viernes, 18 de septiembre de 2026

Salvando al Bolívar ciudadano (tercera parte), por Saúl Godoy Gómez

 



Las críticas más acérrimas contra el Libertador Simón Bolívar se concentran en su incompetencia como soldado (a pesar de dar más de cien batallas, 16 de ellas dirigidas personalmente), en su crueldad como guerrero (se le atribuyen masacres como la de la Navidad Negra en Pasto y degollinas y fusilamientos producto de su decreto de Guerra a Muerte), y en su inconstancia como republicano y demócrata (se le señala como proto-emperador de la Gran Colombia); de resto, los ataques se reducen a impresiones muy personalistas sobre su carácter, sus gustos sexuales y, últimamente, en aproximaciones psicoanalíticas sobre su extensa correspondencia; buena parte de estos comentarios no pasan de ser impresiones superficiales y episódicas, que reflejan más el carácter y la intención del crítico, que una lectura objetiva y no prejuiciada sobre el personaje.

Su vida, heroica y trágica lo eleva sobre el común de los mortales, sus carencias de familia desde muy tierna edad, su constante tránsito entre tutores, allegados y albaceas hacen pensar a muchos, sobre las enormes privaciones afectivas que debió sufrir en su etapa de formación, y que afectaron más tarde su proceder ante las innumerables crisis que tuvo que enfrentar, afectaciones estas que, para algunos críticos, trastocaron su juicio y equilibrio mental, al punto de hacerlo una persona inestable.

Las opiniones negativas y ataques arteros contra su persona incluyen al padre del comunismo Karl Marx y después de él, a una serie de panfletistas y críticos que no perdonan algunas de sus acciones notables en la construcción de países luego de declarar su independencia, como sería el caso de Perú y Colombia, donde el antibolivarianismo se ha convertido en deporte nacional, pero es de España que proviene el plomo grueso, por haber traicionado la unidad del reino.

A Bolívar, primero que todo, hay que reconocerlo en el contexto histórico-cultural que le tocó vivir, la España borbónica en plena decadencia, el surgimiento de Napoleón en Francia como movimiento telúrico de las masas populares, el inicio de los movimientos independentistas de América del norte, el final de la hegemonía británica, el despertar de un nuevo hombre en Hispanoamérica, todo esto en plena ilustración y entre los primeros pasos del indetenible movimiento industrial, y Bolívar estuvo y presenció los actos de un mundo en transformación.

Su mente estaba llena de las ideas revolucionarias de Rousseau, Montesquieu, Locke, Smith, su visión del mundo estaba sujeta a las estrictas reglas de las clases sociales, de las tesis racistas que dominaban la cultura europea del momento… y, en la Provincia de Venezuela de su tiempo, fue testigo de la ruda realidad de una tierra salvaje e inhóspita, de la crueldad en el trato humano y las implacables condiciones ambientales de un trópico que no perdonaba debilidades.

Visto desde nuestro siglo, Bolívar luce como un personaje de muchas sombras y luces; su vida fue un hatillo de contradicciones, héroe para muchos, traidor para algunos, las bibliotecas y hemerotecas del mundo están llenas de estudios y opiniones que difieren enormemente entre ellas, hubo personas que simplemente lo odiaban y sólo destacan aquellos acontecimientos que apoyan sus criterios, otros lo idolatran y lo elevan a categoría de un semidios en el olimpo de los héroes universales.

Ser un militar y comandante de ejércitos en el siglo XIX era muy distinto a como son vistos y entendidos los jefes militares de hoy en día, compelidos por una serie de tratados, códigos, leyes, doctrinas, que no existían en su tiempo; el comportamiento de un oficial en el mundo contemporáneo está sujeto precisamente a todo ese cúmulo de experiencias, buenas y malas, de errores y prácticas que han forjado lo que hoy son las fuerzas armadas, donde todavía hoy se cometen crímenes de guerra y abusos de los derechos humanos.

Igual sucede cuando se fija la atención en su condición de político, el mundo y su significado, la realidad geoestratégica; el significado de las instituciones varía drásticamente de siglo en siglo para las distintas culturas, la historia es un recuento de esas enormes diferencias, de modo que nos resulta muy difícil juzgar acontecimientos fuera de nuestro tiempo, y sucede con la historia algo muy parecido a la física cuántica, el sólo observar un hecho ya lo transforma, es inevitable.

El General Páez escribió en su autobiografía lo siguiente: “Los ejércitos de Morillo no podían de ningún modo enfrentarse, en un territorio y un clima como los nuestros, a aquellas montoneras heroicas, a aquellos formidables llaneros que atravesaban a nado ríos caudalosos cuando los europeos había menester puentes. Estos pedían los alimentos a los que estaban habituados y las asistencias todas de los ejércitos regulares, cuando los venezolanos comían carne sin sal, andaban desnudos y se curaban las heridas con cocuiza”.

Mientras que Don Pascual Enrile, enviado a España en 1817 para solicitar de parte del comandante Pablo Morillo más recursos para las tropas de su Majestad en América, escribía: “Varias veces he informado a V.E. de las inclemencias de este clima y de estos llanos para las tropas europeas, cuyo rigor se hace sentir tan duramente en la salud del soldado… Los continuos pasos de ríos y de cañas, atravesando días enteros pantanos y lodazales, con el agua a la cintura, unido al escaso y miserable alimento de soldado en los arenales ardientes del llano, ha ocasionado muchos enfermos de gravedad, y son muchos también los heridos por las “rayas” y mordeduras de pescados llamados “caribes” y “tembladores”, y muchos los devorados por los caimanes. En medio de tantos trabajos y sufrimiento, de la desnudez y miseria de algunos cuerpos y de la pobreza general de todos, puedo asegurar a V.E. que jamás se ha visto un ejército con mayores privaciones, ni con mayor ardor por sostener los sagrados derechos de su amado soberano”.

Hay una verdad insoslayable, España enviaba a Venezuela a sus oficiales más despiadados y feroces, sabían a lo que se enfrentaban y no se inhibían en nombrar frente a sus tropas a verdaderos carniceros; ya hay uno de ellos actuando en el país, aunque no es militar, el asturiano José Tomás Boves era quizás la peor pesadilla de Bolívar, tiene que huir de sus matanzas en una desesperada fuga hacia oriente, pero hay otros nombres, cada uno más temible que el otro, Suazola, Yáñez, Ceballos, Rosete, Cagigal, Morales…

Para entender la situación en la capitanía general de Venezuela debemos revisar la realidad militar, antes de que Bolívar iniciara su marcha libertadora, el territorio se manejaba con 1.500 tropas españolas, el grueso de la fuerza armada lo constituían los naturales de la zona, los mismos venezolanos que, por medio de la recluta, el servicio militar obligatorio y algunos beneficios para los conscriptos, eran suficiente para mantener una presencia disuasiva contra el enemigo.

La iglesia, a través de sus frailes y curas, se encargaba de indoctrinar al pueblo en la obediencia al Rey y las instituciones y preparaba a la gente para cumplir con el llamado a las armas y proteger la integridad de la colonia; uno de los ejemplos más tenaces y efectivos fue el manejo que se hizo en la región de Pastos y Pitia de la Nueva Granada, donde las comunidades indígenas y de esclavos fueron manipuladas para constituir un enclave a favor del monarca español, territorio que luego se convirtió en un verdadero obstáculo, un tapón, que no permitía la movilidad del ejército patriota hacia el sur, para neutralizar al general Pablo Morillo, que estaba concentrando fuerzas en Perú y Ecuador para lanzar un ataque y reconquistar Nueva Granada y Venezuela.

En este sentido, el historiador venezolano Alfonzo Rumazo Gonzáles, en su biografía Simón Bolívar, escribió: “Pablo Morillo es el nombre del general enviado por el Rey para dominar a los patriotas. Morillo que luchó en contra de Napoleón; Morillo que mereció distinciones de guerreros como Wellington; Morillo, indomable y fuerte, experimentadísimo y astuto; Morillo que llega a las tierras americanas con 10.500 soldados aguerridos en 42 barcos… a quien han dado el nombramiento de “capitán general de las provincias de Venezuela y general en jefe del ejército expedicionario”… Conoce la “guerra a muerte”, o sea el peligro de extinción de sus 10.500 hombres, cuyas madres, esposas, hermanas y novias han quedado en la patria lejana ahogadas en dolor y angustia. ¿Cuántos volverán? ¡Muy contados! Son hombres valientes, que sirven a su Monarca con desprendimiento y fidelidad tan ejemplares, fieles y desprendidos son los patriotas. Esta obsesión de la “guerra a muerte” les vuelve agresivos sanguinarios. Aparentemente no estuvieron destinados a Venezuela ni a la Nueva Granada. Se les dijo que iban hacia Rio de la Plata, y se les engañó de este modo precisamente porque en la propia España sabíase que los patriotas de estas regiones tropicales luchaban con ferocidad, sin perdón, en la mayoría de los casos.”

Morillo se creía invencible con sus 10.500 hombres en 1816, pensaba que con ellos retomaría los territorios perdidos en la Hispanoamérica, pero ya para 1819 estaba pidiendo a España un nuevo contingente de 30.000 efectivos con los que ni siquiera podía asegurar el éxito en Venezuela.

