos, de hacer amigos, de tenderle la mano al pueblo necesitado y halarlo hacia arriba, sacarlo de la pobreza y darle una mejor vida, que es la que ella quiere para todos.
De modo, Sr. Poleo, que creo que esta vez se equivocó, no es tiempo de seguir corriendo la arruga buscando a Juan Bimbas que nos resuelvan los problemas, hombres del pueblo que, supuestamente, quieren y saben lo que el pueblo quiere; en medio de este desastre, lo único que nos queda es cambiar, y María Corina nos ofrece un cambio de verdad, todos para arriba, para que nadie se quede abajo, sufriendo.
Si algo le diría a los asesores de imagen de María Corina, es que insistan en diferenciarla; ella es única, es el patrimonio de la gente decente y que quiere superarse, ella es el cambio que necesitamos; basta de simplones y analfabetas funcionales en el gobierno, por eso es que choca, por eso es que levanta tanta roncha. Conozco gente que no la soporta, porque creen estar compitiendo con ella, sobre todo mujeres machistas, eso es un error, ella representa una oportunidad que no se repite, sobre todo en la gente más frustrada y sin oportunidades, que todavía anda escuchando los cantos de sirenas de los comunistas y populistas. Venezuela será otro país el día que todos tengamos un poquito del coraje y del amor por Venezuela de María Corina.  -   saulgodoy@gmail.com



