jueves, 5 de marzo de 2026

De como Sexto Empírico le pegó un frenazo a los dueños de la verdad, por Saúl Godoy Gómez


 

Se trata de uno de esos personajes históricos de los que no existe mayor información sobre su vida, aunque disponemos de parte importante de su obra, y aunque era conocida en las sectas eruditas y las cortes de su tiempo, empezó a ser leída y comentada a partir del siglo XVI, fue estudiada por parte de pensadores tan insignes como Montaigne y Descartes, ya para el siglo XVII se le unieron como comentaristas los llamados, filósofos del sentido común en Inglaterra como John Locke, David Hume, hasta llegar a Kant y pasando por esa mente preclara de Spinoza.

Pero Sexto Empírico tiene otro piquete, y esta vez en su obra, ya que no era del todo original pues lo que hizo, para fortuna de todos, fue recoger una buena parte de las enseñanzas de Pirrón de Élide un filósofo presocrático que llevó el escepticismo hacia el extremo, al punto, que sus seguidores debían estar pendientes todo el tiempo de él, dado que constantemente ponía su vida en peligro al desechar el conocimiento que se tenía del mundo y la realidad, para Pirrón bastaba para sobrevivir la percepción de los sentidos inmediatos, lo demás eran puros inventos y no existía.

Pirrón le llevaba a Sexto más de tres siglos de diferencia, pertenecía a una de las escuelas socráticas, la escuela Megárica, que estaba fuera de la influencia de Platón y que hizo importantes aportes a la lógica, de joven conoció a Anaxarco con quien se alistó en los ejércitos de Alejandro Magno y se embarcaron en su campaña a la India, fue así como conoció a los gimnofisistas, los santones hindúes dedicados a la renuncia de lo material y dedicados a la contemplación, aquel estilo de vida lo marcó.

A pesar de su nombre latino, Sexto Empírico era un griego, nacido probablemente a finales del siglo II dC, no se tiene certeza en donde, hay investigadores que dan a Libia como su cuna, aunque sabemos residió en Atenas, Roma y Alejandría, en aquel momento las escuelas de filosofía se agrupaban en tres grandes grupos, la primera, los que decían haber encontrado la verdad, como la Escuela Aristotélica, o la de Epicuro y los Estoicos, también estaban los que negaban la posibilidad de encontrar la verdad, que eran los Academicistas, y finalmente aquellos que continuaban buscándola, como la Escuela Escéptica.

Sexto Empírico recopiló en su libro Hipoteposis pirrónicas, una serie de argumentos escépticos desarrollados por varias escuelas que seguían las enseñanzas de Pirrón, este libro se convirtió desde su publicación en una especie de manual y fue muy popular las diversas sectas filosóficas, entre ellas, su propia escuela de medicina en Alejandría, que era la Escuela Empírica, y se diferenciaba de otras porque al momento de atender un caso lo hacía estrictamente por la observación de los fenómenos que tenían ante ellos, y no por el conocimiento acumulado de otros médicos, sus teorías y sus casuísticas.

Ninguno de sus textos de medicina sobrevivió, solo algunas menciones que hacía sobre su oficio, pero como jefe de una de las principales escuelas de medicina en Alejandría, una metrópolis donde se reunía lo mejor de las culturas de oriente y occidente, su habilidad como médico era reconocida y le permitió ocupar altos cargos en su gremio.

El escepticismo cuestiona nuestra capacidad de conocer el mundo, lo cual crea ciertos problemas y también ventajas, por un lado los escépticos se hacen acérrimos enemigos de los dogmáticos, de todos aquellos que pretenden ser dueños de la verdad, en la Grecia antigua los filósofos escépticos argumentaron en contra de los científicos que trataban de descubrir las bases de la realidad, entre ellos y antes de Pirrón encontramos a Jenófanes, Parménides y Demócrito, posteriormente e el siglo XVI cuando la teología adquirió poder político y las guerras religiosas se convirtieron en un problema, el escepticismo combatía los argumentos que los doctores de las Iglesias levantaban como muros, Erasmo, un entusiasta de las ideas escépticas, se convirtió en un experto en estas lides, de hecho, fue el arma secreta de la contrarreforma en Europa para contestar a los argumentos de Lutero.

A la pregunta de ¿Cuál sería la ventaja en la vida que se logra con el escepticismo? Con la duda hacia los dogmas y las afirmaciones de la ciencia Los escépticos responden, se logra la tranquilidad (la ataraxia) el equilibrio ante el cúmulo de información y esa loca carrera hacia el conocimiento que algunas veces, cuando es extremo, termina bien en el error o en falsas creencias. Los escépticos creían en lo que percibían sus sentidos, cuando alguien argumentaba con una teoría ellos respondían con una contraria para cancelarla, las sensaciones eran los fenómenos actuando y los fenómenos era lo único que reconocían, estos ejercicios argumentales le valieron a los escépticos una avanzada formación en la lógica.

Pirrón y sus seguidores se dieron a la tarea de desarrollar ciertos nodos argumentativos que llamaron “tropos”, que es una figura de la retórica que utilizaron para encapsular ciertas ideas, Empírico escogió primero 10 tropos antiguos que atribuyó a Diogenes, venían de los fundadores de la secta (en el sentido de la tradición griega) y que tienen que ver con los sentidos y las percepciones del mundo, los animales, los estados de desarrollo del hombre, luego vienen cinco tropos de Agripa, siguen los conocimientos antiguos pero ya incursionando en la lógica y la dialéctica, formas de prueba, después siguen dos tropos atribuidos a un tal Menodotus y tratan de que las cosas pueden descubrirse por ellas mismas o por otras, hablan de la confusión que generan las sensaciones y el intelecto, y como las pruebas pueden hacerse infinitas y sin sentido, finalmente siguen los ocho tropos de Aetiology que concluye que los fenómenos nunca descubren lo desconocido y demuestra la imposibilidad de las ciencias en descubrir lo que no se conoce porque solo descubre causas.