El profesor de historia Antonio Sáez Arance, escribió su interesante libro, Simón Bolívar, el Libertador y su mito ( Alemania, 2011) en el cual nos revela:

“La espiral de violencia y contra violencia degeneró en una verdadera guerra de exterminio, que incluía la ejecución sistemática de los prisioneros, el acoso a la población civil y la destrucción de sus bienes. La cesura definitiva a este respecto sería la declaración oficial de la llamada «Guerra a Muerte», mediante un decreto promulgado por Bolívar en Trujillo, el 15 de junio de 1813… Lo que estaba ocurriendo en Venezuela desde 1810 era una guerra civil en toda regla, en la que los «americanos» luchaban tanto en un bando como en el contrario. Se optaba, consiguientemente, por forzar la construcción discursiva de una alteridad aparentemente imprescindible para la definición de la propia nación. La falta de una línea clara de división identitaria, constatada como déficit por parte del Libertador, había propiciado el fracaso de la Primera República. Se trataba ahora de plantear el conflicto en otros términos: ellos contra nosotros, españoles contra americanos. La dimensión performativa del discurso resultaba obvia. El ejercicio de prácticas extremadamente violentas ayudaba a ratificar en la realidad la existencia de líneas divisorias puramente imaginarias. Se pretendía aterrorizar al enemigo, ahora más «español» que nunca, y motivar a los criollos indecisos a posicionarse con claridad a favor de la causa patriota. A su vez, la «guerra a muerte» facilitaba la eliminación o al menos la canalización institucional de otras formas de violencia social, integradas desde este momento en el marco de un conflicto estrictamente militar con motivaciones y objetivos claramente definidos. Las numerosas deserciones producidas en el ejército realista dieron la razón a Bolívar. Su ataque continuado a lo largo de la ruta de Caracas, sin dar respiro a las tropas de Monteverde, sembró el pánico entre los españoles, que cedieron rápidamente terreno”.

El otro aspecto que pesaba de sobremanera a favor de los españoles era el asunto de las clases sociales, que se habían convertido en una efectiva forma de control poblacional y del cual dependía el poder del rey de España para el manejo de los territorios; Bolívar no pudo escaparse de los estrictos usos de esas estructuras clasistas de las que él era parte, aunque se daba cuenta de varios aspectos notables de su realidad, entre ellas, que la guerra de independencia reposaba mayoritariamente sobre pardos, negros e indios, los blancos eran minoría y si ganaba la guerra, serían todavía menos cuando se retiraran los españoles de los territorios liberados.

Uno de sus grandes temores era una guerra racial, como la que se vio en Haití y Dominicana, donde la tierra fue arrasada y la minoría blanca, los dueños de las haciendas, pasados por cuchillo; quisimos investigar el asunto racial en el torbellino independentista en Venezuela y la red nos ofrece un buen resumen que a continuación ofrecemos:

“En el siglo XVIII en Venezuela, el concepto de raza no existía como una categoría biológica moderna, sino que operaba como un sistema de castas y "calidad" social estructurado por el orden colonial español para garantizar el dominio político y económico. El Sistema de Castas y la "Calidad" Clasificación por origen: La sociedad se dividía jurídicamente según la pigmentación de la piel y la ascendencia (españoles, indios, mestizos, negros, mulatos y zambos). El concepto de «calidad»: Más allá del color estricto, la posición de un individuo dependía de su calidad, un concepto que mezclaba el fenotipo con la reputación, el honor, el origen familiar y el comportamiento social. La «limpieza de sangre»: Era un requisito ideológico heredado de España para demostrar que no se tenía antepasados indígenas, judíos o africanos, lo cual condicionaba el acceso a cargos públicos, educación y matrimonio legítimo… A finales del siglo XVIII, la inmensa mayoría de la población mestiza (la mezcla entre blancos, indígenas y africanos) fue agrupada bajo la denominación genérica de pardos”.

Bolívar entendió, desde muy temprana edad, el gran número de ventajas y privilegios con las que contaba, y en vez de conformarse en multiplicar su ya enorme fortuna y cultivar su prestigio dentro de los cuadros de liderazgo de su clase social, prefirió con mucho la vía revolucionaria y de creación de un nuevo mundo, una elección solo apta para un gran hombre, llena de retos, peligros y traiciones, una tarea de titanes en medio de uno de los ejércitos más peligrosos de su tiempo.

Escribe Laureano Vallenilla Lanz que Bolívar había penetrado tan hondamente en el espíritu de aquellos hombres que desde 1821, previó la imposibilidad de establecer en Venezuela una paz sólida a menos de inspirar terror a los discípulos de Boves y esto mismo es sumamente peligroso. Y cita una carta en la que Bolívar describe a un militar neogranadino lo difícil que era manejar esa realidad humana:  “No pueden Uds. formarse idea exacta del espíritu que anima a nuestros militares. Estos no son los que Uds. conocen por allá (en la Nueva Granada) son lo que Uds. no conocen: hombres que han combatido largo tiempo se creen beneméritos y se consideran humillados y miserables y sin esperanzas de coger el fruto de las adquisiciones de su lanza. Son llaneros determinados y que nunca se creen iguales a los otros hombres que saben más o aparecen mejor. Yo mismo que siempre he estado a su cabeza, no se aún de que son capaces. Los trato con una consideración suma y ni aún esta misma consideración es bastante para inspirarles la confianza y la franqueza que debe reinar entre camaradas y conciudadanos… Peruádase U. que estamos sobre un volcán que pronto va hacer explosión. Yo temo más por la paz que la guerra, y con esto doy a U. idea de todo lo que no digo ni puede decirse…”.

Era una empresa difícil en unas circunstancias extraordinarias. Bolívar es el hombre que le tocó hacer país en medio de una tormenta.

 

 

martes, 15 de septiembre de 2026

Salvando al soldado Bolívar (segunda parte), por Saúl Godoy Gómez


 

A la memoria de mi amigo Alfredo Marcano Adrianza, con quien compartí largas conversaciones sobre música durante la interminable ruta del autobús del colegio San Ignacio que nos repartía en nuestras casas en Prados del Este, y posteriormente, cuando me obsequió con sus obras de música ambiental y minimalista y hablábamos sobre comida vegana y sus visitas a Alemania.

Los párrafos esenciales del Acta del 19 de abril de 1810 señalan claramente el objeto de la reunión, lo que verdaderamente ocurrió, quienes se reunieron y la decisión tomada. En  la reunión “en esta Sala Capitular” de los “señores que abajo firmarán y son de los que componen este Muy Ilustre Ayuntamiento con el motivo de la función Eclesiástica del día de hoy Jueves Santo…” queda expuesto su objeto, que empieza “… principalmente con el atender a la salud pública de un Pueblo que se haya en la orfandad, no solo por el cautiverio del Señor Don Fernando Séptimo, sino también por haberse disuelto la junta que suplía su ausencia en todo lo tocante a la seguridad y defensa de sus dominios invadidos por el Emperador de los Franceses, y demás urgencias de primera necesidad, a consecuencia de la ocupación casi total y los Reinos y Provincias de España, de donde ha resultado la dispersión de todos o casi todos los que componían la expresada Junta y, por consiguiente, el cese de sus funciones”. Se había producido un vacío de Poder y había que llenar ese vacío (Guillermo Morón, prólogo al libro La Revolución de Caracas de 1810).

Y podríamos decir que ese fue el principio de la historia de Venezuela como país independiente, pensemos por un momento en la angustia de no saber con certeza lo que sucedía en Europa, cuando las noticias tardaban semanas en llegar, incluso meses; de Trinidad, de las islas francesas y holandesas, de Brasil, algunos funcionarios y comerciantes recibían periódicos con los hechos en desarrollo, pero siempre con un retraso importante.

Ya para 1808, delegaciones de Francia eran recibidas en los principales puertos para establecer los primeros contactos de los nuevos amos del poder con las provincias ultramarinas; los ingleses, por su lado, saboteaban esos esfuerzos esparciendo noticias de una fuerte resistencia de los españoles peninsulares contra la ocupación napoleónica, pero de lo que no había dudas era que desde hacía bastante tiempo se notaba el resquebrajamiento del antiguo orden.

Uno de los problemas más sensibles en la provincia de Venezuela era una ley proteccionista que imponía la obligatoriedad de realizar todas las actividades comerciales con España, la compañía Guipuzcoana era la encargada de ejercer ese monopolio, afectando el intenso intercambio comercial que, por la vía de una eficiente red de contrabando, ejercían las familias blancas criollas más importantes con los supuestos enemigos de España esparcidos por las islas del Caribe; entre ellas, la familia de Bolívar era una de las más activas.

El otro aspecto que hacía la vida difícil para todos en la colonia era la cantidad de impuestos: el quinto del rey, el tributo de indios, el almojarifazgo, el de alcabala, el de avería, el diezmo, la media nata… cualquier excusa era buena para que funcionarios alcabaleros conminaran al cobro compulsivo de estos tributos; con la llegada de nuevos oficiales de la real administración desde España, que ocurría a menudo, se publicaban edictos con las nuevas cargas.