sábado, 14 de julio de 2018

El oro de Maduro



Por fin hizo Julio Borges una denuncia con peso específico, en onzas Troy, según Borges el que se dice Presidente de la República, el agente cubano e indocumentado Nicolás Maduro, está llevándose personalmente el oro fuera del país para venderlo y detrás de él, toda una organización criminal se está beneficiando de este tráfico ilegal, esta vez en Turquía, la vez anterior envió un embarque a los Emiratos Árabes, según el periodista Javier Ignacio Mayorca en Abril de este año, un Airbus A6-RRJ salió de Maiquetía con destino al Golfo Pérsico con 2,1 toneladas de oro pertenecientes al BCV.
Muy probablemente Siria y el Líbano sean otras plazas donde aterrizan los cargamentos del metal precioso, y es que hay unos países que a pesar de que se ciñen estrictamente la ley del Corán,  no debería estar comprando mercadería robada, pues lo prohíben las escrituras, están aceptando estos cargamentos de oro manchados de sangre y haciéndose cómplices indirectos en un genocidio.
El negociado del oro en Venezuela es el emprendimiento más salvaje y violento de las mafias que controlan el llamado Arco Minero, precisamente porque es el más lucrativo, cientos de personas mueren mensualmente, asesinadas o víctimas de las enfermedades más horribles, cientos de hectáreas de selva virgen son taladas y sus aguas envenenadas con mercurio y cianuro para obtener el precioso metal.
No solo acaban con la vida humana y animal en ese territorio, sino que están destruyendo uno de los motores naturales del clima en el mundo, esta cuenca hidrográfica es una pieza fundamental en el complejo sistema climático mundial y su posible desaparición va a afectar de manera mucho más impactante el cambio climático en el planeta que cualquier cantidad de CO2 que se expulse en la atmósfera.
En la cuenca amazónica se producen una de los intercambios de gases atmosférico, de temperatura y humedad, cambio en los patrones de vientos, que van a producir variaciones en las mareas de los océanos, en las corrientes submarinas, en los patrones de lluvia; el mundo asiste impotente a este aquelarre, donde un grupo inescrupulosos de matones se dedican a extraer y robarse el oro de Venezuela para darse la gran vida, destruyendo como marabuntas el ecosistema, no se adonde piensan estos dementes escapar del desastre ecológico que están provocando, porque si se les sigue permitiendo esta locura, la vida en el planeta será imposible.
Cuando la nomenclatura chavista decide refugiarse en el oro, es porque ya tenían tiempo trabajando en la destrucción en la economía venezolana, sobre todo dinamitando el bolívar, era el resultado lógico de quitarle la autonomía al Banco Central de Venezuela (BCV), de acabar con nuestra capacidad productiva, quebrar la empresa petrolera, arruinar el campo, las industrias, el turismo, todo esto iba a desembocar en la desaparición de nuestra moneda tal y como está sucediendo, llevando a la población a etapas de primitivismo donde se viva del trueque y del conuco, una economía de subsistencia, mientras el chavismo sobrevive en esa burbuja aurea que se han creado con nuestro oro, para dominarnos desde la opulencia y el derroche.
El presidente de Turquía, el Sr. Endorgan, debe estar enterado de la situación de crisis humanitaria que existe en nuestro país, de la hiperinflación que nos atormenta y de la ruina de nuestras empresas, me imagino que sabe de la catadura moral del indocumentado colombiano Nicolás Maduro y su séquito, que viajan a su país porque se trata de uno de los poquísimos lugares del mundo donde estos pillos no son buscados, y aún así, les permiten traficar con bienes sustraídos del pueblo de Venezuela, se hacen parte de un negociado dignos de piratas, que habla muy mal de la moral y la rectitud de vida de estos funcionarios y de las culturas que representan.
Tanto Nicolás como Cilia Flores, su mujer, y una buena parte de esa extensa y trágica familia que conforman el directorio de ese Cartel del Oro, que suman a su organización miembros del Alto Mando militar, de la Policía del Estado Bolívar, de algunas compañías mineras extranjeras, quienes a su vez tienen como asociados a los infaustos Pranes de las distintas cárceles de la región, encargados del día a día de la operación que realizan en los yacimientos, en el llamado Arco Minero.