Sobre este tema de los tropos hay un muy buen trabajo realizado por la filósofa Mary Mills Patrick, quien era la presidenta del American College en Constantinopla, Turquía, y que en 1897 obtuvo su doctorado de la Universidad de Berna en Suiza con la tesis sobre Sexto Empírico y su recopilación de los tropos de Pirrón, y que puede encontrarse en la biblioteca digital del Proyecto Gutemberg (solo existe en inglés). Se trata de un resumen muy bien elaborado sobre la obra de Empírico y especialmente escrito para estudiantes de filosofía.

Hay diferentes aproximaciones al escepticismo aparte del filosófico y por extensión el religioso, existe el escepticismo moral, el político, el legal… Descarte fundó su duda sistemática utilizando, entre otras fuentes, el escepticismo pirrónico y luego de profundas lecturas de la obra de Sexto Empírico.  Esta vocación por la duda hacia el conocimiento provocó una reacción, hay investigadores que afirman que la desconfianza por la epistemología, inauguraría en el siglo XX el culto a la sospecha, de la cual derivarían las distintas teorías de la conspiración.

Cuando vivía Sexto Empírico en el Imperio Romano tardío fue considerado una persona de interés por parte de las autoridades de la ciudad de Alejandría, para quienes estas ideas eran subversivas, no en vano el Emperador Marco Aurelio, (que se ha hecho popular luego de la magnífica actuación del actor británico Richard Harris encarnando a este emperador-filósofo en la película Gladiador), fue un estudioso de este manual sobre cuyos postulados enhebró sus famosas Meditaciones, que escribió en los pocos momentos de paz que tuvo entre las campañas contra los bárbaros en las fronteras del Imperio, y hay quienes afirman que Sexto Empírico y el Emperador se conocieron y trabajaron juntos.

No en vano Pierre Bayle, fundador de la historiografía y uno de los iniciadores de la Ilustración francesa, decía de Sexto Empírico ser uno de los fundadores del pensamiento moderno.

El Diccionario de Filosofía de Cambridge (segunda edición, 1999) tiene una valoración mucho más caustica de esta obra y su autor, y esto se entiende partiendo del desarrollo de la filosofía del lenguaje de Wittgenstein y de la filosofía analítica, sobre todo de la lógica de G.E. Moore, para quienes probablemente las ideas Pirrónicas y la obra de Empírico sean apenas rudimentos de las formas argumentativas, dice lo siguiente:

“El escepticismo Pirroniano es una especie de higiene mental o terapia que lo cura a uno del dogmatismo o salpullido. Es como una purga que limpia materia de deshecho y de sí mismo. Para llegar a este estado hay una serie de argumentos escépticos que trae como consecuencia una suspensión del juicio. El primer grupo son los 10 tropos del escepticismo temprano de Anesidemus. Seguidos por cinco tropos sobre causalidad, y los últimos tropos son acerca del criterio del conocimiento… Cualquier intento de juzgar más allá de las apariencias, para asegurar lo que no es evidente, necesita de una manera de escoger los datos a aceptar. Esto requiere un criterio. Pero desde que existe un desacuerdo acerca del criterio a emplear, entonces necesitamos un criterio de un criterio, o nos encontraremos en una regresión infinita. De igual forma si tratamos de probar algo, necesitamos de un criterio sobre lo que consiste una prueba. Si ofrecemos una prueba de una teoría de pruebas, esto es un racionamiento circular, o terminará como otra regresión infinita”.

Las obras de Sexto Empírico fueron traducidas al castellano en una muy reciente fecha, las menciones al autor y su obra son escazas en nuestro idioma, hay unas buenas traducciones hechas por la Biblioteca Clasica Gredos, la traducción que tengo de los Esbozos Pirrónicos son de los profesores Antonio Gallegos Cao y Teresa Muñóz Diego y traen un estudio introductorio bastante esclarecedor, creo que el autor y la obra son importantes para todo aquel quien se precie de ser una persona culta, y luego de su lectura podremos entender la importancia de su contenido, efectivamente, se trata de un intento por ponerle freno a tanto dogmatismo desbordado que ya en aquel tiempo marcaba la civilización humana.

lunes, 2 de marzo de 2026

Decisiones, ofertas, oportunidades, por Saúl Godoy Gómez


La caída del chavismo abren nuevas perspectivas económicas para nuestro país, a raíz de la verdadera apertura petrolera, nos ponen en una encrucijada; el petróleo, que es nuestro principal recurso y que está en constante demanda mundial, nos permite pensar que existe una vía rápida para levantar la economía nacional, postrada por más de dos décadas por políticas totalmente erráticas, por no decir equivocadas.

Venezuela está, para todos los efectos prácticos, quebrada, con una deuda inmensa y con una infraestructura productiva desvencijada; sólo la falta de servicios públicos, como el agua y la electricidad, habla del estado calamitoso en que se encuentran nuestros medios para el trabajo. Tuvimos una suerte inmensa que nuestro principal socio y vecino, Estados Unidos, se interesara por nosotros, no como un gesto altruista, sino por interés, sobre todo por la seguridad para ese coloso del norte.

Y eso es una oportunidad de oro, pues nuestro petróleo hay que extraerlo del subsuelo para que adquiera valor, hay que llevarlo a los depósitos y de allí embarcarlo hacia su destino final, y eso cuesta dinero y requiere de un entramado de equipos, inversiones, know how e información de mercados para que las operaciones culminen de manera exitosa.