Los estudiosos españoles que consideraban a Bolívar un español, heredero de uno de los apellidos más ilustres de la región vasca, enfilan sus críticas tachándolo de traidor, lo encuentran dándole la espalda a su simiente, un irresponsable que destruyó uno de los sistemas políticos que, según ellos, era de los más justos, nobles y equilibrados del orbe; porque para esos hispanistas, el reinado de Carlos III no tenía parangón en el trato a los súbditos americanos, indios, negros y mestizos eran tratados con respeto y equidad; los habían evangelizado, educado, les habían dado una lengua única y una cultura, eran parte de un reino cristiano con una forma de gobierno tolerante e incluyente… pocos en España entendían la necesidad de algunos rebeldes en aliarse con sus enemigos ingleses, como Simón Bolívar, quien, según ellos, fungió como agente de la “Malvada Albión” para romper los vínculos con la Madre Patria.

Pero la verdad era muy distinta, hacía ya mucho tiempo que la letra de las leyes y los edictos que quisieron ser civilizados y darle el carácter de “personas” a los habitantes de las nuevas tierras, eran letra muerta; en su lugar, la administración de las colonias se había tornado hostil y peligrosa para sus habitantes, los utilizaban como fuerza de trabajo y productora de rentas bajo una administración cada vez más deshumanizada, impusieron un sistema de castas y estancos sociales estrictos con el solo fin de controlar las poblaciones.

El intelectual venezolano Don Arturo Uslar Pietri se expresaba de Simón Bolívar en los siguientes términos:

No era tan sólo capitán, hombre de guerra, a pesar de sus acciones y hazañas lo parangonan con los mayores… Era también un fundador, un adelantado, hombre de poner nombres a las nuevas cosas, de tomar posesión, de hacer la ley y de crear. Era por añadidura, un pensador. Vio más hondo y más claro que nadie, entre las convulsiones de los pueblos y los humos del pensamiento europeo, la verdadera condición de su América y el signo de su fatalidad… Hay quienes han dicho que se parece mucho a los capitanes de la conquista, y es cierto. Pero no es por azar de semejanza, sino porque tanto él como los otros eran esencialmente hispánicos… Era cristiano viejo, criollo viejo, español del Pirineo, venido a Indias en el siglo XVI en la carne de su abuelo homónimo, con trescientos años para mezclarse con la tierra, para amarse con ella y recibir la sangre ardiente y bulliciosa del negro, y la fría y taciturna del indio.

Quizás por ello se producen tan malos entendidos en cuanto a su visión del mundo; Bolívar estaba creando un nuevo hombre y una nueva sociedad con una fina arcilla de culturas autóctonas, de razas aborígenes, muchas y distintas, algunas cruzaron el océano y vinieron de África, otras crecieron trasplantadas de Europa y todas fueron puestas a prueba en una de las guerras por la independencia más cruentas de la historia; Venezuela terminó perdiendo tres cuartas partes de su población en los campos de batalla de la América del Sur.

Tanto fue el furor de aquellos acontecimientos y tal su violencia, que el historiador y sociólogo venezolano Laureano Vallenilla Lanz se atrevió a catalogarlo más como una guerra civil, entre otras cosas, porque la presencia militar española fue mínima en América, debido a que las operaciones europeas ocupaban el grueso de las fuerzas armadas, y el costo y esfuerzo de enviarlas a través del océano eran prohibitivos.

Y es en este aspecto, el de las guerras, cuando la destrucción de vidas a gran escala, no importa la motivación, sea esta libertaria y justa de acuerdo a los argumentos que la justifiquen, no importa tampoco si las armas son espadas y lanzas o fusiles y cañones, misiles o drones… el resultado siempre será una mortandad que escapa a los cálculos de los oficiales que las ordenan y dirigen, como bien observaba el filósofo de la guerra Günter Anders hay un margen, que el llamó “de Prometeo”, en la que la mente humana ya no diferencia una muerte de muchas, y los militares, desde el inicio de la existencia de la política por medio de las armas, aunque traten de minimizar las bajas para ambos bandos antes de obtener el triunfo, al final de cuentas les es muy difícil comprender el daño que causan, entre otras cosas por la segmentación que produce la cadena de mando sobre el contenido de las acciones, reduciéndolas a tareas mínimas que evitan comprender el panorama completo de la acción, la razón se paraliza, no hay relación directa sobre las consecuencias morales de sus actos al momento de la batalla.

Esto le sucedía a Tucídides, a Alejandro Magno, a Aníbal y a Cesar, a MacArthur y a Eisenhower, le sucedió a Napoleón y a Bolívar, y tuvieron que rumiar solos la culpa y la pena si en algún momento caían en cuenta de los resultados de sus acciones, porque llega un momento en que una muerte o pocas se convierten en tragedia, pero cuando son muchas se transforman en estadística (Stalin dixit), pero esa es la naturaleza de la guerra, a fin de cuentas, se trata de destruir o ser destruido.

No se pretende justificar crímenes o edulcorar la violencia, pero la guerra es una excepción a la normalidad de la paz y la concordia, es común el error de  esperar de un comandante el comportamiento de un fraile , de aplicarle al campo de batalla normas éticas que son imposibles y cuyos resultados tienen otros baremos, son otras las circunstancia y otros los hombres, además, hay un elemento que hace toda la diferencia al momento de pensar en las consecuencias de una acción, y es, si te encuentras en el lado victorioso o perdedor de la contienda, un elemento clave al momento de escribir la historia.

El estudioso en el tema americano, el investigador Gabriel Paquette, en su ensayo “Visiones de la ruptura del Imperio Español”, nos refiere:

A pesar de las diferencias terminológicas, la mayoría de las explicaciones se han centrado en cuatro temas que se entrecruzan… El primero se ocupa del papel jugado por la revisión del gobierno colonial a finales del siglo XVIII, las llamadas reformas borbónicas, en la corrosión de la legitimidad del gobierno español y la subsiguiente decisión de los americanos de luchar por la independencia. La segunda alude al ascenso de una nueva conciencia nacional entre los americanos que les permitió concebir la ruptura con la madre patria. La tercera explicación se centra en el papel de la Ilustración en la medida en que ésta menoscabó las justificaciones para el gobierno monárquico y colonial, hasta empujar a los americanos a formar repúblicas independientes. La cuarta mantiene que las elites americanas estaban muy preocupadas porque España, en mitad de la guerra de independencia contra Napoleón, no podría protegerlas por más tiempo del espectro ominoso de la revolución social, es decir, de los esclavos africanos, los libres de color y los indígenas, por lo que decidieron tomar la iniciativa para no convertirse en víctimas de una revolución desde abajo.

Bolívar, en su juventud, durante el reinado de Carlos III, por más patiquín, frívolo y rico que fuera, según sus detractores, no podía contarse como un agente del cambio revolucionario, su preparación y contactos no eran los de un gran conspirador, su admiración por el poder y el boato de la corte napoleónica no era suficiente para determinar su gusto por el autoritarismo; para ese momento, era una ficha más de las circunstancias, un oficial medio al servicio sí, de verdaderos revolucionarios profesionales, como lo era Francisco de Miranda… todo esto cambiaría durante el reinado de Fernando VII.

Los críticos españoles apuntan a Bolívar como traidor a la integridad del Imperio español, sin tomar en cuenta el avanzado estado de decadencia de la dinastía borbónica y a la debilidad, ya crónica, de las élites económicas y gobernantes de España, pero también pesaba, y mucho, el diluido y etéreo concepto de una España unificada; todos aquellos vastos territorios de ultramar que habían sido descubiertos y muchos con asentamientos, no tenían el carácter ni la fuerza aglutinadora para considerarse como parte del “Reino de las Españas”, de hecho, vivían en constante mutación en su carácter administrativo, surgiendo nuevas capitanías, virreinatos, audiencias y provincias, todo de acuerdo a las urgencias políticas del momento y lugar.

Pero como lo mencionaba el profesor Paquette, el temor más consistente y inminente en las provincias de Indias era un estallido social de alguna de las clases que convivían en estrictos estamentos que hacían imposible su integración, algunos tan duros e injustos como la esclavitud, la servidumbre, los territorios tribales, las encomiendas… que interactuaban con libertos, con los criollos de orilla, con los sacerdotes, funcionarios españoles, nobles y gran cantidad de tropas que se movían de acuerdo a las necesidades del precario orden colonial.

Los peninsulares monarquistas, que necesitaban de un chivo expiatorio para culparlo por el derrumbamiento del orden español, tenían y tienen en la figura de Simón Bolívar una fuente de inspiración inagotable de injurias y maldiciones; y es que el hispano-venezolano, además de llenar los requisitos como el conspirador perfecto, se distinguió durante la guerra de independencia por su particular crueldad y alevosía contra los nacionales españoles, en especial por su archi famoso Decreto de Guerra a Muerte en el que nos enfocaremos en un próximo artículo.

domingo, 13 de septiembre de 2026

Salvando al Libertador Bolívar (primera parte), por Saúl Godoy Gómez


 


La saturación cultural alcanzada por el bolivarianismo en esta república hace del mito la sustancia del valor moral de las acciones y pasiones políticas. Además, dado el prostituido nivel de incomprensión al cual ha llegado el credo bolivariano, gracias a la enfermedad de su historiografía, era previsible que entre tanta pornografía cívica, alguien intentara tomarse en serio el papel de salvador.

Luis Castro Leiva, El Diario de Caracas, 1992.

 

Los venezolanos no tenemos todavía una idea completa del daño que significó, para nuestra historia patria, que el chavismo revolucionario, socialista y militarista, manejara como manejó nuestra historia patria, en especial la figura de Simón Bolívar, y lo que eso ha significado para desdibujar nuestra identidad y amor propio, en momentos cuando más necesitábamos de figuras señeras y modelos a seguir, en tiempos de profundas crisis y ataques arteros de nuestros enemigos.