Los Pranes son organizaciones delincuenciales que operan desde las cárceles más peligrosas del país y constituyen el cuerpo de seguridad y transporte en las minas, ellos son la ley y parte de su negocio consiste en abastecer todas las necesidades de los mineros, son los que manejan la compra-venta del oro de la minería artesanal, y tienen el control de grandes áreas asignadas principalmente a empresas, donde los socios son oficiales militares quienes controlan la extracción del oro hacia los destinos asignados, principalmente la isla de Curazao, desde donde el oro es enviado al mercado negro de Holanda, en Europa.
Pero ese en un mercado muy vigilado y últimamente, debido a las sanciones impuestas por Washington, han tenido que diversificar sus mercados utilizando los viajes oficiales de altos funcionarios del gobierno y correos nocturnos por las rutas clandestinas, en aviones del gobierno y cargueros de nuestra Fuerza Aérea, los destinos incluyen Rusia, Suráfrica, Cuba, Argelia.
Es una mafia violenta, esclavista, y muy pero muy corrupta, su acceso a grandes cantidades de dinero sucio los hace particularmente peligrosos, comprando autoridades regionales completas en estos países de destino, y a gobiernos enteros si fuera necesario, para poder mover su pesada y valiosa carga.
Es el tipo de negocios que le gustan a Nicolás, puede convertirlo prácticamente en cualquier moneda de manera rápida, todo el mundo quiere el oro y siempre ostenta un alto valor, lo engorroso es el volumen y el peso que necesita trasladar, no es fácil esconder tales operaciones, pero el desespero por sacar la mayor cantidad de oro para asegurar su supuesto futuro, lo han hecho arriesgarse a  trasladar él mismo, el oro en viajes oficiales, ya desconfía que hasta de su propia sombra.
El problema fundamental es que ese oro no es de él, ni de Cilia, ni de los militares corruptos arrimados al negocio, a cuyo nombre están una red de empresas mixtas fantasmas, algunas de maletín que funcionan alrededor de las concesiones mineras que ellos mismos se aprueban, ese oro es de la Nación, se los están robando y dejando un rastro de sangre y dolor hacia los mercados negros donde lo están vendiendo; los países, personas y organizaciones que aceptan ese oro están contribuyendo a su propia destrucción, física y moral, condenando a su vez, a una población a la miseria más espantosa en Venezuela.
Tienen una operación de distracción con el poco oro que le entregan al Banco Central, cada vez que necesitan afirmarse como gobierno solvente por alguna razón, sacan en los medios de comunicación estos shows de entregas de lingotes de oro para que ingresen en las bóvedas como reservas del país, pero sólo es por propaganda, inmediatamente disponen del mismo para cualquier vagabundería, entre ellas, trasladar nuestras reservas de oro a bancos en el extranjero bajo el argumento que deben protegerlo, es por ello que en los últimos años ha habido una drástica reducción de nuestras reservas, se llevan el oro y lo registran a sus nombres, bajo claves cifradas, y sus firmas como únicas autorizadas para movilizarlo.
La Asamblea Nacional legítima debería moverse con diligencia y celeridad, para emitir unas alertas internacionales, sobre todo a los países que los chavistas han escogido como receptores de éste oro, para que estén informados del verdadero dueño del oro, y que requieren de su autorización para cualquier negociación o compromiso sobre el mismo. El próximo gobierno de transición debe estar muy atento a esta jugada, y poner en sobre aviso a todos esos bancos que esos funcionarios no representan a Venezuela, que deben asegurar tales depósitos y que se están prestando a estas operaciones de contrabando de oro perteneciente a la República.

El oro manchado de sangre y dolor

En un extraordinario artículo investigativo del periodista Edgar Álvarez publicado en Abril del 2017 sobre el Arco Minero del Orinoco, nos advierte sobre la información oficial:

Para 2015, la Corporación Venezolana de Minería planificó la producción de 1.531 kilogramos de oro, de los cuales solo se produjeron 430,75 kilogramos, es decir 28 % de la meta. En el reporte del Ministerio de Energía y Petróleo de ese mismo año se indica que la producción fue de 558,19 kilogramos, lo cual implica una disminución de 47,12% respecto de 2014, cuando se reportaron 1.055,58 kilogramos. El descenso ha sido sostenido y el Estado no ha podido detenerlo. En 2011, cuando se nacionalizó la industria del oro, la producción oficialmente declarada fue de 4.604,28 kilogramos y al año siguiente cayó a 1.981,51, en 2013 bajó a 1.674,86 y en 2014 a 1.055,58 kilogramos.

