No me
pregunten cómo o porqué estuve en aquella reunión de uno de los grupos de
estrategia chavista que trabajan dentro del PSUV, el asunto es que éramos unas
cuarenta personas, todas, menos yo, eran expertos en algunas áreas técnicas en
algunas de las dependencias del estado, había una representación militar
vestida de civil, había algunos cubanos.
Mi
amigo me había entregado unas credenciales de la gobernación de Carabobo de las
que se cuelgan del cuello y me advirtió: “Intégrate, actúa como si los
conocieras, para muchos de ellos es primera vez que se ven, de modo que si no
levantas sospechas y pasas liso, te ves a enterar de uno de los planes maestros
que estamos preparando… diles que tu especialidad es derecho constitucional,
que eres abogado”.
Y no
exagero si les digo que si descubrían mi coartada lo menos que esperaba era un
tiro en la cabeza, había logrado infiltrarme en la guarida del lobo, aquella
reunión era el cierre de un ciclo de instrucción.
Estábamos
en uno de los salones de conferencias de una universidad en Los Teques, la
seguridad no resultó ser tan estricta debido a que supuestamente veníamos
“filtrados” de otras instituciones, me había memorizado algunos nombres y
cargos, direcciones y cursos de los que venía, mi nombre encubierto estaba en
la lista porque mi amigo la elaboró, estaba por mi cuenta, si me descubrían
debía morir callado, y eso fue un juramento.
El
que nos hablaba era un director del BCV, un economista y empezó su exposición
de esta manera: “Hay algo que les puedo asegurar y que ya todos ustedes deben
saber, este período presidencial lo vamos a terminar, lo tenemos que terminar,
son tres años que tenemos que aguantarnos en el poder como sea, primero, es
nuestro derecho constitucional y segundo, de ello depende la sobrevivencia del
chavismo…”
“Viva
Chávez, viva el Comandante eterno” gritó el hombre a mi lado, me quedé tieso,
todos nos estaban mirando, me moví de mi asiento tratando de alejarme de mi
fanático vecino.
“Tú
¿Cuál es tu nombre?” le ripostó el conferencista aplacando con un movimiento de
la mano el intento de aplauso que se levantaba y que logró dominar.
“Reverol,
Oficina Nacional de Estadística”
El
público rió y Reverol apenado asintió y se escurrió en su asiento.
“Muy
bien, como les decía, estamos en un momento crucial y muy difícil para nuestro
movimiento revolucionario, lo más posible, lo deseable, es que el presidente
Maduro renuncie, pero no ahora, sino el año que viene de modo de dejar a uno de
los nuestros para que termine el mandato como lo dice la constitución… para
nadie es un secreto que la revolución y nuestro partido pudieran desaparecer si
el revocatorio triunfa y se hace este año, como todos ustedes saben, nunca habíamos
estado en peor condición en términos de popularidad y aceptación de nuestra
gestión, no voy a entrar en detalles de las causas de nuestro derrumbe en las
encuestas, ya lo han discutido en otros foros, la crisis que estamos viviendo
ha sido suficientemente analizada, lo que vamos a ver es cómo carajo vamos a
salir de este problema de la mejor manera posible, tenemos grupos de expertos
que han analizado el asunto y este ha sido su análisis, pongan mucha atención…”
Las
luces del salón bajaron de intensidad y en una pantalla apareció una primera
torta estadística.
“Según
nuestros números contamos con un 20% del universo electoral venezolano, yo no
voy a ser tan optimista y voy ponerlo en un 10%, ese es nuestro núcleo Patria o
Muerte, esos son los verdaderos revolucionarios que no nos vamos a dejar joder
por el error de unos pocos, es nuestro deber salvar el legado del Comandante,
rescatar el partido de esta debacle y para ello, tenemos que hacer un enorme
esfuerzo por reconquistar un 30% de nuestro núcleo, que están allí, esperando
por nosotros, muchos están arrechos con las colas y la escasez, otros agobiados
por la inflación y la inseguridad, muchos simplemente desencantados porque se
sientes abandonados… el plan señores, es contar con estos tres años que nos
faltan de gobierno para aglutinar a ese 30% en las filas del PSUV, porque lo
más probable es que para las próximas elecciones presidenciales del 2018 las
perdamos, pero una cosa es desaparecer del mapa político y otra contar con un
30% del voto duro chavista que nos daría un piso importante para volver a
construir una mayoría política, porque este pueblo es chavista señores,
chavista de corazón… otra lámina”
La
imagen cambió silenciosamente y esta vez era una proyección de los próximos
tres años.