Convirtieron el estudio de nuestra historia y el culto a nuestro panteón de grandes hombres y mujeres, ejemplo de entrega a la patria y a la construcción de un mundo mejor, en una colección vilmente deformada de héroes al estilo de los de Marvel, pero hechos en Cuba, entre chistes y actos de santería, con el expreso propósito de dejarnos sin referencias ni modelos que nos sirvieran para poder afrontar con razón y pundonor los más viciosos ataques contra nuestra nacionalidad.

Hoy, cuando nos encontramos capeando la tormenta de un estado fallido, de una economía en quiebra, de un país reducido a escombros y un estado totalmente disfuncional y sometido, manejado todavía por unos criminales que sin vergüenza alguna vuelven a mentir, que siguen torturando gente, quitándole los medios de vida a la población más vulnerable, robándole las oportunidades de una vida digna a los más jóvenes, es muy triste y da mucho coraje que ni siquiera podamos contar con la inspiración de nuestros padres fundadores y de una narrativa que se ubique lo más cerca de la verdad posible, sobre cómo Venezuela nació y se convirtió en nuestro hogar.

El chavismo sigue siendo un movimiento bastardo que, sin rubor alguno, pretende continuar siendo el reflejo del país nacional, no lo es y nunca lo ha sido; a punta de propaganda e ideología, de opiniones las unas más ignaras que las otras sobre la naturaleza de nuestro ser colectivo, está pretendiendo ahora dar el giro copernicano hacia un estado corporativo, perteneciente al capitalismo tardío, socio de Wall Street, de las petroleras norteamericanas más grandes que existen, del mismísimo Pentágono… solamente pretenderlo es ya un exabrupto, proclamarlo es una broma de mal gusto, pero verlo, en la figura de los hermanos Rodríguez, como si fueran los epígonos de los Amos del Valle, los guardianes de la integridad de la República, cuando en realidad hacen lo que hacen para no ir presos como ya lo está aquel otro usurpador, Nicolás Maduro, en una cárcel en New York, es todo un oxímoron.

Para quienes no hayan caído en cuenta, Venezuela se encuentra bajo ataque, pero no son drones ni misiles, no son tropas desembarcando en nuestras costas, lo que estamos recibiendo es la peor andanada de propaganda de guerra, de manipulación psicológica, de descrédito internacional y abuso verbal por parte de nuestros enemigos, quienes desde foros mundiales lanzan sus campañas mediáticas con el propósito de destruir nuestra autoestima, de hundir nuestra moral y debilitar nuestra integridad.

Eso tiene un claro objetivo, aprovechando el estado de indefensión que nos subsume después de 27 años de chavismo, nos quieren reducir al máximo para imponernos agendas que no son nuestras, nos quieren victimizar para que negociemos desde la necesidad, están tratando de anular nuestra voluntad nacional para que las decisiones sobre nuestro destino pertenezcan a otras instancias, muy lejanas de estas tierras y con otros intereses que no son los nuestros, y esto nos sucede por varias razones, la primera, mientras el mundo ve disminuir sus recursos naturales a gran velocidad, Venezuela lo que hace es sumar reservas, descubrir yacimientos, ralentizar su propio desarrollo y disminuir su población por la migración forzada y mostrar un país vulnerable, despoblado y fácil de tomar.

Segunda, el chavismo ha trabajado con denuedo en prepararnos como víctimas propiciatorias, su idea era entregarnos a sus amos políticos y lo que hicieron con el país fue “ablandarlo”, adobarlo con resignación y desesperanza, torturarlo hasta que el miedo y el horror calara en nuestras almas, pero paralelamente, le pregonaba al mundo con descaro y sin prudencia, lo atractivos que éramos para el mejor postor.

Tercero, trataron de anular nuestra identidad, borrar nuestra memoria y cambiar nuestra historia, la idea era quitarnos el piso bajo nuestros pies, y en su lugar, construir la utopía socialista, una precaria tarima para un nuevo hombre, una casa grande y unos ideales comunales, pero para ello tenían que derrumbar las figuras de nuestros padres fundadores, en especial la de Simón Bolívar, debían falsificar la historia de Venezuela para lograr su cometido y en esa misión se empeñaron a fondo.

Simón Bolívar es y ha sido una figura admirada mundialmente, su obra, extensa y profunda es estudiada al detalle, su personalidad es un mosaico de complejas relaciones y creencias que configuran una de las figuras más completas del siglo XVIII, su vida pareciera escrita por un Homero, dándole vida a una tragedia que augura la modernidad de las naciones y muchas de sus penurias, es un personaje universal que probablemente nació en el lugar equivocado, pero para fortuna para la América hispana es nuestro a pesar de los perros que le ladran desde el camino.

Luego de 27 largos años, cuando Venezuela estaba postrada y sometida a la dictadura de un partido único, cuando la nomenclatura chavista pensaba que el patio era de ellos y su voluntad la ley, el cúmulo de errores, de crímenes y abusos, de traiciones y contrarevoluciones les estalló en el rostro, en el vano orgullo que ciega a los que alcanzan el poder sometiendo a los más débiles, no midieron el alcance de sus crímenes y fue cuando intervino el imperio norteamericano, y de un solo manotazo les arrebató el poder.

Pero el mal ya estaba hecho, el ethos del venezolano estaba dañado, nuestra narrativa parecía un monstruo hecho de retazos, y lo que una vez fue cultivado con respeto a la verdad, con rigor histórico y documental, se había convertido en una colcha de retazos pegados, sin ningún orden ni consideración por nuestro pasado real, privando las fantasías de una ideología para descerebrados.

Y al primero que perdimos fue a Simón Bolívar, el chavismo convirtió su rostro de un patizambo que contradecía los estudios más rigurosos sobre como lucía el hombre que cambió para siempre la verdadera naturaleza de Hispanoamérica. Chávez necesitaba a un pardo, no a un criollo, para su transmutación, si quería hablar por él, ser su “hijo”, tenía que parecerse a él, no solo físicamente, también desde su estructura mental y hasta trató de adulterar su árbol genealógico.

Pero meterse con Bolívar es sumamente difícil, no solo su vida fue ampliamente documentada gracias a sus secretarios y edecanes, a las observaciones que hacían las personas que le conocieron, sino a su propio legado de correspondencia, papeles de estado, observaciones, inspiraciones, diarios, comentarios, proyectos políticos, confesiones… son pocos los hombres de su siglo que hayan escrito tanto como Bolívar, su pensamiento está muy bien conservado a pesar de las difíciles circunstancias de su azarosa vida, varios archivos contienen su pensamiento, buena parte de su propio puño y letra, su figura fue registrada en varias etapas de su vida en retratos, grabados y bocetos, la descripción de su físico está plenamente estudiado sin margen a equívocos, solo a unos locos se les ocurriría falsificarla y publicitarla como cierta y apegada a la ciencia, pero este tipo de excesos es propio de gente fanática e ignorante.

Esta adulteración del personaje histórico abrió las puertas para que esa corriente subterránea del antibolivarianismo, esa leyenda negra de la gesta del Libertador de América se envalentonara y surgieran los ataques hacia nuestra máxima figura nacional, sobre todo porque los más furibundos panfleteros provenían de la izquierda decimonónica tanto del continente como de Europa, todos antiimperialistas, anticolonialistas, indigenistas, hispanistas, marxistas y bolivarianistas de nuevo cuño, es decir: revolucionarios socialistas bolivarianos, muchos de los cuales ya circulaban en las selvas del subcontinente en columnas guerrilleras y frentes de liberación.

Así parecería que Simón Bolívar se había atomizado, por un lado el republicano conservador representante de las oligarquías más rancias de los Virreinatos y Capitanías Generales, el patiquín criollo que hacía delicias en las corte de España y Francia, el militar duro y sanguinario al que no le temblaba el pulso para aplastar a sus enemigos, tal y como habrían hecho con él si lo hubieran derrotado, el super espía de los ingleses, un protonapoleón tropical y tirano de siete leguas, pero en el lado contrario, y en plena contradicción con el primero, el revolucionario insigne, el líder de negros e indios que luchaba por liberarlos, el conquistador heredero de Cortez, que fundó utopías socialistas y liberó cinco naciones del yugo imperialista español, el que rompió las cadenas de la opresión…

Cuando el mundo vio asombrado el tríptico inmortal de Chávez, Bolívar y Jesucristo que la propaganda del gobierno revolucionario se atrevió a publicar, en ese preciso momento, Fidel Castro decidió que su pupilo había ido demasiado lejos, que era momento para ponerlo a dormir y buscarse a alguien más dócil y menos pomposo; pero el flanco ya estaba abierto, el país estaba inundado de propaganda e ideología chavista, nadie se preocupaba por rebatir las mentiras, las exageraciones y fantasías que la izquierda hispanoamericana vociferaba a los cuatro vientos, efectivamente pagadas con el presupuesto de la nación.

Nunca Bolívar había sido tan maltratado y abusado, jamás en nuestra historia un gobierno se dedicó a degradar la figura del padre de la patria, y con él, la imagen-país, ése que iba a identificarnos en el pedregoso camino hacia la supuesta multipolaridad, hacia la construcción de una sola América, hacia un mercado común del sur globalista, hacia ese muro de contención contra nuestros vecinos del norte, que sólo querían oprimirnos y someternos.