Todos esos “faltantes y disminuciones en producción” son noticias falsas que salen del mismo gobierno chavista, todo ese oro se produjo y salió del país protegidos por los militares, no hay tal declive de la producción aurífera, lo que hay es un incremento bestial del contrabando de oro y aumento gigantesco de las fortunas personales de una serie de funcionarios, entre los que se cuenta Maduro y su familia, que son los nuevos midas venezolanos y que ya no necesitan del petróleo.
Eso que vemos en las fotos de propaganda oficial, de funcionarios consignándole lingotes de oro al BCV, es apenas un pequeño porcentaje del oro que semanalmente sale del país por vía aérea y marítima, y si alguien quiere una rendición de cuenta de parte del Banco Central o de las autoridades de la actividad minera, lo que encontrará es información vieja y manipulada, imposible hacerles una auditoría, no hay control en las operaciones diarias.
Y mientras el país se muere de hambre y la gente sufre de las carencias más elementales, estas mafias funcionan las 24 horas al día haciendo una minería de extracción destructiva y voraz en el corazón de una de las reservas de biodiversidad más importantes del mundo, están destruyendo la amazonia venezolana y dejando al país sin sus reservas de agua potable
No solo eso, la actividad minera promovida por los chavistas está creando uno de los focos de contaminación de enfermedades contagiosas más agresivas del mundo, si la Organización Mundial de la Salud hiciera una visita  de inspección  al área, no me cabría la menor duda, que ordenaría un cordón sanitario urgente para contener las plagas que están cultivando sin ninguna preocupación para contagiar a Brasil, Colombia, Guyana, Perú y otros muchos vecinos (a veces me pregunto si no será intencional, parte de un plan de contaminación de estas pandemias elaborado por los cubanos), cuyos nacionales conforman parte de esa fuerza de minería ilegal que opera en el Arco Minero, y que en algún momento volverán a sus tierras mortalmente enfermos.
La calidad de vida, la seguridad, la protección social a los mineros, sus garantías y derechos están reducidos a un mínimo, son prácticamente esclavos en un sistema que exige rendimientos y los explota inmisericordemente, la gente enferma, muere, es ejecutada y desaparecida, dentro de un territorio que funciona como un país diferente dentro de Venezuela.
La guerrilla colombiana, las mafias de la madera, del oro, los diamantes, del coltán y otros minerales estratégicos, se concentran en este territorio, allí abundan igualmente bandas de narcotraficantes, laboratorios y múltiples pistas aéreas clandestinas, toda esta frenética actividad hablan de un tráfico intenso de materiales y dinero en uno de los negocios ilegales más lucrativos del continente, todo amparado por el gobierno nacional y las autoridades regionales.
Este “punto caliente” ha sido denunciado y reseñado ampliamente por la Global Initiative against Transnational Organized Crime,  quienes han publicado sendos informes como el Organized Crime and Illegally Mined Gold in Latin America, en los cuales están identificados muchos de sus operadores, describiendo como trabajan, toda esta información la tienen en la Asamblea Nacional, pero sin que hayan actuaciones contundentes, lo que hace sospechar que el oro haya corrompido factores dentro de este cuerpo.
La devastación ecológica ha sido inmensa y probablemente irrecuperable, todo, para satisfacer la codicia de un puñado de hombres y mujeres a quienes cada día el mundo se les hace más pequeño, y son buscados por la justicia internacional, pero ese es el negocio que los mantiene, con eso pagan sus costosos estilos de vida y su seguridad.
No les ha importado el desalojo forzado de las etnias indígenas del lugar y a los que se han negado a emigrar para otras partes, les aplican una política de exterminio consistente en dejarlos morir de mengua, presas de enfermedades infecciosas y mortales, o simplemente ejecutados en masacres que han sido reseñadas por la prensa nacional y sobre las cuales no hay ningún tipo de investigación, 195 comunidades indígenas repartidos a todo lo ancho de 1.058 Km2 que es el territorio afectado por el Arco Minero son afectadas por estas políticas de exterminio étnico implementadas por el gobierno de Maduro.
Para bien o para mal, Venezuela dispone no sólo de una de las reservas de oro más grandes del mundo, de acuerdo a una de las últimas certificaciones anunciadas por el Ministerio de Desarrollo Minero Venezuela tiene la 4.ª mina de oro más grande del mundo. Recursos auríferos de Siembra Minera ascienden a 1 millón 480 mil kilos; es decir: a más de 52 millones de onzas troy de oro.
Por si fuera poco, el “tenor” del oro, su rendimiento, con respecto a otras minas en el mundo, es altísimo, basta un puñado de tierra para obtener un porcentaje grande de oro, en ese territorio están operando empresas extranjeras de manera clandestina, sobre todo molinos, procesando el oro en el sitio para obtener los lingotes que son manejados por las Fuerzas Armadas para llevarlas a lugares seguros para su destino final.
Las operaciones son manejadas en secreto, no hay acceso a las minas, hay todo un componente de seguridad que implican armas de gran calibre y poder de fuego custodiando los complejos auríferos, el Estado Bolívar está prácticamente tomado por estos grupos armados y allí, en ese territorio, no hay piedad ni ley, los periodistas que se han atrevido a publicar sus reportajes son constantemente amenazados y sus vidas corren peligro.
Al precio del día basta un maletín con dos kilos de oro puro, y los contactos correctos para obtener en el mercado negro grandes sumas de dinero de manera rápida y sin muchas preguntas, saquen sus cuentas, para el 11-07-18 el precio internacional por un gramo de oro estaba a 40,23 dólares, americanos, 1.262,14 dólares la onza troy, ¿Qué no se hace con una tonelada de oro? ¿Cuánto de ese oro no le toca al Fiscal General o los miembros del ilícito Tribunal Supremo de Justicia para que no prospere ninguna denuncia de este tipo? ¿Cuánto de ese oro no garantiza que las cárceles estén llenas de presos políticos? ¿Qué la oposición haga silencio?
Olvídense de las grandes fiebres del oro en el mundo, California y Alaska, Suráfrica, Australia son juego de niños ante la empresa del crimen internacional que opera en el país y a un costo que apenas está por verse, la contaminación de mercurio en Venezuela ya supera las escalas de desastre y sus consecuencias las vamos a padecer todos los venezolanos y la comunidad internacional.
Una palabra de advertencia para Julio Borges, no eres santo de mi devoción, creo que has hecho más mal que bien en tu carrera política, pero tuviste el coraje de denunciar a Maduro y su negocio sucio del oro venezolano, cuídate, te has metido con el cartel más poderoso e inhumano del continente, el cartel del oro tiene un brazo muy largo; yo ya no me preocupo, estoy muerto, como ya lo estamos cientos de miles en Venezuela por soportarle las vagabunderías a estos monstruos chavistas y no haberlos detenido cuando podíamos, pero igual que el Samurai ante del combate, piensa que ya estás muerto y no tendrás miedo, si llegare a sucederme algo los culpables están en el cartel del oro de Maduro, que sirva de ejemplo a mis compatriotas, callar y ser sumiso es de esclavos, nací y moriré libre.  -   saulgodoy@gmail.com








