La urbanización
ecológica Chalet Ville, es un desarrollo privado, ubicada en el Municipio Paz
Castillo del estado Miranda está siendo atacada en diversos frentes y por
distintos factores, pero que tienen un único propósito, desarticular a la
comunidad de vecinos de la urbanización, entre los que me cuento como
propietario de mi parcela en los altos del Topo Gueime, a 1070 ms sobre el
nivel del mar, una montaña maravillosa y todavía conservada por mi lucha
constante y peligrosa contra los enemigos de la naturaleza.
Trato de conservar una
de las últimas colonias de cedro rojo del estado Miranda, que crecen en medio
de uno de los poquísimos bosques nublados que aún quedan en este agreste
territorio, y ha sido una guerra, literalmente, a muerte contra bandas
profesionales de aserradores, que con sus voraces motosierras tumban árboles en
un suspiro, para luego “rolearlos” y sacarlos de noche en enormes camiones con
destino a los aserraderos de Mariche, una operación compleja y muy lucrativa,
que debe hacerse con la complicidad de las autoridades locales a cambio de una
buena “mordida”.
No los voy a aburrir
con mis historias de amenazas, disparos y mafias que tuve que enfrentar, fue un
episodio muy peligroso de hace más de 20 años y que tuve la suerte de salir
ileso gracias a la colaboración de mucha gente honesta y profesional, entre
ellos me permito recordar el interés y las ganas que le puso a mi caso el
entonces fiscal ambiental nacional, el abogado Danilo Anderson, lamentablemente
asesinado por la policía política del estado chavista.
Pero después de que
salieron los explotadores de madera de la montaña, los vecinos enfrentamos a
los conuqueros que se establecieron en la zona conocida como El Socorro, que
era una hacienda cafetera y ganadera en el pasado. Esta cuenca hidrográfica
está situada en el Municipio Plaza, y sus últimos cinco alcaldes se han hecho
la vista gorda ante la creciente intervención humana de estas montañas, que
afecta de manera importante el recurso agua que allí producen estos bosques.
Los alcaldes
revolucionarios permitieron complacidos las invasiones a esta parte alta del
municipio, en las nacientes de la quebrada Güeime, que baja por un empinado
cañón hasta la ciudad de Guarenas y termina desembocando en Río Grande, que
corre paralelo hacia Higuerote. A pesar de que les he advertido por medio de
artículos, presentaciones, cartas, lo peligroso que es tener una intervención
desordenada y caótica de personas que se posesionaron de parcelas, aunque una
buena parte de estos parceleros son personas honestas y trabajadoras y que
tienen años viviendo en el sector, algunos ni siquiera son campesinos sino que
engordaban los terrenos para luego venderlos.
El actual alcalde, el
Sr. Antonio Galindez del PSUV no parece entender que con el fenómeno del
super-niño, del que ya hemos visto lluvias extremas, y las invasiones al margen
del cauce de la quebrada, que baja para Guarenas 700 ms en caída libre en menos
de 6 km, el Municipio no está preparado para un mortal deslave sobre la
población, el cual podría ocurrir en cualquier momento; y dado el estado de
obstrucción de la quebrada, llena de vegetación, basura y sedimentos, Guarenas
podría quedar bajo un terrible corrimiento de barro y rocas (la quebrada Güeime
es la que pasa frente a la sede de Poliplaza y se interna en la populosa urbanización
Menca).
La extrema
deforestación que se está llevando a cabo en El Socorro no se justifica, esas
tierras no son aptas para la agricultura y menos aún para conucos y
plantaciones de los mismos cultivos anuales; ya se ve en el panorama extensos
pelados que descubren una tierra roja, arcillosa, expansiva y nada estable, una
buena parte de estas parcelas superan el 60% de desnivel lo que implica un alto
índice de erosión del suelo, cuya capa vegetal no supera los 50 cm, han surgido
caseríos que ahora le exigen a la Alcaldía servicios y mejoras, que no pueden
darle, y cuando permitieron estas invasiones, lo hicieron únicamente con el
interés de captar los votos para el chavismo.
Del otro lado de la
montaña se encuentra Santa Lucía, cuyo alcalde es el Sr. Omar León, también afiliado
al PSUV, otro municipio, pero el mismo problema, muestra una incapacidad
suicida en manejar sus recursos naturales, en este caso la quebrada de Arenaza,
que drena en un ramal del río Guaire, Arenaza nace a escasos metros de mi
parcela y baja por otro estrecho cañón en dirección a unos barrios que no cesan
de crecer, en verano, las personas que se lucran vendiendo terrenos para
ranchos y construyéndolos, queman la vegetación de las colinas y estos
incendios sin control, que duran días, suben la montaña hacia Chalet Ville.
Ambos alcaldes sostienen
un discurso con consignas ecologistas y de rescate del potencial agrícola de
sus municipios, quieren la autonomía alimentaria, uno de los sueños de la
revolución bolivariana, pero son incapaces de administrar de manera coherente
sus territorios, y es con estos señores que nos encontramos con la tercera
amenaza para la sobrevivencia de las cuencas altas del Río Tuy, con los
ganaderos de cabras y ovejas, que han invadido la urbanización, y que
contrariamente al sentido común, ambas alcaldías le han brindado un apoyo
irrestricto a la actividad que podrían destruir las áreas naturales de ambos
municipios, patrimonio de generaciones que todavía no nacen.