Para una primera etapa, que solamente se concentra en la extracción del crudo, se requiere capital para reactivar los pozos que están parados, para abrir nuevos pozos, para explorar nuevas áreas, esto necesita una mano de obra intensiva y especializada… y si hacemos lo mismo con el gas natural, vamos a necesitar una gruesa chequera que nos permita levantar una infraestructura que hoy no tenemos; no digamos lo que costaría reactivar nuestras refinerías, los oleoductos, los centros de acopio, modernizar los puertos, las vías terrestres, los aeropuertos… estamos hablando de inversiones que, sólo pensarlas, marean de la enormidad que suman.

Pero hay empresas que están dispuestas a asumir esos riesgos, no porque los venezolanos nos hayamos distinguido por ser socios confiables y prudentes, que no lo hemos sido en los últimos años, sino porque el negocio de la energía es cada día más importante, porque el mundo necesita moverse, porque los países requieren de cada gota de petróleo que se produce, y el desarrollo de las naciones depende de esos tanqueros que navegan por los mares del mundo.

Para satisfacer la enorme demanda de petróleo se va a necesitar el concurso de muchas empresas petroleras de diversos países, siendo las de Estados Unidos las que tendrán prioridad en estos momentos, entre otras cosas porque fueron ellos los que pusieron el pecho, léase a voluntad y los recursos, para liberarnos del cartel criminal que nos tenía atrapados, fue por su iniciativa que lograron controlar la enorme sangría de petróleo y dinero que nos tenía sumido en un régimen de semiesclavitud, y porque ellos son, al final del día, la potencia energética más grande y desarrollada del mundo.

Todo esto suma una gran cantidad de beneficios que, bien aprovechados, pudieran sacar al país de su postración y mirar hacia el futuro, al corto y mediano plazo, como uno de los escenarios de desarrollo más importante de todo el mundo occidental; de eso se trata el verdadero milagro… pero - y aquí viene la parte que quiero tratar con ustedes, amables lectores - ¿Qué es lo que vamos a hacer los venezolanos ante esta encrucijada que se nos presenta? Estamos sentados en una mesa, jugando a las cartas, nuestra mano es insuperable, tenemos todos los ases y nos toca decidir cuándo bajarnos y enseñar nuestro juego… ¿descubrimos nuestro juego ya, o esperamos a que la apuestas aumenten, haciéndonos los tontos?

La peor decisión sería abandonar el juego, con la creencia de que nuestro dinero en la mesa es nuestro y no lo vamos a arriesgar; podría darse el caso extremo de que estamos en contra de los juegos de azar y que preferimos usar el dinero de otra manera, nos levantamos y nos vamos porque somos soberanos, nadie ni nada determina nuestro destino, preferimos guardar nuestros recursos para un futuro menos riesgoso, o compartirlo con nuestros amigos, o crear nuestras propias empresas con ese dinero, para hacer más dinero…

El hombre es un enigma en dos patas, nadie sabe cómo actuará dada ciertas circunstancias. Me imagino que habrá chavistas que preferirán darle largas al asunto, que el país se estabilice y genere ganancias, para lanzar una nueva revolución bolivariana, deponer el régimen y quedarse con la gallina de los huevos de oro, nacionalizar de nuevo las empresas y comenzar otra vez el camino ensangrentado de aquella conveniente “justicia social”.

O habrá nacionalistas a ultranza, ofendidos porque son extranjeros quienes manejan los negocios; o los extremadamente ambiciosos que, con la retórica del demagogo no van permitir que otros ganen dinero con el petróleo que es “de todos los venezolanos”, o que insistan en que somos tan capaces de dirigir el juego para darnos el lujo de prescindir de nuestros socios… el asunto es que podemos arruinar el juego de una manera catastrófica y regresar a la salida, pero esta vez sin cobrar un centavo.

Hay gente que cree que luego de 26 años de chavismo “duro” sobre el país, tenemos la fuerza y la inteligencia, para construir una verdadera identidad en los tiempos que vivimos, de levantarnos en medio de las ruinas y saber lo que realmente queremos y cómo lograrlo, pero todavía tenemos adherido a la piel demasiado socialismo, aún nos acompañan políticos oportunistas (alacranes) que lo que quieren es su pedazo del pastel, lo único que tenemos por cierto es que los norteamericanos están aquí controlando los hilos del poder, y que aún ellos pueden equivocarse, solo sabemos que queremos vivir en libertad y queremos una democracia.

Si permitimos que las ideologías se mezclen con los negocios, que la creencia en nuestras virtudes y nuestras “malas mañas” se involucren en la administración de nuestro patrimonio, si seguimos a esos políticos que dicen que los venezolanos somos capaces de todo, que a pesar de nuestras vicisitudes, somos los dueños del mundo, todo puede con un convertirse en un coctel tóxico y terminar con un enorme ratón moral.

Líderes mesiánicos, personalidades narcisistas, toderos ignorantes de sus límites, políticos mediocres que insisten en la fórmula del socialismo, amigos de esos pillos que nos han extorsionado todos estos años de terror chavista, están en cola para tener su parte en este momento tan delicado y, sin pudor alguno, se ofrecen como los hombres y mujeres necesarios… son momentos frágiles y peligrosos, que hay que tomarlos con cautela y mucho sentido común (racionalidad).

El tema de atraer inversiones foráneas al país es un asunto que requiere ponderación, especialmente ahora en que perdimos la confianza; lo ideal sería que pudiéramos garantizarle a la comunidad internacional todas las seguridades de que ahora somos otro país, con otra gente, que somos responsables y cumplimos con nuestra palabra… pero la historia reciente demuestra lo contrario, para poder trabajar de ahora en adelante tenemos que ofrecer garantías suficientemente creíbles para que no haya un ataque de pánico a la vuelta de la esquina y una estampida.

Una de las salidas que se está discutiendo es la posibilidad de contar con una base militar norteamericana en el país, un tema que para algunos es tabú; vista nuestra reciente experiencia, eso actuaría como un importante disuasor contra los revolucionarios, nacionales y extranjeros, que pudieran estar imaginando aventuras armadas, o de carteles criminales que quisieran probar suerte en la Venezuela postchavista.