miércoles, 11 de julio de 2018

Stalker (La Zona), la película de Andrei Tarkovsky



Tengo tiempo queriendo escribir una artículo sobre esta película que tanto me impresionó cuando la vi por primera vez hace unos 15 años atrás, de las películas de ciencia ficción que he coleccionado en estos años, Stalker es la que menos tiene que ver con la ciencia ficción, esto, a pesar que la historia viene de un cuento clásico de la ciencia ficción rusa moderna, como lo es Picnic junto al camino (Roadside picnic) de los hermanos Arcadi y Boris Strugatski (1977), y que para el momento que adquiero el DVD en los pasillos de la UCV (cuando se vendían los grandes clásicos del séptimo arte en aquel recinto), lo único que sabía de Tarkovsky era que fue el director de esa otra gran película del cine de la ciencia ficción Soviética,  Solaris (1972), la primera versión cinematográfica de la novela del escritor de ciencia ficción polaco Stanislaw Lem, de quien ya hemos escrito una reseña en este blog, que en la opinión de Lem, a quien no le gustó la película, era más bien una versión de Crimen y Castigo, que de su relato.
Stalker (1979) no es una película fácil, definitivamente no es comercial, pero tenía lo suficiente para convertirse en un clásico del cine, lo sorprendente es que en muy poco tiempo, escaló en un objeto de culto, con seguidores (fans) en todo el mundo y que en cada festival de cine donde la exhiben, la función es a casa llena; se han escrito una enorme cantidad de libros sobre la película, tratando de interpretarla, se ha convertido en una referencia obligada para fotógrafos y directores de cine por lo original de su técnica, y no dudo que sea una de las películas más discutidas y estudiadas en las escuelas de cine del orbe.
Pero lo advierto, no es para todo el mundo, no es un caramelo fácil de masticar, de hecho no todos pasan de los primeros quince minutos del film y desisten de verla, y los que la ven completa, al final muchos quedan en blanco, no saben qué fue lo que vieron.
La razón principal de la complejidad de la obra radica en su autor, Tarkosvky era uno de los últimos directores de la escuela romántica rusa e influenciado por el cine moderno europeo, sobre todo por el italiano, en la figura de un Antonioni, del cine francés representado por Bresson y del estilo críptico del director sueco Bergman; quienes conocieron al director soviético dicen que era un megalómano insufrible, un tirano en el set de filmación, pero un artista altamente sensible, de una estética muy particular ligada a los elementos de la tierra y el agua, un verdadero poeta de lo visual (su trabajo como fotógrafo está reconocido mundialmente) y como buen ruso, un gran bebedor.
Tarkosvky tiene en su haber nueve películas, de las que solamente he visto dos y está considerado en su Rusia natal como uno de los grandes artistas del cine contemporáneo, en su juventud y durante su carrera cosechó importantes premios internacionales y se convirtió en uno de los creadores favoritos y mimados del régimen.
Buscando un tema para escribir sobre cine, me topé con el libro de Geof Dyer, Zona (2012), un recuento pormenorizado de la película que me lo leí de un solo tirón, lo recomiendo altamente, Dyer es un escritor de múltiples recursos, sabe muchísimo de cine y no menos de literatura, ésta crítica a la cinta, es un verdadero viaje por la cultura cinematográfica de la modernidad, le encanta el elemento étnico recogiendo varias anécdotas del cine turco y de la literatura africana, y tiene un estilo lleno de cinismo y de humor negro, muy británico, como su autor.
Luego de leer Zona, vi la película de Stalker por tercera vez, y en esta oportunidad, descubrí un mundo que me había pasado inadvertido y que me hizo reconocer que, efectivamente, estaba ante una de las obras de arte de la cinematografía mundial, Stalker bajo la lupa de Dyer es otra película, mucha más rica en detalles y significados.
La sola empresa de filmar la película es una historia por sí misma, muchos de los técnicos y personas involucradas en hacerla, dejaron sus impresiones para la posteridad, incluyendo los diarios del mismo Tarkosvky, es por ellos que nos enteramos como fue que se escogieron esas impresionantes locaciones donde se filmó la obra, resultando una de ellas, una planta hidroeléctrica abandonada en Estonia desde la Segunda Guerra Mundial, en donde gastaron casi todo el presupuesto que tenían, y no llegaron a rodar ni la mitad de la película (sucede a menudo con los directores muy perfeccionistas).
Pero lo más grave fue que descubrieron, demasiado tarde, que muchas de las tomas realizadas en una película experimental de la Kodak que estaban utilizando, bien porque la película estaba defectuosa, la almacenaron mal o la procesaron equivocadamente, pocas escenas quedaron registradas y con defectos, el esfuerzo se había perdido, estaban sin dinero y sin película, y de pronto, sin aviso, una dolencia cardíaca saca a Tarkosvky del juego.
Nadie apostaba un rublo por aquel emprendimiento, el equipo estaba desmoralizado y lo creían todo perdido, pero aquel tiempo en convalecencia, fuera del set, hizo recapacitar a Tarkosvky sobre la naturaleza de su proyecto, y una vez recuperado y nuevamente inspirado, consiguió un financiamiento fresco de la Goskino, que era el Comité Central para la Producción Cinematográfica de la URSS, y convenció a Arkadi Strugatsky, uno de los escritores ya harto de reescribir el guión, que para el reinicio de la película, volviera sobre el guión una vez más, pero sacando todos los elementos de ciencia ficción de su historia, el protagonista del cuento, que originalmente es un ladrón, lo instó a convertirlo ahora en un creyente, en un hombre de fe.
Y poco a poco el milagro se fue construyendo, e hicieron prácticamente una nueva película sobre una nueva historia, se dice muy parecida cinematográficamente a la primera, cuyos rollos defectuosos conservó su editora, hasta que un incendio la consumió a ella y a las tortas de película para siempre.
Stalker es una película extraña, por decir lo menos, su estética ha sido considerada la pionera en la visualización de esas escenas postmodernas de desastres industriales como el de la planta nuclear de Chernóbil o el de los atentados de las torres gemelas en New York, hay mucho de esa idea rusa sobre los Gulags que tanta presencia tiene en esa cultura, para el filosofo y cinéfilo Slavoj Žižek hay imágenes en esta película que son íconos del subconsciente colectivo y nos afectan a todos de alguna manera, porque la zona, que está prohibida, no está fuera de los límites porque contiene elementos extraños que nos afectan, sino que nos afectan por el sólo hecho de estar prohibida.
Para Robert Bird, crítico cinematográfico, el punto fuerte en la construcción espacial de Tarkosvky, es el movimiento de cámara, que sería uno de los puntos de atención que aconsejaría vigilar durante la película, es extraordinario el pulso y los planos que se logran, igualmente, hay que ponerle atención a la música de Eduard Artemiev, precisamente porque no se nota, está tan bien hecha y se amalgama de tal modo a la imagen, que hay que hacer un esfuerzo consciente para diferenciarla y escucharla.
En la película es notable las cantidades de basura industrial, desechos tóxicos, contaminantes y emanaciones químicas que son parte del paisaje, y la razón de esta presencia se ve claramente en las texturas y colores que se logran en la fotografía, tonos iridiscentes, efectos de prisma de las burbujas en las fosas de desechos, la niebla pesada y opaca que se libera de la descomposición de elementos, los montones de espuma sucia que flotan en los charcos, contrastados estos a su vez, con paisajes prístinos de bosques, riachuelos vírgenes entre la maleza, praderas de colores pasteles, gruesas alfombras de musgos éntrelas piedras, la película es una extraordinaria mezcla, muy bien lograda de tomas a color, blanco y negro, escenas sepias que se funden sin previo aviso y de manera casi imperceptible.
Hay que ver la película porque es la obra de un director-poeta a quien no le gustaba la ciencia ficción, pero que su obra fundamental la construyó gracias a lo mejor de la literatura de ciencia ficción al este de Europa.
Esta costumbre de buscar escenario postindustriales, decadentes y tóxicos, dicen algunos biógrafos del director, fue la causa de que Tarkosvky, su mujer y varios miembros de su equipo de producción murieran de cáncer por la exposición a los mismos, una razón más para ver esta obra de arte.
La Zona, es una película que hay que ver, está incluida en todos los listados y cánones de cine que se tienen como serios en el mundo, no es difícil encontrarla en DVD o BlueRay, y aunque todavía no la veo en cine (no es fácil encontrarla en los festivales de cine en Latinoamérica), como la recomendaba verla su autor, para asumir toda la experiencia que él creó, pienso que se trata de una película muy especial, que no hay que perderse.  -  saulgodoy@gmail.com