Y cuando estos sueños empezaron a convertirse en pesadillas, producto de una ingesta de un mondongo en mal estado, cuando la izquierda empezó a resquebrajarse y los “pueblos arrechos” gritaban por hambre y libertad, los venezolanos habíamos quedado al descampado, huérfanos de una historia que pudiera explicarnos aquella terrible odisea, carentes de razones y explicaciones a nuestra profunda crisis existencial… ya habíamos olvidado quienes éramos y donde veníamos.

Es por ello que estimo necesario y justo, en estos tiempos de la comunicación instantánea, del internet y las redes sociales, del “fakenews” y los “influencers”, de una IA controlada por complejos algoritmos, responderle a esas voces que no dejan de insultar la memoria de un héroe, que no reparan en destruir una reputación, aún si es histórica, con más razón si es histórica, porque sus pobres interpretaciones de hechos que ocurrieron en un pasado remoto, tienen toda la intención no solo de enlodar la memoria de un hombre, sino de envilecer el espíritu de todo un país.

Denostar en contra de Simón Bolívar sin argumentos válidos, tergiversando sus palabras y falsificando sus motivos solo para aliviar una frustración, para ocultar una carencia o para complacer bajos instintos es ya de por sí un acto de cobardes, pero hacerlo en contra de un pueblo que está en contra de las cuerdas, abusado y violado, boqueando por aire y con un contrincante que quiere hacerlo desaparecer es nada menos que un asesinato en masa, una hecatombe cultural que no se debe permitir.

En las próximas entregas presentaré los alegatos en contra de las más absurdas acusaciones e injurias que han tratado de enlodar el buen nombre del Libertador Bolívar, espero cumplir con dar luces en un terreno que solo deberían abordar los expertos y estudiosos, y no un caraqueño común, agobiado por la férula del impostor y el abusador.

 

 

martes, 18 de agosto de 2026

Una odisea… y no es la de Nolan, por Saúl Godoy Gómez.

 



La urbanización ecológica Chalet Ville, es un desarrollo privado, ubicada en el Municipio Paz Castillo del estado Miranda está siendo atacada en diversos frentes y por distintos factores, pero que tienen un único propósito, desarticular a la comunidad de vecinos de la urbanización, entre los que me cuento como propietario de mi parcela en los altos del Topo Gueime, a 1070 ms sobre el nivel del mar, una montaña maravillosa y todavía conservada por mi lucha constante y peligrosa contra los enemigos de la naturaleza.

Trato de conservar una de las últimas colonias de cedro rojo del estado Miranda, que crecen en medio de uno de los poquísimos bosques nublados que aún quedan en este agreste territorio, y ha sido una guerra, literalmente, a muerte contra bandas profesionales de aserradores, que con sus voraces motosierras tumban árboles en un suspiro, para luego “rolearlos” y sacarlos de noche en enormes camiones con destino a los aserraderos de Mariche, una operación compleja y muy lucrativa, que debe hacerse con la complicidad de las autoridades locales a cambio de una buena “mordida”.

No los voy a aburrir con mis historias de amenazas, disparos y mafias que tuve que enfrentar, fue un episodio muy peligroso de hace más de 20 años y que tuve la suerte de salir ileso gracias a la colaboración de mucha gente honesta y profesional, entre ellos me permito recordar el interés y las ganas que le puso a mi caso el entonces fiscal ambiental nacional, el abogado Danilo Anderson, lamentablemente asesinado por la policía política del estado chavista.

Pero después de que salieron los explotadores de madera de la montaña, los vecinos enfrentamos a los conuqueros que se establecieron en la zona conocida como El Socorro, que era una hacienda cafetera y ganadera en el pasado. Esta cuenca hidrográfica está situada en el Municipio Plaza, y sus últimos cinco alcaldes se han hecho la vista gorda ante la creciente intervención humana de estas montañas, que afecta de manera importante el recurso agua que allí producen estos bosques.

Los alcaldes revolucionarios permitieron complacidos las invasiones a esta parte alta del municipio, en las nacientes de la quebrada Güeime, que baja por un empinado cañón hasta la ciudad de Guarenas y termina desembocando en Río Grande, que corre paralelo hacia Higuerote. A pesar de que les he advertido por medio de artículos, presentaciones, cartas, lo peligroso que es tener una intervención desordenada y caótica de personas que se posesionaron de parcelas, aunque una buena parte de estos parceleros son personas honestas y trabajadoras y que tienen años viviendo en el sector, algunos ni siquiera son campesinos sino que engordaban los terrenos para luego venderlos.

El actual alcalde, el Sr. Antonio Galindez del PSUV no parece entender que con el fenómeno del super-niño, del que ya hemos visto lluvias extremas, y las invasiones al margen del cauce de la quebrada, que baja para Guarenas 700 ms en caída libre en menos de 6 km, el Municipio no está preparado para un mortal deslave sobre la población, el cual podría ocurrir en cualquier momento; y dado el estado de obstrucción de la quebrada, llena de vegetación, basura y sedimentos, Guarenas podría quedar bajo un terrible corrimiento de barro y rocas (la quebrada Güeime es la que pasa frente a la sede de Poliplaza y se interna en la populosa urbanización Menca).

La extrema deforestación que se está llevando a cabo en El Socorro no se justifica, esas tierras no son aptas para la agricultura y menos aún para conucos y plantaciones de los mismos cultivos anuales; ya se ve en el panorama extensos pelados que descubren una tierra roja, arcillosa, expansiva y nada estable, una buena parte de estas parcelas superan el 60% de desnivel lo que implica un alto índice de erosión del suelo, cuya capa vegetal no supera los 50 cm, han surgido caseríos que ahora le exigen a la Alcaldía servicios y mejoras, que no pueden darle, y cuando permitieron estas invasiones, lo hicieron únicamente con el interés de captar los votos para el chavismo.

Del otro lado de la montaña se encuentra Santa Lucía, cuyo alcalde es el Sr. Omar León, también afiliado al PSUV, otro municipio, pero el mismo problema, muestra una incapacidad suicida en manejar sus recursos naturales, en este caso la quebrada de Arenaza, que drena en un ramal del río Guaire, Arenaza nace a escasos metros de mi parcela y baja por otro estrecho cañón en dirección a unos barrios que no cesan de crecer, en verano, las personas que se lucran vendiendo terrenos para ranchos y construyéndolos, queman la vegetación de las colinas y estos incendios sin control, que duran días, suben la montaña hacia Chalet Ville.

Ambos alcaldes sostienen un discurso con consignas ecologistas y de rescate del potencial agrícola de sus municipios, quieren la autonomía alimentaria, uno de los sueños de la revolución bolivariana, pero son incapaces de administrar de manera coherente sus territorios, y es con estos señores que nos encontramos con la tercera amenaza para la sobrevivencia de las cuencas altas del Río Tuy, con los ganaderos de cabras y ovejas, que han invadido la urbanización, y que contrariamente al sentido común, ambas alcaldías le han brindado un apoyo irrestricto a la actividad que podrían destruir las áreas naturales de ambos municipios, patrimonio de generaciones que todavía no nacen.

El estado Miranda, bajo el mandato del Sr. Elio Serrano como gobernador, ficha del PSUV, se está quedando sin el recurso agua, estas políticas chavistas de destruir los ecosistemas naturales protegidos son cuchillo para todas nuestras gargantas, lo peor de toda esta situación es que estas montañas, estas tierras ubicadas en las cuencas altas del sistema del Río Tuy están protegidas por dos decretos ambientales, el Decreto del Área Crítica del Río Tuy, y la del Área Protectora de la Zona Metropolitana de Caracas, ambos vigentes y ya certificados como parte de los mismos por una actuación de la Fiscalía Tercera Ambiental con competencia nacional en el año 2005 y que reconoce estas montañas como áreas naturales protegidas, lo que llaman ABRAES.

Todo el apoyo que los alcaldes mencionados y el gobernador le están brindando a los ganaderos caprinos dentro de las cuencas protegidas es ilegal, sujeto a sanciones por la Ley Penal del Ambiente, que le aplica a los funcionarios involucrados en su desobediencia hasta un (1) año de prisión, porque estos ganaderos y las asociaciones que los apoyan son delincuentes ambientales, no hay manera de hacerse los tontos o idiotas, están violando la ley de manera flagrante, con una actividad que deteriora la calidad ambiental, no permitida ni siquiera con un estudio de impacto ambiental, algo de lo cual carece cada una de estas explotaciones, que solo inspiran pena ajena.

Hay una leyenda dorada en el folklore chavista que dice que la ganadería caprina es la respuesta al abastecimiento de proteínas de origen animal, que su desarrollo es vital para una independencia alimentaria, rápido y no tan engorroso como lo es la ganadería tradicional lo cual no es verdad, es una ganadería que requiere de mucho cuidado, que si no se hace con el cuidado adecuado genera gran cantidad de contaminación, malos olores, peligros de infecciones mortales que se transmiten del animal al humano, pero lo más llamativo de estas explotaciones es el costo ambiental, hay muy pocas especies vegetales que resisten el pastoreo de estos animales, se comen y destruyen todas las plantas que encuentran a su paso.