Una base militar gringa en el país es una señal de que nos tomamos nuestro futuro en serio, y que efectivamente queremos jugar en las grandes ligas; no hay porqué que tenerle miedo, la mayoría de los países desarrollados del mundo cuentan con alguna de ellas en su territorio, son contratos que se hacen por tiempos establecidos y renovables, son positivas para el desarrollo, sobre todo para crear un clima de confianza y seguridad.

Crear y sostener nuestra propia fuerza militar requiere años de preparación, mucho gasto y esfuerzo; no digo que vayamos a renunciar a la autodefensa del país, pero sí necesitamos apoyo para arrancar y lograr que los negocios en nuestro país sean seguros, la presencia de los gringos sería un buen aval para quienes quieren minimizar sus riesgos en las inversiones y proteger infraestructura estratégica, como los campos petroleros, depósitos de gas, puertos de carga y descarga, refinerías…

Todas estas circunstancias están ocurriendo en este preciso instante; tengo la impresión de que la mayoría de nosotros no entiende o no percibe las ingentes oportunidades que se nos presentan; estamos en algo parecido a un “Punto Jumbar” que, para quienes estudian las Ucronías, es el punto espacio-temporal donde se da la inflexión propicia para los cambios históricos, algo que, por ejemplo,  respondería a la pregunta “¿Qué habría pasado si el Coronel Hugo Chávez Frías hubiera muerto durante las refriegas de su intento de golpe de estado en contra de Carlos Andrés Pérez en 1982?”.

Insisto en que estamos en un punto divergente de la historia de nuestro país; si actuamos con inteligencia, generando la confianza y la apertura necesaria, no dudo que el país se vería favorecido por grandes proyectos de alta tecnología en materia de energía, desarrollos que son hoy material clasificado, no apto para todos los países.

Siempre he imaginado la posibilidad de que en Venezuela se desarrollen ultra-combustibles para la industria aeroespacial, desde gasolinas especiales para la aviación comercial hasta combustibles de alto rendimiento para aviones de guerra, incluso, para naves espaciales, tecnologías que sólo están reservadas para los países altamente desarrollados; qué decir de plásticos y otros materiales especiales, pinturas que hacen a los objetos invisibles e indetectables… nuestra industria petroquímica debería ser pionera en esas investigaciones, tal como fue en el pasado reciente con instituciones como el IVIC, INTEVEP y PEQUIVEN.  

Hace ya un par de años atrás, le escribí a la dirección electrónica de Elon Musk preguntando si él sabía algo sobre los estudios que había hecho la NASA sobre un posible desarrollo espacial en los llanos orientales del Orinoco, y para mi sorpresa, dos semanas despues recibí una respuesta, lo sabía. Según estos estudios, Venezuela tiene el punto más próximo a los límites con nuestra atmósfera, de manera que una nave lanzada desde ese territorio subiría más rápido, gastando menos combustible y ahorrando significativos costos; de hecho, el espacio puerto que tienen los europeos en la Guyana francesa indica que la zona es privilegiada.

El empresario, me dijo que efectivamente dicho estudio existía, que teníamos la gran ventaja que nuestra proximidad al mar Caribe hacía posible recuperar las naves en amarizajes o en tierra… se imaginan, entraríamos por la puerta grande en la carrera espacial, pero para ello tendríamos que probar, con hechos, que somos confiables y que tendríamos todos los elementos para garantizar seguridad, producción y reserva, ya que se trata de proyectos asociados a la industria militar.

Las prospecciones que los norteamericanos han hecho de nuestro país son muy interesantes; las riquezas en minerales estratégicos, otros que el petróleo, son alentadoras, no sólo en nuestras selvas sino también en nuestra extensa y muy rica plataforma continental, debajo del mar, que representa casi el 50% de nuestro territorio… todo un nuevo mundo por descubrir.

En fin, nos enfrentamos a decisiones importantes que tienen que ser tomadas con la cabeza fría y lejos de las telarañas de esos nacionalismos primitivos, libres de consignas revolucionarias, o damos el salto ahora o perdemos el control de nuestro destino, creo que no podemos dudar, se nos va la vida en ello.

 

 

 

  



viernes, 27 de febrero de 2026

El odio de los chavistas-maduristas por los venezolanos, por Saúl Godoy Gómez

 

“El país se dividió en dos mitades: una mitad que odia a la otra. Este odio fué y sigue siendo utilizado por grupos nacionales y transnacionales organizados con el fin de aferrarse al poder, utilizando para ello una ideología política narcisista maniquea. Esta ideología maniquea específicamente busca la eliminación del otro que piensa diferente. No hay tolerancia a la diferencia. Se mata para imponer la ideología única. En los últimos años, después del año 2000, la criminalidad y el número de homicidios llegaron a cifras nunca conocidas en el país. La cifra de crímenes violentos por cada 100 mil habitantes llegó a ser record mundial en 2013 incluyendo a los países en guerra caliente. Así se llegó a 25 mil homicidios solo en el año 2013”.

Tetralogía de la maldad (2015), Dr. Rómulo Lander

El tema no es fácil de tratar públicamente por la actitud defensiva y punitiva del Chavismo-madurismo hacia quienes denunciamos el comportamiento violento y cruel de sus mandatos como gobiernos del país, todavía están en el poder, en una situación política harto difícil para ellos, ya que fueron humillados y derrotados militarmente por el gobierno norteamericano del presidente Donald Trump, quien era su principal enemigo, y ahora los tiene bajo vigilancia, conduciendo un gobierno para el desmontaje de toda la estructura narcoterrorista que habían levantado durante su tiranía.