domingo, 8 de julio de 2018

Sobre las intervenciones militares humanitarias



El capitán Diosdado Cabello, hombre fuerte del régimen chavista en Venezuela, ha estado amenazando con prisión y un juicio por traición a la patria a los ciudadanos que manifiesten su simpatía o promuevan una intervención militar extranjera en nuestro país, pero, lamentablemente para el capitán Cabello, el asunto no se despacha de manera tan fácil con unas amenazas de violencia y el silencio sobre el tema que pretende con su acción de censura, lo cual es ilegal de acuerdo a nuestra constitución.
En primer lugar, porque las intervenciones militares humanitarias son un tema de actualidad en los foros mundiales, y deberían serlo puertas adentro en cualquier democracia ya que determinan y afectan una serie de derechos y deberes que llevan más de veinte años en discusión abierta en el seno de la ONU y otros organismos internacionales, donde el gobierno chavista tiene su representación, ha participado en los debates y votaciones sobre el tema, aún ocupando importantes cargos en esa organización multilateral como parte de su Consejo de Seguridad.
El gobierno, al cual el capitán Cabello representa, no se ha molestado siquiera en hacer públicos los argumentos, posiciones y filosofía que el chavismo ha esgrimido en dicho foro, que son de dominio público, para informar al pueblo sobre la visión formal del gobierno sobre el asunto; en este caso, se trata de querer acallar una discusión sobre legislación pública internacional, sobre derechos humanos, crisis humanitaria, emigración forzada, genocidio y otras atrocidades en masa, que van a afectar tanto a las leyes, como los compromisos internacionales del país contenidos en tratados y convenios.
El gobierno chavista no se ha molestado siquiera en informar al país, de manera completa y razonada, sobre la supuesta agresión de factores e intereses internacionales contra el país; explicar, por ejemplo, cómo la incautación y decomiso de cuentas de dinero en divisas, a nombre de ciertos funcionarios públicos, que de ninguna manera pueden explicar la proveniencia y origen legal de dichos fondos en bancos en el exterior, afectan de manera directa los intereses y la seguridad de la nación.
O cómo la congelación de activos, como apartamentos de lujo, empresas comerciales, carteras de inversiones, dinero en efectivo, vehículos de lujo, atenta contra la estabilidad de la nación, porque si de verdad hubiera una agresión internacional contra el país sería porque nuestros enemigos están dañando las fuentes vitales de producción y sostenimiento de la República, y lo están haciendo con violencia y alevosía.
A pesar de que los EEUU, por ejemplo, sigue comprando nuestro petróleo y nos sigue vendiendo un gran cantidad de productos y servicios, lo que no explica la calificación de “bloqueo”, recurrente entre los voceros del gobierno, sí es verdad que existe un cúmulo de demandas judiciales contra las empresas del estado que se ocupan del negocio petrolero, por incumplimientos de contratos, retraso en los pagos de montos adeudados, corrupción, sobreprecios, sobornos y otros delitos, que implican una mala administración por parte de los funcionarios responsables de esas áreas; tales embargos contra bienes de la República son enteramente explicables porque son violaciones a la ley por parte del gobierno chavista e incumplimiento de unos contratos aceptados libremente por ambas partes.
Antes de prohibir cualquier manifestación de los ciudadanos venezolanos en contra o a favor de una intervención militar extranjera en el país, el gobierno debería aclarar esa confusión que existe entre responsabilidades individuales de ciertos ciudadanos que ocupan cargos públicos en el gobierno, y los intereses de la nación.
Se entiende que las empresas que están demandando al país y exigiendo el pago por las pérdidas de sus empresas por expropiación, nacionalización o simple posesión o “rescate” por parte del gobierno nacional, no quieran seguir vendiendo sus productos y servicios al país hasta que sus reclamos sean compensados y sus perdidas resarcidas de acuerdo a las leyes del país; no se puede obligar a una empresa, ni extranjera ni nacional, a que le regale al gobierno el producto de su trabajo, eso no es normal pero tampoco tiene que ver con soberanía.
El gobierno chavista ha demostrado ser un pésimo socio comercial, no cumple con sus obligaciones, pretende cambiar la reglas de los negocios cuando le da la gana, se comporta como un maula y dice muchas mentiras, ocasionando pérdidas sustanciosas a sus asociados, incluyendo a los chinos, los rusos, e incluso a los cubanos, que se apropian de bienes de Venezuela de manera unilateral para ver compensadas sus acreencias.
El capitán Diosdado Cabello debería aprovechar sus apariciones públicas en los medios de comunicación para explicarle al país cómo es eso de la guerra económica internacional contra Venezuela, porque los ciudadanos vemos con estupor lo que ha sucedido con las líneas aéreas, por ejemplo, que han abandonado el país tras sufrir enormes pérdidas económicas, entablando procesos de cobros judiciales contra el estado por incumplimiento de contratos y violaciones a la normativa internacional, imponiéndoles un sistema cambiario totalmente injusto y fuera de la realidad, con normas y exigencias que se no compadecen con las responsabilidades que el gobierno incumple en referencia a la seguridad, mantenimiento de instalaciones, competitividad, rutas, servicios y un largo etc.

