martes, 18 de agosto de 2026

Una odisea… y no es la de Nolan, por Saúl Godoy Gómez.

 



La urbanización ecológica Chalet Ville, es un desarrollo privado, ubicada en el Municipio Paz Castillo del estado Miranda está siendo atacada en diversos frentes y por distintos factores, pero que tienen un único propósito, desarticular a la comunidad de vecinos de la urbanización, entre los que me cuento como propietario de mi parcela en los altos del Topo Gueime, a 1070 ms sobre el nivel del mar, una montaña maravillosa y todavía conservada por mi lucha constante y peligrosa contra los enemigos de la naturaleza.

Trato de conservar una de las últimas colonias de cedro rojo del estado Miranda, que crecen en medio de uno de los poquísimos bosques nublados que aún quedan en este agreste territorio, y ha sido una guerra, literalmente, a muerte contra bandas profesionales de aserradores, que con sus voraces motosierras tumban árboles en un suspiro, para luego “rolearlos” y sacarlos de noche en enormes camiones con destino a los aserraderos de Mariche, una operación compleja y muy lucrativa, que debe hacerse con la complicidad de las autoridades locales a cambio de una buena “mordida”.

No los voy a aburrir con mis historias de amenazas, disparos y mafias que tuve que enfrentar, fue un episodio muy peligroso de hace más de 20 años y que tuve la suerte de salir ileso gracias a la colaboración de mucha gente honesta y profesional, entre ellos me permito recordar el interés y las ganas que le puso a mi caso el entonces fiscal ambiental nacional, el abogado Danilo Anderson, lamentablemente asesinado por la policía política del estado chavista.

Pero después de que salieron los explotadores de madera de la montaña, los vecinos enfrentamos a los conuqueros que se establecieron en la zona conocida como El Socorro, que era una hacienda cafetera y ganadera en el pasado. Esta cuenca hidrográfica está situada en el Municipio Plaza, y sus últimos cinco alcaldes se han hecho la vista gorda ante la creciente intervención humana de estas montañas, que afecta de manera importante el recurso agua que allí producen estos bosques.

Los alcaldes revolucionarios permitieron complacidos las invasiones a esta parte alta del municipio, en las nacientes de la quebrada Güeime, que baja por un empinado cañón hasta la ciudad de Guarenas y termina desembocando en Río Grande, que corre paralelo hacia Higuerote. A pesar de que les he advertido por medio de artículos, presentaciones, cartas, lo peligroso que es tener una intervención desordenada y caótica de personas que se posesionaron de parcelas, aunque una buena parte de estos parceleros son personas honestas y trabajadoras y que tienen años viviendo en el sector, algunos ni siquiera son campesinos sino que engordaban los terrenos para luego venderlos.

El actual alcalde, el Sr. Antonio Galindez del PSUV no parece entender que con el fenómeno del super-niño, del que ya hemos visto lluvias extremas, y las invasiones al margen del cauce de la quebrada, que baja para Guarenas 700 ms en caída libre en menos de 6 km, el Municipio no está preparado para un mortal deslave sobre la población, el cual podría ocurrir en cualquier momento; y dado el estado de obstrucción de la quebrada, llena de vegetación, basura y sedimentos, Guarenas podría quedar bajo un terrible corrimiento de barro y rocas (la quebrada Güeime es la que pasa frente a la sede de Poliplaza y se interna en la populosa urbanización Menca).

La extrema deforestación que se está llevando a cabo en El Socorro no se justifica, esas tierras no son aptas para la agricultura y menos aún para conucos y plantaciones de los mismos cultivos anuales; ya se ve en el panorama extensos pelados que descubren una tierra roja, arcillosa, expansiva y nada estable, una buena parte de estas parcelas superan el 60% de desnivel lo que implica un alto índice de erosión del suelo, cuya capa vegetal no supera los 50 cm, han surgido caseríos que ahora le exigen a la Alcaldía servicios y mejoras, que no pueden darle, y cuando permitieron estas invasiones, lo hicieron únicamente con el interés de captar los votos para el chavismo.

Del otro lado de la montaña se encuentra Santa Lucía, cuyo alcalde es el Sr. Omar León, también afiliado al PSUV, otro municipio, pero el mismo problema, muestra una incapacidad suicida en manejar sus recursos naturales, en este caso la quebrada de Arenaza, que drena en un ramal del río Guaire, Arenaza nace a escasos metros de mi parcela y baja por otro estrecho cañón en dirección a unos barrios que no cesan de crecer, en verano, las personas que se lucran vendiendo terrenos para ranchos y construyéndolos, queman la vegetación de las colinas y estos incendios sin control, que duran días, suben la montaña hacia Chalet Ville.

Ambos alcaldes sostienen un discurso con consignas ecologistas y de rescate del potencial agrícola de sus municipios, quieren la autonomía alimentaria, uno de los sueños de la revolución bolivariana, pero son incapaces de administrar de manera coherente sus territorios, y es con estos señores que nos encontramos con la tercera amenaza para la sobrevivencia de las cuencas altas del Río Tuy, con los ganaderos de cabras y ovejas, que han invadido la urbanización, y que contrariamente al sentido común, ambas alcaldías le han brindado un apoyo irrestricto a la actividad que podrían destruir las áreas naturales de ambos municipios, patrimonio de generaciones que todavía no nacen.