Todavía hay funcionarios, civiles y militares, que no se han dado por enterados de que fueron derrotados el pasado 03 de Enero, cuando su líder, el ciudadano colombiano Nicolás Maduro Moros y su esposa, fueron extraídos a la fuerza, tras un bombardero selectivo sobre Caracas y sus alrededores, donde las fuerzas que respaldan al chavismo sufrieron importantes pérdidas y demostraron su incapacidad de defensa, resultando, entre otras muchas cosas, la evidencia irrefutable de que el chavismo-madurismo nunca tuvo el respaldo mayoritario del pueblo, que en realidad se trataba de una minoría en armas que estaba imponiendo su voluntad disfrazada de gobierno democrático.

Pero a pesar de que perdieron la soberanía sobre el espacio aéreo, acuático, sobre el medio radio eléctrico y las comunicaciones, sobre los recursos naturales y la economía en general, a pesar de que todavía hay dirigentes chavistas buscados con precios sobre sus cabezas, que continúan las detenciones por parte de la DEA y el FBI de responsables por desfalcos, crímenes contra la humanidad, sin importarles que instituciones como la presidencia, la Asamblea, el TSJ se encuentra tutelados por el Departamento de Estado.

Aun así, hay algunas dependencias policiales, judiciales y de inteligencia venezolanas que continúan deteniendo a opositores, cerrando medios de comunicación, desobedeciendo órdenes superiores, impidiendo el normal desenvolvimiento de la vida ciudadana, hay una rabia, un sentimiento de venganza en algunos de estos empleados públicos hacia sus semejantes, un sentimiento vano, egoísta y peligroso que están dificultando no solo la tarea de estabilizar a Venezuela, sino de proporcionarle una oportunidad a la reconciliación.

Para la etología, que es el estudio de los fundamentos del comportamiento animal, la violencia y la agresividad son características filogenéticas que han venido evolucionando desde las especies más primitivas y se han ido transformando a medida que el hombre, que para muchos científicos es el animal más violento que existe, ha dejado sus pulsiones más sangrientas y viscerales por acomodos y normas de comportamiento mucho más pacíficas y cordiales, influidos principalmente por otras pulsiones como serían la cooperación, el amor, la amistad, la generosidad… que al final han convertido al hombre en un ser mucho más sociable y pacífico, aunque sin nunca perder ese sustrato de agresividad nata.

Cuando un hombre o un grupo social odia al otro, suprime el sentimiento de compasión y cuando aflora la violencia la utiliza para el exterminio, para llegar a estos estadios de violencia se hace necesario sentir a los otros como extraños, como amenazas a sus creencias y normas de vida, tal y como lo señala el antropólogo Irenāus Eibl-Eibesfeldt, no cejan en sus esfuerzos por convertirlo en “seres odiosos”.

Los seres humanos tachados como “diferentes” no pertenecen al grupo social que los juzga, ni podrán hacerlo como un “igual”, cuando el odio hacia el otro se despierta es porque se le atribuyen ser causantes de males que sufre el grupo, de temores que nos incitan a la defensa, su presencia significa algo que nos han quitado o que impiden que llegue a nosotros, su remoción de nuestro entorno solo puede traer tranquilidad y paz, esa sensación que despierta nuestro objeto de odio se llama resentimiento, conjuramos en ellos todo lo que nos causa repulsa y malestar

Cuando estas creencias y sentimientos son llevados a la política, a los grandes grupos provinciales o nacionales, a los miembros de un partido, clase social o raza, donde las búsquedas identitarias son propensas a sumergirse en ideologías, discursos, memes, o simple propaganda, es muy fácil que para el común de las personas se le adhieran claves mentales que dan acceso a pasiones, gustos, preferencias o simples observaciones sobre uno y los demás, estas claves son por lo general narrativas que dicen de quienes no participan en un determinado circulo de saber, de grupos de acción cosas denigrantes, historias de crímenes, datos sobre sus vidas y costumbres que por lo general son despreciables y propensas a críticas.

Esto no ocurra de la noche a la mañana, es un proceso de contactos y convivencias que van procurando una división del mundo entre nosotros y ellos, invocando virtudes y conocimiento “real y verdadero” para nuestro grupo, y errores y debilidades para los otros, elevando nuestro terreno moral por sobre la vida y visión de los extraños que nunca serán como los nuestros, creando la ilusión de superioridad y un gusto por el dominio, de esta manera nacen gran parte de las guerras y conflictos armados.

El psicoanalista Romulo Lander cuando escribe sobre el odio como pasión, dice: “Así pues, el origen del odio como pasión es similar al origen del amor. Si en el amor, el objeto-(a), objeto de pasión, en ficción completa al sujeto, en el vínculo de odio, este mismo objeto-(a) portado por el otro, objeto

que es capaz de producir en el sujeto un rechazo o frustración pulsional, va a ser por lo tanto convertido en el objeto del odio y el vínculo será un vínculo pasional de odio que en ficción completa al sujeto. Por lo tanto la pasión de odio es el reverso, el envés de la pasión de amor”.

 

Me llama la atención que dentro de la narrativa chavista, las expresiones de odio pretenden ser de amor, lo expresan en su propaganda, amor a las personas de la tercera edad, para las madres del barrio, para los niños y jóvenes, pero los programas sociales que pretendían ayudarlos y aminorar sus padecimientos en medio de una crisis económica a gran escala se traducían en pensiones miserables para los ancianos que no les alcanzaba ni para sus medicinas, mucho menos para alimentarse, las cajas CLAP para las madres contentiva de comida podrida y que tenían que pagarlas, las becas para los estudiantes eran limosnas que no les alcanzaba ni para el transporte para poder ir a la escuela, y si derrumban las imágenes en los medios, las fotos en los afiches, detrás lo que queda no es indeferencia, es odio, eran grupos humanos que no les interesaba excepto por el voto y para hacer populismo.