Nadie quiere tratar con un gobierno tramposo

Las deudas del país, que no han podido cobrar las grandes empresas proveedoras de alimentos, medicinas, repuestos automotrices, equipos eléctricos y otras áreas estratégicas, responden más a una defensa del patrimonio de las empresas contra un mal pagador, que a las de un bloqueo con intenciones de una guerra; debería explicarnos el capitán Cabello qué hizo el gobierno al que pertenece con las entradas petroleras en dólares más grandes de toda la historia del país ¿Dónde están nuestras reservas internacionales? ¿Dónde están los fondos para el desarrollo y para estas contingencias que el otrora presidente Chávez, tanto promocionaba? ¿Por qué estamos quebrados?
No se explica, ni para los venezolanos ni para la comunidad internacional, cómo el gobierno chavista y el capitán Cabello, como hombre fuerte del régimen, todavía le entregan petróleo a Cuba, pagan sus servicios en dólares, tienen recursos para enviar ayuda a otros países en problemas y no tienen dinero para cancelar las medicinas de alto costo que nuestro pueblo no puede adquirir porque no hay en el país.
Dijo recientemente otra de las altas funcionarias del régimen, Delcy Rodríguez, que en Venezuela había suficientes alimentos para alimentar a tres veces su población, pero la gente pasa cada día más y más trabajo para conseguir los alimentos básicos de su dieta diaria; opinan algunos economistas que la inflación en el país es producida por la especulación de los empresarios en Venezuela ¿Puede explicarnos eso, capitán Diosdado, cómo es eso que la inflación es culpa del sector privado y no del gobierno?  Entonces ¿Porqué lo permite el gobierno, teniendo el control absoluto de todas las variables del proceso productivo, desde la producción del campo, transporte, distribución, precios… qué le impide controlarla inflación?
Ya ni los chinos, ni los rusos los socios naturales del chavismo, quieren hacer negocios con el gobierno, ¿Qué ha sucedido con todas esas fábricas, puestos de empleos, inversiones que tenían planificados con los motores del socialismo? ¿Por qué seguimos escuchando, después de largos veinte años, que seremos un país potencia en socialismo… y las cosas parecen ir a peor?
La intervenciones militares humanitarias se han venido dando en Somalía, Bosnia, Kosovo, Irak, en Ruanda y Dafur no se dieron cuando se pedían y ya vimos los resultados; fueron países que se habían convertido en estados fallidos… capitán Diosdado, por favor infórmenos ¿Somos un estado fallido? ¿Sabe qué es un estado fallido?
El que fue Secretario General de las Naciones Unidas cuando Chávez era presidente, Kofi Annan, uno de sus amigos personales, dijo en la Reunión del Milenio de la ONU: “(…) si la intervención humanitaria es, como algunos refieren, un asalto inaceptable a la soberanía, ¿Cómo podríamos responder a situaciones como las de Ruanda y Srebrenica- la cruda y sistemática violación de los derechos humanos que afectan cada uno de los preceptos de nuestra común humanidad?”
No es retórica, ni fue un ataque contra una ideología; en el año 2005, en la Reunión del Milenio de la que hablamos, cuando el ambiguo canciller venezolano se llamaba Nicolás Maduros Moros, se estableció en el documento llamado Doctrina sobre la Responsabilidad de Proteger lo siguiente:
Cuando un estado no quiere o no está en capacidad de proteger a sus ciudadanos de una actual o inminente pérdida de vidas a gran escala (con o sin intenciones genocidas) o limpiezas éticas a gran escala, el principio de no-intervención en los asuntos internos de otros estados deja paso a la responsabilidad internacional de proteger. Esta responsabilidad incluye tres elementos: la responsabilidad de prevenir, la responsabilidad de reaccionar y la responsabilidad de reconstruir. Las intervenciones militares con propósitos humanitarios es una parte crucial (aunque se trate de un último recurso) de la responsabilidad de reaccionar.