“Como
les dije, el presidente Maduro es ya historia, cumplió con su papel y ahora
viene una nueva etapa con nuevos personajes, sobre todo, el sucesor de Maduro,
que por supuesto no va a ser ni Izturis, ni María Gabriela Chávez, ni Jorge
Rodríguez, ni Cilia Flores, nadie que esté asociado al gobierno, el sucesor de
Maduro tienen que ser una persona muy especial… y por ahora lo vamos a llamar Demián,
como el personaje de la Película La Profecía, ¿La recuerdan?, Demián era el
anticristo, una persona agradable, carismática, con el que todo el mundo se
identificaba, y es la razón por la que va a ser una persona de piel blanca,
educada, elegante, simpaticona, probablemente sea un militar, que hable inglés,
que se siente con los gringos y los calme, que negocie con la oposición y les
de lo que pidan, todo, menos entregarles el poder hasta las próximas
elecciones. Este personaje Demián, deberá manejarse entre dos aguas, una a lo
interno del PSUV que convertirá en un bastión socialista, con una férrea
disciplina marxista leninista, porque de aquí en adelante todo revolucionario
que se integre a ese 30% que queremos, tendrá todo asegurado, trabajo, comida,
dinero, seguridad social, vivienda, educación para sus hijos, quien acepte
pertenecer a nuestro núcleo no tendrá que preocuparse por más nada sino
trabajar para nosotros y a cambio nosotros cuidaremos que nada le falte, pero
deben actuar como una verdadera tropa, estar en funciones permanentemente
acatando las órdenes y trabajando, día y noche, van a ser tres años intensivos,
pero vamos a tener el 30% del padrón electoral asegurado en todo el país… otra
lámina por favor”
De
nuevo apareció una imagen en la pantalla, esta vez la de un presupuesto.
“Por
supuesto montar este núcleo nos va a costar un montón de dinero y la única manera
de obtener ese dinero es hacer que la oposición trabaje para nosotros y lo produzca, y aquí viene la principal tarea
de Demián, negociar, sentarse con la oposición, con los empresarios y darles
todo lo que pidan con tal de poner esas industrias a trabajar a toda capacidad,
¿Quieren dólares para insumos?, aquí están, ¿Quiere que desmontemos los
controles de precios? Lo desmontamos y cualquier otra regulación que les de
ventaja competitiva, a la Polar hay que darle trato preferencial, ¿Hay que
privatizar las empresas básicas de Guayana? Lo hacemos, no hay problema.
Demián
debe convertirse en el mejor amigo de los capitalistas venezolanos y la
economía del país debe funcionar, como el sistema chino, vamos a adoptar un capitalismo
de estado, y mientras nosotros seamos ese estado, el presupuesto para nuestras
misiones sociales será sagrado, negociaremos todo menos ese presupuesto,
tendrán su Congreso funcionando, soltaremos a sus presos políticos, le daremos
papel a sus periódicos, abriremos la fronteras, le lavaremos la cara a la
revolución mientras el país se reactiva y vía impuestos y recursos
extraordinarios, vamos a levantar ese núcleo chavista que nos garantizará
algunas gobernaciones y alcaldías, que el PSUV siga con vida y que podamos
volver con mucha fuerza…
Estén absolutamente seguros que en 2018, si gana la
oposición la presidencia de la república, lo cual es un escenario posible, no
se la vamos hacer fácil, al contrario, le vamos a sabotear la gobernabilidad
así como ellos hicieron con nosotros, ya tenemos grupos preparados en lo
profundo del país, en las principales ciudades, para aguarles la fiesta, hay
financiamiento en el exterior para apoyar la insurgencia, tenemos toneladas de
armas escondidas, vamos a recibir apoyo de las fuerzas de liberación de países
vecinos, por eso es tan importante que sigamos gobernando por estos tres años
que nos faltan, vamos a dejar sentado un precedente, que la gente se acuerde,
no de la crisis de Maduro, sino del gobierno de Demián.