 

Y es odio porque hubo un genocidio entre los ancianos del país, es odio porque las madres en Venezuela fueron encadenadas a la miseria, es odio porque nuestros jóvenes se embrutecieron y perdieron los mejores años de su vida, el país todo perdió, en su pequeñísimo mundo los únicos que salieron “ganando” fueron los ladrones, los extorsionistas y los verdugos vestidos de uniforme, y que acumularon groseras fortunas personales manchadas de sangre, dolor y lágrimas, y fue un largo y tortuoso camino que duró 26 años signados por la muerte.

 

El chavismo-madurismo fue tan cruel e hipócrita que para burlarse de quienes estuvimos señalando sus excesos y crímenes, nos pusieron una Ley Contra el odio, que no era otra cosa que la extensión de la Ley Mordaza con la que quisieron silenciar a quienes podíamos acusarlos de sus genocidios, de sus cárceles llenas de gente inocente, de las torturas y asesinatos que cometían para tapar sus propios crímenes, y esto sucedió hasta que la cuerda no aguantó y se rompió.

 

Lo que algunos jueces y fiscales están haciendo con los ciudadanos inocentes privados de libertad, los presos políticos que tienen como rehenes y que someten a torturas sin importar los derechos de la persona, su condición humana, ¿Qué diferenciaba estas cárceles de los campos de exterminio nazis, o de los Gulags soviéticos, o de los campos de reeducación en la Camboya de los Kemel Rouge? Un lugar como el Helicoide, o Yare ¿No representan la más radical negación de la capacidad humana por antonomasia de la libertad y de la característica condición humana de la pluralidad?

 

La filósofa Nancy Frazer cuando habla de la obra de Arendt al desenterrar las bases de los totalitarismos nos dice lo siguiente: “Arendt desenterró también lo que podríamos llamar algunos «cristales» protototalitarios o cuasitotalitarios en las democráticas «sociedades de masas» de los años cincuenta: el eclipse de la política por la «gestión social» y la colonización del espacio público por las técnicas científicas de manipulación de la opinión y gestión de poblaciones. Sin pasar por alto de ningún modo las enormes diferencias existentes entre nazismo, estalinismo y sociedad democrática de masas, mantuvo el punto de vista herético de que esta última también contenía amenazas estructurales para las condiciones fundamentales del ser humano.” (Escalas de Justicia, 2008, Nancy Fraser)

 

Si la democracia trata de su perfectibilidad, de su continua crítica y adaptación, mal se podría hacer en callar los errores y pecados de regímenes como el chavista que durante 26 años estuvo predicando su revolución socialista bolivariana como elixir y guía para el mundo, el chavismo fue el acto de hipocresía política más descarado y cruel de la historia latinoamericana, mucho más peligroso que el modelo cubano, pues contenía elementos cuasi religiosos y exaltaba a las máximas figuras de nuestra historia libertaria para conformar un bloque de creencias que era el más puro y mortal veneno para una democracia.

 

Lo que algunos esbirros del régimen están haciendo con la liberación de nuestros presos políticos, con la Ley sobre la Amnistía y con la propaganda que intentan vender sobre la necesidad del perdón a sus desmanes, es un claro indicativo de que no hay arrepentimiento ni voluntad en reparar el daño causado a la población venezolana, menos aún pensar siquiera de que estuvieron equivocados en sus actuaciones, lo que nos queda a los venezolanos es denunciar, no olvidar y señalar a quienes impúdicamente pretenden la absolución por la vía legislativa.

 

 

 

 

 



sábado, 21 de febrero de 2026

Lecciones de la guerra de Vietnam, por Saúl Godoy Gómez

 



Un buen amigo me prestó el libro Argument without end (Public affairs, 1999) cuyo subtítulo es: En busca de respuestas a la tragedia de Vietnam, y es un trabajo excepcional de investigación histórica, dirigido por quien fuera Secretario de Defensa de EEUU, Robert S. McNamara (1916-2009).

El mismo es un detallado informe de las reuniones que se llevaron a cabo tanto en Hanoi, Vietnam como en Bellagio, Italia, de expertos, académicos y participantes directos de este episodio bélico, de ambos bandos, en el que murieron más de 3.8 millones de vietnamitas entre civiles y militares, y 58.000 norteamericanos, una guerra que en la que McNamara participó como jefe del Pentágono de 1961 a 1968, guerra que terminó con la caída de Saigón en 1972 y con el retiro definitivo de las tropas norteamericanas.

Cuando fui a estudiar a USA en 1971 muy pronto me vi involucrado en las protestas estudiantiles en contra de la guerra de Vietnam, llegué a Michigan State University en East Lansing, justo cuando un grupo radical de jóvenes descubrieron que en el Departamento de Ciencias Políticas de la universidad se planificaban los bombardeos intensivos sobre Vietnam, allí se escogían los blancos a destruir, llegué justo en medio de una batalla campal sobre uno de los terrenos más hermosos (campus) del país, con edificios venerables, jardines impecables, bosques cuidados con esmero, hasta un río atravesaba aquellos espectaculares espacios, y sobre ellos sufrí la carga de la policía montada repartiendo golpes con enormes palos, respiré por primera vez los gases lacrimógenos, el que era mi compañero de cuarto fue arrestado al tercer día de mi llegada y se hizo una colecta en mi piso para pagar su fianza.

Vi todas las tardes en el noticiero, primero, el listado de los estudiantes que había salido en el sorteo para el servicio militar, y al cierre, el listado de las bajas sufridas en la guerra, estudiantes de esa universidad muertos en acción, igualmente, un tiempo después, vi por la TV, en directo las impactantes imágenes de la caída de Saigón, el desespero de la gente en las instalaciones americanas tratando de huir, el helicóptero arrojado desde un techo para despejar el espacio, imágenes que marcaron mi vida.