Al gobierno chavista se le han brindado todas las oportunidades posibles para que rectifique, se le ha invitado al diálogo y se han burlado del mismo, se le insta a cumplir con las normativas internacionales para la democracia, y trampea las resoluciones, se le piden cuentas y que rectifique y lo que hace es acusar al otro de agresor o falsifica la información, se le pide que acepte la ayuda humanitaria y lo que hace es mentir y negar la realidad… la paciencia de la comunidad internacional tiene un límite, pero ya se rebasó desde el momento en que utiliza la emigración forzada, la ola de refugiados que salen del país huyendo de la crisis que han creado, como arma de desestabilización.

Desinformar, ocultar la verdad, crear realidades paralelas, estrategias fallidas.

¿Por qué el gobierno no nos informa cuál fue la posición de Venezuela en esas deliberaciones de la ONU? ¿Cuál fue la doctrina por la que se guiaron? ¿Qué principios defendieron en nombre del país?
Me gustaría escuchar la explicación del funcionario Diosdado Cabello en su rol y porqué le fue permitido al gobierno de Cuba intervenir de manera abierta en los asuntos internos del país, permitiéndole ocupar responsabilidades en funciones de alta estrategia y seguridad del país, haciéndole parte de nuestras fuerzas armadas, permitiéndole acceso a las áreas más sensibles del gobierno, como sería la industria petrolera, los registros públicos, los servicios de inteligencia del estado, la documentación de identidad de los venezolanos, dictar políticas públicas, manejar el orden público, el funcionamientos de aduanas, puertos y aeropuertos del país, por sólo mencionar algunas.
¿No serían estas acciones causales de traición a la patria? ¿El confundir los símbolos patrios con los de una nación extranjera no es un acto contra la nacionalidad venezolana? ¿Porqué los oficiales militares venezolanos cobran en bolívares, que se devalúan de un día para otro, y a los cubanos se les paga en dólares, son ellos privilegiados? ¿O es que endosar la clasificación de traidor a la patria le concierne sólo a usted o un grupito de dirigentes comunistas?
La intervención militar por causa humanitaria es un asunto serio; la mayor parte de los países de Latinoamérica la rechazan porque le tienen miedo a la reacción cubana, o están trabajando bajo supuestos prehistóricos de soberanía absoluta, como en los tiempos de los monarcas europeos, por ello no apoyan tal medida.
Cuba podría de inmediato ordenar a sus organizaciones, afiliadas en universidades, sindicatos en organizaciones comunitarias, repartidas a lo largo del continente con afiliaciones a sus partidos comunistas y socialistas, a levantarse contra el orden legal y la paz social de cualquier país latinoamericano, hasta allí han crecido sus tentáculos intervencionistas, creando una situación de desorden que muchos gobiernos no desean… eso es pura extorción.
Una vez, en el pasado, Venezuela tuvo que intervenir militarmente para darle la libertad a países hermanos del yugo opresor sin esperar nada a cambio, hoy, la mayoría de los venezolanos esperamos que nuestros hermanos en el continente nos tiendan una mano e intervenga a nuestro favor, estamos muriendo y batallando desde hace veinte años sin ningún resultado, caímos en una trampa y no podemos salir solos.
No hay un balance militar en la región; no hay una doctrina coherente y racional para contradecir los postulados de la intervención, que los países del mundo libre alegan para evitar situaciones que desestabilizarían la convivencia internacional.
Un país que sufriera de la opresión de un gobierno totalitario, que explotara al pueblo con medidas inhumanas para esclavizarlo, que rompiera con los postulados democráticos de un gobierno elegido libremente por una mayoría, violando los derechos políticos de las minorías, acaparando los medios y la información para una hegemonía comunicacional, poniendo presos a los opositores, persiguiéndolos, torturándolos y asesinándolos, vería con gran alivio y apoyaría una intervención de este tipo que los liberara del yugo criminal de un gobierno que lo único que le importa, es perpetuarse en el poder.
Un último punto, así como el gobierno chavista alega su derecho soberano de marcar en la historia su voluntad de hacer prácticamente lo que le da la gana, alegando independencia, los EEUU tiene el derecho soberano de resguardar su propia seguridad cuando un gobierno cualquiera se pone “bruto” y atenta en contra de su sentido de sobrevivencia y tranquilidad.
Repito, lo que hay en los gobiernos de la región es miedo, miedo a Cuba, que se ha convertido en el principal enemigo del desarrollo y la paz en la región… y Venezuela, que es apenas el caso más patético de la historia de nuestro subcontinente. Si no damos una discusión seria sobre el asunto, si el capitán Diosdado Cabello se sale con la suya, y acalla los argumentos y la libertad de expresarlos, lo más posible es que su actitud acelere inevitablemente la temida intervención. Y no lo digo yo, lo dice el Sr. Trump, que es el presidente de los EEUU, y no le gusta, ni perder el tiempo, ni que se burlen de él.   -   saulgodoy@gmail.com