No sé
si están viendo la panorámica, si me estoy explicando, veo a algunos de ustedes
con caras de burro, no les gusta la idea, pero es muy sencilla, los próximos
tres años nos vamos a concentrar en crear un verdadero partido revolucionario
mientras la oposición se ocupará de mantener y cargar con el resto del país,
¿Quieren comida? Prodúzcanla, ¿Quieren buenos hospitales? Constrúyanlos,
¿Quieren medicinas? Tráiganlas… miren, uno de los errores de Chávez en su
estrategia, fue tratar de llevar la revolución a todo el país, la gente no estaba
preparada y lo que se encontró fue con un muro, ahora vamos hacerlo diferente,
ya sabemos con quienes contamos, quien es nuestra gente, probablemente dentro
de ese 30% estén los más brutos, los más miserables de los venezolanos, es muy
probable que solo contemos con los microencefalicos, no importa, son nuestros,
y cada uno es un voto.
Para
los que no se han dado cuenta, estoy hablando de que ahora en adelante va haber
dos países en uno, un núcleo marxista, duro, bien protegido, rodeado de unas
fuerzas armadas fieles y dispuestas al máximo sacrificio, administrando los
recursos petroleros, con nuestras propias milicias, ese 30% estará armado y
listo para defender la revolución en cualquier campo, nuestra gente estará
protegida en sus barrios y urbanizaciones, nuestro lideres tendrán su buena
seguridad, ese 30% vivirá en verdadero socialismo, en comunidades orgánicas,
diferente al resto del país que será capitalista, que producirán y harán el
dinero que garantizará nuestra posibilidad de poder volver en un futuro a corto
plazo y volver a ser gobierno. Eso sí,
que no se les ocurra embochinchar el país porque lo que vamos a darles es palo
parejo, sin piedad, que ellos se ocupen de su gente y nosotros de la nuestra, y
cuidado, si no somos tan exitosos que ganemos las elecciones en el 2018, porque
la idea es que el país vea como vive ese 30% y quiera ser parte de ellos.
Pero
necesitamos a ese Demián, a ese anticristo, que nos asegure la simpatía del
mundo, que nos abra las fuentes del financiamiento, que nos permita volver a
integrarnos a la comunidad internacional, que sea recibido en la Casa Blanca
como un amigo y socio confiable mientras en el fondo preparamos las condiciones
para la nueva revolución latinoamericana, porque esta vez vamos con todo,
necesitamos que el capitalismo nos agarre confianza, que baje la guardia y
cuando menos de lo esperen tendrán al continente en llamas, y cuidado si no los
mismísimos EEUU, porque allí, junto con nuestros hermanos cubanos, estamos
armando una revolución como los gringos no lo han visto jamás, en su propio
patio y con su propia gente, ya Raúl dio el primer paso y le abrieron las
puertas, seguimos nosotros y para que eso suceda no podemos poner a un rojo
rojito, a un marxista duro al frente del nuevo gobierno, ya sé que algunos de
ustedes se imagina quien es… porque sí tenemos candidatos que se ajustan al
perfil de Demián, afortunadamente tenemos opciones, pero por ahora debemos
aguantarnos estos meses que faltan con el compañero Maduro al frente del
gobierno, y en Enero, esperemos, le entregue el mando a quien vaya a ser Demián
y renuncie. Ese es en términos generales el plan que tenemos en desarrollo,
ahora vamos a discutir ciertos detalles y luego abriremos la ronda de preguntas
y respuestas.”
Eso
fue un resumen de lo que vi y escuché en esa reunión de estrategia del
chavismo, saquen sus propias conclusiones.
- saulgodoy@gmail.com