Tanto Vietnam como el Sr. McNamara eran temas recurrentes en el Michigan de mi época, varios amigos de mi universidad fueron a pelear y algunos no regresaron, y McNamara era tenido o bien como un político sanguinario que planificaba genocidios, o como un tecnócrata brillante, un genio en la administración de empresas prestado a la administración pública, y de acuerdo a varios estudiosos del tema diplomático su influencia fue importante para evitar una conflagración nuclear.  McNamara era una leyenda en la ciudad de Detroit, se le recordaba como el hombre que salvó a la Ford Motor Co, con la introducción del modelo Falcon, un carro económico que acaparó las ventas de autos populares, y porque introdujo los cinturones de seguridad en todos sus modelos, salvando de esta manera incontables vidas en las carreteras y autopistas.

El tema de la guerra de Vietnam me interesó por dos razones, soy un admirador del trabajo desempañado por el Sr. McNamara a quien he seguido con interés su excepcional carrera, en su temprana juventud como estadístico investigador para la Fuerza Aérea, en el estudio que se le hizo a los bombarderos B-52, el arma con la que los norteamericanos doblegaron al espíritu guerrerista japones durante la Segunda Guerra Mundial, luego, en la postguerra como Presidente de la empresa automotriz Ford, del que fue uno de los ejecutivos mejor pagados del mundo, para después alistarse como Secretario de Defensa para la administración del presidente Kennedy y posteriormente con el presidente Johnson, en los que la Crisis de los misiles con Cuba y la Guerra de Vietnam acapararon su atención como burócrata, una vez que estuvo fuera del gobierno se desempeñó exitosamente, por 13 años, como presidente del Banco Mundial.

Pero fue la guerra de Vietnam la que ocupó su mente en el ocaso de su vida, además de un intelectual de primera línea, era un humanista a carta cabal, el hecho de que había tenido que lidiar de primera mano con conflictos tan peliagudos en la llamada Guerra Fría, se obligó a hacer una revisión de sus actuaciones durante aquel período tan difícil de la historia, su libro En Retrospectiva (1995) y el documental dirigido por Errol Morris, The Fog of War (2003), dan una visión bastante exacta de la labor de este extraordinario ser humano, quien no ocultó su sufrimiento y arrepentimientos sobre los hechos y decisiones importantes en las que figuró como uno de los responsables de los conflictos armados que afectaban a su país.

Pero la segunda razón que me impactó de este libro, Argument without end , es el conocimiento profundo que logran desarrollar los participantes en este singular debate, donde se sentaron frente a frente los otrora encarnizados enemigos, norteamericanos y vietnamitas, para tratar de dilucidar lo que en realidad provocó aquella tragedia, que principalmente fue producto de la desinformación y falsas creencias que tenían ambos contrincantes sobre el otro, y a medida que se daban los debates, surgía esta inmensa brecha de comunicación y empatía que era justamente el rol y el significado de la diplomacia y las relaciones humanas, y que muy pocas veces estuvieron presentes durante ese conflicto.

Allí descubrí, entre otros temas, como los gobiernos norteamericanos preferían escoger a figuras de poder, útiles a sus propósitos de defensa en contra del comunismo a líderes que pudieran sostener gobiernos de transición, ya lo había hecho en Corea del Sur dándole el apoyo al líder Syngman Rhee, quien se convirtió en dictador haciendo fraude en las elecciones, y provocó serias violaciones de derechos humanos, en Vietnam los japoneses habían impuesto a Bao Dei quien asumió el poder como emperador, igualmente un tirano con mano dura y que los franceses apoyaron cuando ellos tomaron Vietnam en 1950.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, Francia negoció con Washington su apoyo a la conformación de la OTAN solo, si los americanos los asistían con Vietnam con la que tenían graves problemas de seguridad, ya para ese momento tanto China como Rusia apoyaban a las fuerzas insurreccionales de Ho Chi Minh que luchaba por un Vietnam independiente y unido. Los americanos temían que toda la región de Indochina cayera bajo la égida comunista, e inventaron la teoría de los dominós, si caía Vietnam arrastraría a Laos, Camboya, Birmania y Tailandia, y perderían una importante región estratégica en Asia.

Ya embarcados en el conflicto por Vietnam, los americanos en reuniones sostenidas en Ginebra decidieron dividir Vietnam en dos partes, ellos se encargarían de apoyar al gobierno de los territorios al sur del paralelo 17, que fue heredado por Nog Dinh Diem, un enemigo acérrimo de un Vietnam unificado, un tirano que sentía poco aprecio por su pueblo y que sería el hombre de USA en aquellos territorios, para más adelante, después de la estrepitosa caída de Diem, el poder quedara en manos de Park Chung-hee, otro dictador.

Cuando los franceses se fueron de Vietnam derrotados en 1955 y le entregaron aquella colonia a EEUU, Diem se había convertido en un tirano, no quería elecciones, perseguía a sus opositores y los ajusticiaba, tenía a miembros de su familia gobernando (su hermano Ngo Dinh Nhu era Director de la seguridad interna de Vietnam del sur), y los EEUU contribuía con el 80% del presupuesto, guardando las distancias, veo un paralelismo entre los hermanos Rodríguez y los hermanos Diem, eran gobiernos impopulares que no tenían ningún interés por la gente excepto para someterlos a su voluntad, los hermanos Diem murieron asesinados.

La noción de que en un país en reconstrucción necesita de un operador político fuerte, con ascendencia entre el estamento militar y excluyendo del poder a las otras facciones, nunca funcionó ni en Corea ni en Vietnam, y le costó a USA una enorme cantidad de recursos y vidas mantenerlos en sus puestos, para que al final pagaran un precio muy alto.

Este tipo de gobierno marioneta, para salir del paso mientras se consolida una estructura institucional, pecan de no contar con la participación de las fuerzas de la oposición, a quienes meten en un congelador a la espera de condiciones propicias, por supuesto no es el mismo caso, Delcy Rodríguez está mucho más supervigilada que lo que estuvo Ngo Dinh Diem o Park Chung-hee, y con una presencia administrativa y de inteligencia norteamericana en Venezuela de primer nivel, pero no contar con representantes de la sociedad civil en esta etapa de estabilización debilita la posición del presidente Trump. 