Ya yo he pasado por situaciones muy difíciles en mi lucha por proteger el ambiente, desde pobladas, amenazas de muerte, disparos a mi hogar, secuestro de mis seres queridos, envenenamiento de mis perros… Lo que he descubierto es que el chavismo, como subsistema del crimen organizado, tiene ramificaciones de corrupción que desde el gobierno central actúan sobre lo local, instituciones como el INTI, dependencias del SENIAT, los registros y notarías, las defensorías del pueblo, las fiscalías, las policías municipales… son todos elementos de una gran red nacional de organizaciones revolucionarias, manejadas por unos agentes del caos que, en la ausencia de una dirección nacional, pueden actuar independientemente y seguir arruinándole la vida a los venezolanos.

Venezuela tiene una larga tradición como productor de ganado caprino, ya tiene regiones donde tradicionalmente han prosperado tal tipo de emprendimientos, Falcón, Lara y el oriente del país se conforman como sólidos productores de estos rebaños, en hábitats que han demostrado resiliencia hacia las duras condiciones que necesitan tales rebaños; no todos los territorios son aptos, y el estado Miranda tiene pocos lugares donde poder desarrollarlos, pero definitivamente no es las cuencas hidrográficas ni en los bosque nublados donde debe criarse a estos animales. Entendemos que su cercanía a Caracas los impulse a acometer experimentos, buscando ahorrase dinero en transporte y distribución de la carne, la leche y otros subproductos que generan, pero en una reserva natural es un crimen introducir a estos animales.

Los ganaderos caprinos y las distintas asociaciones que supuestamente los representan actúan como ejércitos de choque en la consecución de dinero rápido, sin muchas complicaciones, sin regulaciones y haciendo prácticamente lo que les da la gana, no les importa ni siquiera su propio bienestar a mediano y largo plazo, son grupos que se han caracterizado por ser unos cobardes, que utilizan a sus propias familias como excusa para obtener permisos y salirse con las suyas, se victimizan, mienten, aparentan lo que no son, tienen a la gobernación de Miranda y a estos dos municipios de su lado, cuentan con unos poderosos padrinos políticos que los aúpan y protegen.

Es por ello que insto por medio de esta denuncia, a que las autoridades del estado Miranda y de los municipios involucrados tomen cartas en el asunto, hagan inspecciones en el lugar, obliguen a sus causantes a que saquen sus animales de la cuenca hidrográfica y a que respondan por los daños causados, que implica, entre otras cosas, una reforestación de las áreas afectadas, y en especial, al alcalde de Plaza a que haga una inversión en el mantenimiento de la vialidad hacia y desde Chalet Ville.

Tengo un amigo que dice que lo médanos de Coro son muy tristes, porque allá hasta “los cujíes lloran de dolor”. Las cabras y las ovejas están entristeciendo las cuencas altas del Estado Miranda, lo que significa acabar con los reservorios de agua del Área Metropolitana de Caracas y del Río Tuy. ¿Vamos a permitirlo?

 

 

 

viernes, 14 de agosto de 2026

La respuesta del INTI, por Saúl Godoy Gómez

En la foto: Yo (de sombrero) explicándole a la funcionaria que dijo ser del INTI el porque era ilegal el procedimiento de demarcación de la parcela 10, en primer plano el representante de la Comuna Agropecuaria del Municipio Plaza 

Luego de que apareciera mi artículo sobre los ataques a la propiedad privada por parte del aparato de gobierno chavista, ayer al mediodía, una comisión del INTI, que incluía a un representante de la Comunidad Agraria del Municipio Plaza, apareció a las puertas de mi parcela en la Urbanización Ecológica Chalet Ville, clavando guías en el suelo para tomar los puntos de geolocalización de la parcela 10, justa al lado de la mía, el perito presente (una dama) me informó que tenían una solicitud de un interesado sobre esa parcela en específico con fines de explotación agropecuaria y que el INTI estaba considerando expropiarla sin indemnización.

Yo les expliqué que aquello no podía hacerse, ya que se trataba de una urbanización privada en la que el INTI no tenía jurisdicción, y más aún, que se trata de una ABRAE (Área bajo régimen de administración especial), una zona protectora afectada por dos (2) decretos ambientales, el del Área Crítica de la Cuenca del Río Tuy, y el de la Zona Protectora del Área Metropolitana de Caracas, que ya fue reconocida en una decisión judicial tomada por la Fiscalía Tercera de Defensa ambiental a nivel nacional de fecha 12-05-2005, esta parcela está ubicada en una cuenca hidrográfica, en la que se prohíbe expresamente ese tipo de explotación (para ganado caprino) pues es una actividad degradante del ambiente.

En nuestra urbanización, hay un grupo de propietarios que tienen rebaños de cabras y ovejas y que, de manera desordenada y sin control, las tienen pastando libremente en las calles, zonas verdes y parcelas de la urbanización, ocasionando enormes molestias entre los vecinos e inflingiendo un daño irrecuperable en el ambiente de nuestras montañas; en varios momentos hemos reclamado ante las autoridades competentes tal actividad, sin ninguna respuesta de los órganos jurisdiccionales.

La causa fundamental de esta falta de respuesta para la protección de la ABRAE es que uno de los ganaderos tiene relaciones políticas y de amistad con los alcaldes de los Municipios Plaza y Paz Castillo, se trata de un grupo liderado por una persona de carácter violento que se ha visto involucrado en hechos graves, desde secuestros, golpizas y abusos en contra de la comunidad, manejan las quejas de los vecinos con amenazas y la operación que tienen montada en su parcela no sólo es insalubre sino que dista mucho de ser un emprendimiento serio, sacrifican la calidad de sus operaciones por ganancias rápidas.

Estas personas que les gusta apropiarse de lo ajeno, se dicen “revolucionarios” y utilizan a las instituciones del estado para que les faciliten las invasiones de parcelas privadas bajo diversas excusas como abandono de las mismas, falta de tradición jurídica, actividades agroproductivas  que contribuyen a mitigar el hambre del pueblo, derecho al trabajo y un largo etc… el INTI conjuntamente con las organizaciones afiliadas al llamado Poder Popular, no respetan el estado de derecho y creyéndose por encima de la ley violan a voluntad la propiedad privada.

Estos “ganaderos” están protegidos por la Asociación de Productores Caprinos del Estado Miranda, organización que premia con reconocimientos y apoyo la destrucción de la cuenca de los ríos Güeime y Arenaza, donde crece una de las últimas colonias autóctonas de cedros rojos, una especie arbórea en extinción, otras especies vegetales autóctonas y donde consiguen cobijo una muy variada avifauna.

Durante más de 20 años, los vecinos organizados de Chalet Ville hemos enfrentado a los delincuentes ambientales que asaltan con impunidad estas montañas, buscando maderas preciosas para los aserraderos de Mariche, haciendo agricultura de conuco y monocultivos estacionales en un área que no es apta para la agricultura, y ahora con este problema de la plaga caprina que ha incrementado aceleradamente la desertificación de los bosques nublados originales.

Buena parte del apoyo político que han tenido estos terrófagos ha sido gracias a la intervención a su favor, del exministro de Producción y Comercio y exministro Agrícola y de Tierras de Venezuela el Sr. Wilmar Castro Soteldo, un funcionario público, exmilitar, multimillonario, que promovió la actividad caprina y ovina en el país; estos “vecinos” ganaderos han incrementado el tamaño de sus rebaños de manera exponencial y buscan nuevos pastizales y tierras, utilizando al INTI como instrumento, para obtener permisos fraudulentos, e invadir predios vecinos sin importarles el derecho a la propiedad.

El acto de abuso de poder del que fui objeto en la mañana del día de ayer explica la coordinación que existe en el Estado Miranda entre la gobernación, pasando por alcaldías, con el tutelaje de un organismo marxista-leninista y opresor como el INTI, para favorecer delitos ambientales en ABRAES, sin exigirles a sus beneficiarios (todos revolucionarios, por supuesto) el más mínimo estudio de impacto ambiental para actividades que, como todos saben, son degradantes de la calidad ambiental de estas montañas productoras de agua.

Es lamentable que este tipo de situación se esté presentando a menos de 60 Km de la ciudad de Caracas, le hace un flaco favor a los esfuerzos de la mesa de negociación que se ha establecido para la reforma y estabilización del país, con estos patéticos ejemplos de absoluto desprecio a la propiedad privada dudo que inversionistas extranjeros se atrevan a emprender en Venezuela, sigue el abuso institucional y la destrucción de nuestro medio ambiente.

A partir de este momento no esperamos sino actos de violencia de parte de los ganaderos caprinos y acoso institucional por parte del INTI en contra de los vecinos, incluyendo, a una ciudadana norteamericana, que es una de las propietarias afectadas. Quede este recuento como el correlato de los estertores, de “una raspadera de olla”, como decimos en buen criollo, de un gobierno convertido en una fiera atrapada, le ruego a mis lectores y seguidores que hagan viral esta información y se haga público este abuso de poder.



miércoles, 12 de agosto de 2026

El ataque a la propiedad privada, por Saúl Godoy Gómez

 



“El derecho de propiedad empieza por el derecho a la vida, a tu propia vida.”

Jose Miguel Perez Gachele, criticando la Constitución Nacional de 1999.