El estado Miranda, bajo el mandato del Sr. Elio Serrano como gobernador, ficha del PSUV, se está quedando sin el recurso agua, estas políticas chavistas de destruir los ecosistemas naturales protegidos son cuchillo para todas nuestras gargantas, lo peor de toda esta situación es que estas montañas, estas tierras ubicadas en las cuencas altas del sistema del Río Tuy están protegidas por dos decretos ambientales, el Decreto del Área Crítica del Río Tuy, y la del Área Protectora de la Zona Metropolitana de Caracas, ambos vigentes y ya certificados como parte de los mismos por una actuación de la Fiscalía Tercera Ambiental con competencia nacional en el año 2005 y que reconoce estas montañas como áreas naturales protegidas, lo que llaman ABRAES.

Todo el apoyo que los alcaldes mencionados y el gobernador le están brindando a los ganaderos caprinos dentro de las cuencas protegidas es ilegal, sujeto a sanciones por la Ley Penal del Ambiente, que le aplica a los funcionarios involucrados en su desobediencia hasta un (1) año de prisión, porque estos ganaderos y las asociaciones que los apoyan son delincuentes ambientales, no hay manera de hacerse los tontos o idiotas, están violando la ley de manera flagrante, con una actividad que deteriora la calidad ambiental, no permitida ni siquiera con un estudio de impacto ambiental, algo de lo cual carece cada una de estas explotaciones, que solo inspiran pena ajena.

Hay una leyenda dorada en el folklore chavista que dice que la ganadería caprina es la respuesta al abastecimiento de proteínas de origen animal, que su desarrollo es vital para una independencia alimentaria, rápido y no tan engorroso como lo es la ganadería tradicional lo cual no es verdad, es una ganadería que requiere de mucho cuidado, que si no se hace con el cuidado adecuado genera gran cantidad de contaminación, malos olores, peligros de infecciones mortales que se transmiten del animal al humano, pero lo más llamativo de estas explotaciones es el costo ambiental, hay muy pocas especies vegetales que resisten el pastoreo de estos animales, se comen y destruyen todas las plantas que encuentran a su paso.

Ya yo he pasado por situaciones muy difíciles en mi lucha por proteger el ambiente, desde pobladas, amenazas de muerte, disparos a mi hogar, secuestro de mis seres queridos, envenenamiento de mis perros… Lo que he descubierto es que el chavismo, como subsistema del crimen organizado, tiene ramificaciones de corrupción que desde el gobierno central actúan sobre lo local, instituciones como el INTI, dependencias del SENIAT, los registros y notarías, las defensorías del pueblo, las fiscalías, las policías municipales… son todos elementos de una gran red nacional de organizaciones revolucionarias, manejadas por unos agentes del caos que, en la ausencia de una dirección nacional, pueden actuar independientemente y seguir arruinándole la vida a los venezolanos.

Venezuela tiene una larga tradición como productor de ganado caprino, ya tiene regiones donde tradicionalmente han prosperado tal tipo de emprendimientos, Falcón, Lara y el oriente del país se conforman como sólidos productores de estos rebaños, en hábitats que han demostrado resiliencia hacia las duras condiciones que necesitan tales rebaños; no todos los territorios son aptos, y el estado Miranda tiene pocos lugares donde poder desarrollarlos, pero definitivamente no es las cuencas hidrográficas ni en los bosque nublados donde debe criarse a estos animales. Entendemos que su cercanía a Caracas los impulse a acometer experimentos, buscando ahorrase dinero en transporte y distribución de la carne, la leche y otros subproductos que generan, pero en una reserva natural es un crimen introducir a estos animales.

Los ganaderos caprinos y las distintas asociaciones que supuestamente los representan actúan como ejércitos de choque en la consecución de dinero rápido, sin muchas complicaciones, sin regulaciones y haciendo prácticamente lo que les da la gana, no les importa ni siquiera su propio bienestar a mediano y largo plazo, son grupos que se han caracterizado por ser unos cobardes, que utilizan a sus propias familias como excusa para obtener permisos y salirse con las suyas, se victimizan, mienten, aparentan lo que no son, tienen a la gobernación de Miranda y a estos dos municipios de su lado, cuentan con unos poderosos padrinos políticos que los aúpan y protegen.

Es por ello que insto por medio de esta denuncia, a que las autoridades del estado Miranda y de los municipios involucrados tomen cartas en el asunto, hagan inspecciones en el lugar, obliguen a sus causantes a que saquen sus animales de la cuenca hidrográfica y a que respondan por los daños causados, que implica, entre otras cosas, una reforestación de las áreas afectadas, y en especial, al alcalde de Plaza a que haga una inversión en el mantenimiento de la vialidad hacia y desde Chalet Ville.

Tengo un amigo que dice que lo médanos de Coro son muy tristes, porque allá hasta “los cujíes lloran de dolor”. Las cabras y las ovejas están entristeciendo las cuencas altas del Estado Miranda, lo que significa acabar con los reservorios de agua del Área Metropolitana de Caracas y del Río Tuy. ¿Vamos a permitirlo?

 

 

 

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