El estado Miranda,
bajo el mandato del Sr. Elio Serrano como gobernador, ficha del PSUV, se está
quedando sin el recurso agua, estas políticas chavistas de destruir los
ecosistemas naturales protegidos son cuchillo para todas nuestras gargantas, lo
peor de toda esta situación es que estas montañas, estas tierras ubicadas en
las cuencas altas del sistema del Río Tuy están protegidas por dos decretos
ambientales, el Decreto del Área Crítica del Río Tuy, y la del Área Protectora
de la Zona Metropolitana de Caracas, ambos vigentes y ya certificados como
parte de los mismos por una actuación de la Fiscalía Tercera Ambiental con
competencia nacional en el año 2005 y que reconoce estas montañas como áreas
naturales protegidas, lo que llaman ABRAES.
Todo el apoyo que los
alcaldes mencionados y el gobernador le están brindando a los ganaderos
caprinos dentro de las cuencas protegidas es ilegal, sujeto a sanciones por la
Ley Penal del Ambiente, que le aplica a los funcionarios involucrados en su
desobediencia hasta un (1) año de prisión, porque estos ganaderos y las
asociaciones que los apoyan son delincuentes ambientales, no hay manera de
hacerse los tontos o idiotas, están violando la ley de manera flagrante, con
una actividad que deteriora la calidad ambiental, no permitida ni siquiera con
un estudio de impacto ambiental, algo de lo cual carece cada una de estas
explotaciones, que solo inspiran pena ajena.
Hay una leyenda dorada
en el folklore chavista que dice que la ganadería caprina es la respuesta al
abastecimiento de proteínas de origen animal, que su desarrollo es vital para
una independencia alimentaria, rápido y no tan engorroso como lo es la
ganadería tradicional lo cual no es verdad, es una ganadería que requiere de
mucho cuidado, que si no se hace con el cuidado adecuado genera gran cantidad
de contaminación, malos olores, peligros de infecciones mortales que se
transmiten del animal al humano, pero lo más llamativo de estas explotaciones
es el costo ambiental, hay muy pocas especies vegetales que resisten el
pastoreo de estos animales, se comen y destruyen todas las plantas que
encuentran a su paso.
Ya yo he pasado por
situaciones muy difíciles en mi lucha por proteger el ambiente, desde pobladas,
amenazas de muerte, disparos a mi hogar, secuestro de mis seres queridos,
envenenamiento de mis perros… Lo que he descubierto es que el chavismo, como
subsistema del crimen organizado, tiene ramificaciones de corrupción que desde
el gobierno central actúan sobre lo local, instituciones como el INTI, dependencias
del SENIAT, los registros y notarías, las defensorías del pueblo, las
fiscalías, las policías municipales… son todos elementos de una gran red
nacional de organizaciones revolucionarias, manejadas por unos agentes del caos
que, en la ausencia de una dirección nacional, pueden actuar independientemente
y seguir arruinándole la vida a los venezolanos.
Venezuela tiene una
larga tradición como productor de ganado caprino, ya tiene regiones donde
tradicionalmente han prosperado tal tipo de emprendimientos, Falcón, Lara y el
oriente del país se conforman como sólidos productores de estos rebaños, en
hábitats que han demostrado resiliencia hacia las duras condiciones que necesitan
tales rebaños; no todos los territorios son aptos, y el estado Miranda tiene
pocos lugares donde poder desarrollarlos, pero definitivamente no es las
cuencas hidrográficas ni en los bosque nublados donde debe criarse a estos
animales. Entendemos que su cercanía a Caracas los impulse a acometer
experimentos, buscando ahorrase dinero en transporte y distribución de la
carne, la leche y otros subproductos que generan, pero en una reserva natural
es un crimen introducir a estos animales.
Los ganaderos caprinos
y las distintas asociaciones que supuestamente los representan actúan como
ejércitos de choque en la consecución de dinero rápido, sin muchas
complicaciones, sin regulaciones y haciendo prácticamente lo que les da la
gana, no les importa ni siquiera su propio bienestar a mediano y largo plazo,
son grupos que se han caracterizado por ser unos cobardes, que utilizan a sus
propias familias como excusa para obtener permisos y salirse con las suyas, se
victimizan, mienten, aparentan lo que no son, tienen a la gobernación de
Miranda y a estos dos municipios de su lado, cuentan con unos poderosos
padrinos políticos que los aúpan y protegen.
Es por ello que insto
por medio de esta denuncia, a que las autoridades del estado Miranda y de los
municipios involucrados tomen cartas en el asunto, hagan inspecciones en el
lugar, obliguen a sus causantes a que saquen sus animales de la cuenca
hidrográfica y a que respondan por los daños causados, que implica, entre otras
cosas, una reforestación de las áreas afectadas, y en especial, al alcalde de Plaza
a que haga una inversión en el mantenimiento de la vialidad hacia y desde
Chalet Ville.
Tengo un amigo que
dice que lo médanos de Coro son muy tristes, porque allá hasta “los cujíes
lloran de dolor”. Las cabras y las ovejas están entristeciendo las cuencas
altas del Estado Miranda, lo que significa acabar con los reservorios de agua
del Área Metropolitana de Caracas y del Río Tuy. ¿Vamos a permitirlo?

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