Durante la hegemonía del chavismo sobre Venezuela, uno de sus más profundos y sostenidos “logros” ha sido su ataque inmisericorde contra la propiedad privada, uno de los atributos fundamentales de la libertad humana, esto, como parte de la campaña para introducir  en nuestra naturaleza la ideología y conceptos comunistas, con fines no solo de control social, sino para reducir a su mínima expresión el valor como persona individual y autónoma de los ciudadanos y de las cosas como bienes transables.

Si al ser humano le es negado su autonomía sobre el fruto de su trabajo, si se le despoja de la posibilidad de hacer y mandar sobre las cosas que forman parte de su entorno personal, si se prohíbe que pueda comerciar, disponer a voluntad, intercambiar, legar, acumular, valorar pertenencias como su propio hogar, su negocio, sus ahorros e inversiones, sus ideas y demás objetos y bienes que constituyen su esfera privada, esa persona está condenada a carecer de una importante parte de su personalidad, vería disminuida de manera importante su dignidad y valía como individuo, y estaría sin protección alguna, a disposición de la voluntad de quienes quieran manipularlo, en pocas palabras, nunca será libre.

El cúmulo de leyes y regulaciones, instituciones, órganos jurisdiccionales, fiscalizaciones, imposiciones, que imperan en el país para controlar y minimizar el poder de la persona sobre su entorno, de las empresas sobre sus bienes patrimoniales, de las familias sobre sus pertenencias más preciadas, como lo es su hogar, son cadenas que impiden que la sociedad pueda actuar principalmente sobre la economía y la posibilidad de hacer algún trabajo productivo, los distintos controles de cambio y de precios, así como la devaluación sobre nuestra moneda, fue un claro y doloroso ejemplo de la intención criminal de empobrecer al pueblo para controlarlo por el hambre.

En las dos primeras décadas de gobierno chavista más de cinco mil empresas fueron expropiadas, nacionalizadas o intervenidas, de estas, menos de una cuarta parte sobreviven hoy en día, fueron expropiadas 500.000 viviendas, 3,6 millones de hectáreas productivas en actividades agrícolas y, para sólo tener una idea de la violación masiva al derecho de propiedad, cientos de medios de comunicación (publicaciones impresas, radios, televisoras, empresas publicitarias, productoras independientes, talleres gráficos) pasaron a manos del Estado, con estos resultados no es nada extraño que el país entero se derrumbara económicamente.

Chávez y después Maduro, por medio del aparato estadal, impusieron sobre los venezolanos una serie de amarres que le impiden generar riqueza de manera autónoma; son esquemas marxistas que obligan a la sociedad a buscar asociaciones colectivistas, a que el estado permanezca como dueño único de los medios de producción, en un proyecto de economía centralizada y con los poderes a su disposición para obligar a las empresas, nacionales y foráneas, a someterse al yugo de su voluntad, fue de esta manera que lograron que Venezuela se convirtiera en el país con menos libertad económica del continente. Modificaron el artículo 115 de la Constitución introduciendo nuevas formas de propiedad, entre ellas la propiedad pública, la propiedad social (directa e indirecta), la propiedad comunal, la propiedad ciudadana, propiedad colectiva y la propiedad mixta.

Los venezolanos designados para lograr una transformación del estado, arbitrados por el gobierno norteamericano. deben tener muy en cuenta esta realidad; el sistema diseñado por especialistas cubanos y rusos para nuestro país es de tal magnitud, complejidad y efectividad en el control sobre la economía que, con la actual estructura mental y el vasallaje más perruno  al que nos tienen acostumbrados, se invisibilizan todas las instancias de control, desde los registros y notarías, organismos de recaudación de impuestos, aduanas y alcabalas, inspecciones y permisos, organismos de tenencia de la tierra, guías para movilizar mercancías, imposiciones sanitarias, incluso han organizado al estado de tal manera que los mismos municipios y gobernaciones funcionan como oficinas de trámite y cobros; acumulados, no sólo encarecen la vida de los venezolanos sino que impiden la innovación y los emprendimientos.

Solo la plana mayor del gobierno revolucionario tiene acceso a los mejores negocios del país, principalmente el petrolero y el de minerales preciosos, sus familias son los socios de las concesiones y campos productivos de mayor nivel, obligatoriamente habría que asociarse con ellos para obtener los mejores negocios, que ya tienen acaparados y muchos de ellos ya comprometidos.

Los funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos, que monitorean cada uno de los pasos que el país está dando en materia de transformación del estado, para hacer de Venezuela un país viable y con posibilidades reales de desarrollo, deben tener dentro de sus prioridades no solo la transformación de los aparatos judicial, electoral y de infraestructura, es de imperiosa necesidad que todos los organismos destinados al control de la industria, de las finanzas, del comercio y del mundo rural sean puestos bajo observación e igualmente transformados, pues todos, sin excepción, atentan contra la propiedad privada.

Aún antes de que llegara el chavismo, ya los venezolanos veníamos sufriendo condicionamientos importantes sobre nuestras libertades económicas y en especial sobre nuestros derechos a tener y disfrutar de la propiedad privada, con Chávez, el gobierno revolucionario socialista se quitó la careta y empezaron a favorecer a las organizaciones colectivistas, a las propiedades comunales, los programas de asignación de viviendas populares, ya no daban títulos de propiedad sino permisos de permanencia en estos inmuebles, que no podían traspasar, vender, legar…

Organismos abominables como el INTI (Instituto Nacional de Tierras), encargados de redistribuir la tierra con vocación agrícola empezaron a torcer el significado de la propiedad agraria, y lo hacen con saña, favoreciendo invasiones de comuneros afectos al gobierno comunista y utilizando a la Guardia Nacional como guardaespaldas de los nuevos amos de la tierra. Por medio de sus políticas colectivistas, han logrado que un importante número de organizaciones gremiales de productores del campo, ganaderos, asociaciones campesinas, indígenas, productores de café y cacao, que se cuentan entre sus militantes, cuentan con acceso al crédito y a las prebendas chavistas especialmente creadas para quienes apoyan la revolución; y allí podrán encontrar a una gran cantidad de militares retirados, políticos de pasados cuestionables, exfuncionarios buscados por manejos oscuros de sus gestiones, todos terratenientes, todos gozando de prósperos fundos trabajados con dineros de la corrupción.

Con una nueva ley, las fundaciones, ONG´s, organizaciones humanitarias y educativas tienen un exigente control sobre sus patrimonios, y son supervigiladas para que no se salgan del interés colectivista o personal de algunos funcionarios, imponiendo controles draconianos y pedimentos absurdos para el cumplimiento de sus más básicos deberes de informar y estar a derecho. Pero esas organizaciones gremiales y campesinas que auspician esos lóbregos intereses están más allá de todo control

El chavismo ha creado el prototipo del esclavo perfecto, trabaja para algo que llaman estado, un órgano de control que nace de una ficción creada sobre lo público, un etéreo concepto que supuestamente es de todos pero no es de nadie, manejado a voluntad por factores de poder que supuestamente fueron elegidos por el pueblo para llevarlos a un estado de perfecta igualdad social; de esta manera, “ser rico es malo”, pero es bueno sólo si perteneces al exclusivo club de los amos del poder…

Y luego de 27 largos años, contamos con una nueva oligarquía de comunistas revolucionarios, dueños de las mejores tierras del país, controlando las empresas que expropiaron y que ahora son de ellos, ostentando gruesas cuentas bancarias en divisas, afiliados a Fedecamaras y otras organizaciones patronales.  Y estos nuevos amos de todos los valles del país, tienen bajo contrato no sólo a relacionistas públicos, influencers, políticos de la oposición falsaria y hasta costosas firmas de abogados gringos para hacerles el lobby en la Casa Blanca, porque el futuro de este pobre-rico país tiene que ser de ellos, y de nadie más.

 

lunes, 3 de agosto de 2026

Problemas de una negociación imposible, por Saúl Godoy Gómez

 


Mi cultura policial y del género negro, tanto en literatura como en cine, me ha inculcado un axioma claro y contundente: “con el crimen no se negocia”, y esto es así porque negociar con criminales no es negociar, siempre hay una imposición, una amenaza velada, un peligro latente, con criminales no hay un quid pro quo, no existe el balance tan necesario para llegar a una fórmula de consenso, si los criminales aceptan los resultados de una negociación es porque pende sobre ellos una amenaza de castigo, un arma apuntándolos, una retaliación seria y inminente que daría al traste con su voluntad de imponer unas resultas siempre a su favor.

Éste es el caso con el presidente Trump y la funcionaria encargada de Miraflores, Delcy Rodríguez; de acuerdo a los reportes de prensa, ella hace todo lo que él dice porque no está en posición de negarse, ya que sobre su cabeza hay una serie de expedientes y acusaciones que podrían comprometer su botín y su libertad, incluso su vida. Ella hace todo lo que le digan, sin chistar, por ello el presidente Trump está tan contento de trabajar con ella, a todo le dice que sí, y pareciera que a la Casa Blanca le tiene sin cuidado la toxicidad de esta relación, una asociación que, incluso puertas adentro en Venezuela, está muy mal vista.

Pero tratar de sentar a la oposición venezolana en una mesa de negociación con el chavismo es una contradicción en términos, no hay nada que negociar, nada que dialogar con quienes estuvieron más de 26 años a espaldas de los venezolanos… ni un nuevo CNE, ni la composición de un Tribunal Supremo de Justicia, ni la libertad de los presos políticos que el mismo chavismo tiene secuestrados, ni buscar términos para unas elecciones… elecciones que están cansados de trampear; ni siquiera se puede confiar en ellos fondos humanitarios para la asistencia de los damnificados del terremoto, porque se los roban; los entes multilaterales, los bancos, las distintas agencias para la ayuda exterior no les confían ningún tipo de recurso a los operadores chavistas, pues los desaparecen en una maraña de controles y alcabalas, y nunca llegan a su destino.

Esa mesa de negociación debió haberse producido entre las distintas oposiciones que existen en el país, no con el chavismo que está en plena disolución y cuyos representantes, todos, deben rendirle cuentas al país por sus desastrosas actuaciones que no sólo nos han acarreado ruina y muerte, sino que nos han llevado al borde de la desaparición como país. Hay una larga tradición de supuestas negociaciones con el chavismo que se ha valido de ellas para atornillarse en el poder, manipulando sus agendas, comprando conciencias entre sus actores, distorsionando el lenguaje, engañando a sus participantes y burlándose del pueblo al momento de presentar los resultados.

Pero en la oposición… allí sí hay un verdadero zoológico de especies, incluso herederos del chavismo que no han tenido oportunidad de hacer política, pero piensan igual que ellos, hablan como ellos, aunque aún no hayan cometido alguno de sus crímenes; la oposición venezolana es un caldo de cultivo donde conviven pragmáticos, oportunistas, socialistas de toda laya, populistas, estand-up cómicos, influencers, oligarcas, empresarios, chicos de la derecha exquisita, fascistas, ilustrados oscuros, curas, comunistas, lideres comunitarios, encuestadores, reinas de belleza, gente de los partidos tradicionales y de los nuevos partidos, sindicalistas, militares retirados, republicanos, diplomáticos, utopistas, ecologistas, constitucionalistas y para usted de contar… son legión, y ninguno está de acuerdo con el otro, a todos “les asiste la razón” y todos quieren tener la oportunidad de gobernar el país.

Únicamente reuniendo a todos los factores de la oposición venezolana obtendríamos nuestra propia torre de Babel, nadie se entiende, todos creen ser dueños de la lógica y el conocimiento… eso sí, incluyendo a los chavistas la negociación pierde sentido porque ellos son los criminales, los causantes de todo este embrollo y les gusta negociar con la pistola sobre la mesa, y siempre se han salido con las suyas.

Por supuesto, le tienen miedo al imperio, los aterroriza un dron, no quieren ver bloqueadas sus cuentas, su peor pesadilla es ser sacados de sus camas en la madrugada por un comando de fantasmas del Delta Force, esposados y llevados en helicópteros con destino desconocido y amanecer ante los fiscales federales, oyendo sus derechos en inglés. En los pocos meses que han pasado desde la extracción de Nicolás Maduro de Fuerte Tiuna se han acostumbrado a la idea, y han descubierto que si hacen todo lo que el presidente Trump les dice, tienen la oportunidad de vivir en libertad y disfrutando de sus bienes mal habidos.

La situación es bien extraña, los chavistas que fueron escogidos como colaboradores del Imperio, conservan sus fueros, sus fortunas, sus privilegios pero deben seguir el estricto guion que les dictan los funcionarios norteamericanos, una amalgama de diplomáticos de la embajada, militares del Comando Sur y representantes de las empresas petroleras más importantes de Estados Unidos que, supuestamente, están bajo el control del Departamento de Estado, de manera que los chavistas que no estén en esa lista de mejores amigos de Washington son removidos de sus cargos, apartados del poder sin aviso ni protesto, algunos son apresados y llevados ante la justicia, a otros los dejan escapar, incluso les permiten que hablen mal de quienes colaboran y los acusen de traición a la revolución.

En este ambiente de guerra sicológica a lo interno del chavismo, sus organizaciones asociadas, carteles de drogas, redes de corrupción, mafias y grupos de choque se han ido desintegrando poco a poco; los más duros, los que tienen más que perder, como los que controlan la minería ilegal del oro o los que manejan células criminales como El Tren de Aragua, son tratados con dureza y reciben fuego hasta darlos de baja. Esto es, sin duda alguna, un proceso de limpieza selectiva del chavismo más virulento.

Pero hay un elemento que, a medida que se van descubriendo las trampas electorales y el manejo de la información demográfica por entes afiliados a la cúpula revolucionaria, se va poniendo en evidencia, y es que el número de venezolanos afiliados al chavismo, de simpatizantes y beneficiarios de sus programas “sociales”, no es tan grande como lo pretendían, y a medida que avanza este proceso de depuración de las estrategias comunicacionales y de propaganda, el número de activistas con que cuenta el chavismo se ha reducido drásticamente, sobre todo luego del terremoto, en que las trampas mortales de “las soluciones habitacionales” que la cúpula chavista entregaba al pueblo más necesitado y fervoroso a la causa quedaron al descubierto; sus números se desploman en la misma medida que sus urbanizaciones socialistas, el chavismo es ya una minoría.

No me cabe la menor duda que a lo interno del Departamento de Estado estén las mejores mentes, académicos, científicos sociales, politólogos reunidos en diversos “Think tanks” estudiando el caso venezolano, utilizando los algoritmos más avanzados, proyectando escenarios, utilizando la IA más poderosa para dilucidar una solución razonable, ésa que implique el menor costo posible para el gobierno norteamericano y el logro de los mayores beneficios en esta posible asociación; lo que resulte de este esfuerzo redundará en todos los países del área, Venezuela podría transformarse de un embarazoso problema a una solución continental.

De seguro ya se han paseado por las diversas fórmulas populares en las redes sociales, desde la propuesta del estado No. 51, la de un estado asociado, la del tutelaje, coloniaje descarnado tipo Congo Belga, coexistencia con un estado libre e independiente… hay varios escenarios que Estados Unidos tiene que evitar en el caso venezolano, el primero es que se vuelva a convertir en una base de operaciones de la extrema izquierda en el continente y contraria a los intereses norteamericanos, otros son que se le niegue el acceso a su riqueza energética, que lidere una corriente antidemocrática contagiosa para países vecinos, que recaiga como centro para la distribución de drogas peligrosas… todas estas posibilidades implicarían un costo grande en dinero y vidas que Estados Unidos quiere evitar a toda costa.

El problema que estoy observando es que los enemigos de occidente, en especial los que quieren expandir el totalitarismo, el comunismo, las ideologías fundamentalistas, el odio hacia los Estados Unidos, no se van a quedar tranquilos viendo como Venezuela se convierte en una versión caribeña de Florida o en una sucursal de Houston, y van a tratar de subvertir el orden de nuevo, aprovechando justamente que Washington está dejando intacto el ADN chavista y permitiéndole sobrevivir como expresión política.

En mi humilde opinión, los esfuerzos del Departamento de Estado deberían estar mayormente dirigidos a poner orden dentro de la oposición venezolana, en vez de sostener a unos criminales como los chavistas, que se entendió en un primer momento, pero que ahora es innecesario y hasta peligroso. Deberían aprovechar para erradicarlos de raíz, acopiando el inmenso malestar que existe entre el pueblo y las evidencias tan claras y patentes de sus crímenes de estado y contra la humanidad.

Es mucho más beneficioso, productivo y seguro trabajar con una persona como María Corina Machado, por mencionar a un factor importante dentro de la oposición, que ha demostrado ser inteligente y dispuesta al juego político, que contar como aliado con una persona como Delcy Rodríguez, cuyo curriculum es más un prontuario, que es enemiga declarada de la libertad y la democracia y ha trabajado para la erradicación del poder norteamericano.

Uno de los grandes problemas dentro de la oposición venezolana es que todavía no se han elegido y conceptualizado el orden de necesidades de nuestro país, donde todo luce prioritario y urgente, no están claras las causas y efectos de los problemas que nos arropan, nuestras urgencias nos abruman y esto genera una gran confusión, cada quien hala la carreta para su lado y no se ponen de acuerdo; un buen paso sería que el Departamento de Estado, como tercero independiente e interesado, nos permita una perspectiva de desarrollo que nos ayude a planificar y ejecutar esa hoja de ruta tan deseada y necesaria. Pero repito, poner al chavismo a “negociar” con la oposición la transformación del estado es un oxímoron.

El presidente Trump debería estar tranquilo, dadas las circunstancias geopolíticas actuales el petróleo venezolano jamás le será negado, y es del interés nacional que nuestra industria petrolera crezca y se fortalezca. Estados Unidos es un buen pagador, tiene el “know how” necesario para extraerlo y refinarlo, y quizás lo principal, cuenta con el músculo financiero de empresas que pueden hacerlo posible. Pero también debería estar muy atento en crear un verdadero aliado en el subcontinente, alguien que le permita estabilizar la economía y la política en la región, que sea parte integral de ese escudo de defensa contra sus propios enemigos y que le facilite el recate de Cuba y Nicaragua para la democracia y la libertad. Ese aliado es Venezuela, de tradición democrática y un socio confiable para ese futuro.

Para el momento en que sale publicado este artículo, leo en las noticias que efectivamente las negociaciones con el chavismo empezaron con el pie equivocado, conversaciones fuera de contexto, llamadas telefónicas secretas, cambios en las agendas de temas, comunicados contradictorios, lenguaje ambiguo, condiciones estas que han afectado la percepción pública que se trata no de una negociación, sino de una puesta en escena para burlar a los gringos, engañar a los venezolanos y preservar a los chavistas en el poder un día más…