Afortunadamente Washington está dispuesta a los cambios necesarios para una transición en paz, donde no se detenga la modernización ni la producción en la industria petrolera y creo que vienen movimientos importantes en su política hacia Venezuela, aunque el chavismo esté debilitado, todavía hay grupos radicales que piensan en darle un golpe de estado a Delcy o en fracturar nuestra unidad territorial aliados con fuerzas subversivas extranjeras (pudieran intentarlo en el estado Táchira), pero son ideas suicidas frente al aparato militar norteamericano posicionado en el Caribe y activado sobre Venezuela.

Al no tomar en cuenta a la oposición venezolana (y me refiero a esa gran mayoría que no es chavista, y a su líder María Corina Machado), una veta rica en líderes y operadores políticos que pudiera servir de contrapeso a la disgregación del chavismo en facciones en rebeldía, de continuar en este desmontaje del gobierno opresor pero sin ofrecer alternativas de organización y soporte para que la sociedad no se sienta en el vacío, se desperdicia un recurso humano y político útil y dispuesto que pudiera crear un contrapeso importante, sobre todo en las regiones y en vista a unas elecciones generales que terminen por legitimar todos estos esfuerzos.

De igual manera es urgente retirarle al chavismo su dominio comunicacional, su injerencia directa sobre importantes medios de comunicación desde los cuales todavía sostienen contactos con sus bases, activos en marchas, concentraciones y actos “culturales” como conciertos (una manera de lavar dinero sucio), competencias deportivas, y celebraciones en memoria de sus líderes y fechas importantes para la revolución. Estos actos culturales son capaces de paralizar las principales ciudades, introduciendo tarimas y otros obstáculos en plena vías públicas, sin importar si llenan o no las avenidas de gente (por lo general son solo obstáculos para impedir el libre tránsito de los ciudadanos en días laborales), el objetivo es mantener un alto nivel de visibilidad y hacer pensar que ellos todavía tienen pueblo.

El espectro radial está lleno de emisoras chavistas que impúdicamente perifonean propaganda revolucionaria, promueven artistas prochavistas y lo principal, desinforman a la gente censurando los sucesos importantes del día o torciéndolos de tal manera que el público termina confundido, estas emisoras se multiplican a lo largo y ancho del país y son la única forma de estar informados en el interior del país, la hegemonía comunicacional tiene que ser inmediatamente suprimida si se quiere que la información fluya a favor de una transición pacífica y ordenada.

Vietnam siempre ha sido un modelo a seguir por los revolucionarios chavistas, lo malo es que lo hacen desde la ignorancia, copian sus formas más populistas, que le sirven a sus fines políticos, pero carecen del ingrediente principal que ha distinguido a ese pueblo asiático y que es su nacionalismo milenario, su sentido de arraigo y pertenencia a la tierra.

Pero como he señalado, afortunadamente los norteamericanos tienen una capacidad de adaptación rápida y eficiente, y cuando un plan no funciona, cuando falta un ingrediente o varios en la posible solución de un escenario, no dudan en dar los pasos necesarios para coronar el éxito, y eso es lo que pasará en Venezuela.

 

 

 

 

lunes, 16 de febrero de 2026

El caso Delcy Rodríguez, por Saúl Godoy Gómez

 



Las ambigüedades y contradicciones en torno a la presidente encargada de Venezuela, nombrada por el presidente de USA, el señor Donald Trump, no desaparecen por un acto de voluntad ni por las circunstancias azarosas que rodean su designación, quizás su condición venga signada por la necesidad del momento por encima de cualquier subterfugio legal.

De acuerdo a la Constitución de Venezuela, Delcy Rodríguez era la vicepresidente del país al momento en que el supuesto presidente Nicolás Maduro, ciudadano colombiano y auto nombrado presidente de Venezuela, luego que desconociera las elecciones nacionales correspondientes al 28 de julio del 2024, perdidas por abrumadora mayoría, fuera extraído de su escondite el pasado 3 de Enero por fuerzas especiales del ejército de los Estados Unidos, trasladado como prisionero a la ciudad de New York y puesto a la orden de un tribunal, que lo está juzgando por una serie de delitos graves contra la seguridad de ese país; debido a su ausencia absoluta en su supuesto cargo, le correspondería a la vicepresidenta ocupar su lugar en la conducción del país.

Como se puede apreciar, hay demasiadas irregularidades y vacíos legales en esta somera descripción de los hechos anteriores a su juramentación ante un parlamento, igualmente cuestionado en su legitimidad, para ser declarada finalmente presidente encargada de Venezuela. Pero, si nos fuéramos aún más atrás en el tiempo, nos encontraríamos con una cadena de episodios y circunstancias igualmente muy oscuros que cuestionan de la tradición legal del gobierno chavista, lleno de trampas, engaños, contradicciones tan flagrantes como la fecha cierta de la muerte del presidente Chávez y de los decretos presidenciales que supuestamente firmó cuando ya estaba muerto, y que posteriormente favorecieron la llegada al poder de Nicolás Maduro.

Pero ya habrá tiempo para que la historia se encargue de revelar la verdad, lo que tenemos hoy los venezolanos de buena voluntad es una situación altamente irregular y novedosa: un gobierno extranjero imponiendo por la fuerza una forma de administración del país por delegación al gobierno de facto chavista, con el fin de estabilizarlo en paz para poder reiniciar la enorme industria petrolera que suministraría el capital para financiar la reconstrucción de Venezuela.

No es un plan imposible, pero es un experimento arriesgado que, si da resultado, pasará a la historia de la política inernacional como una de las formulas exitosas de rescate de estados fallidos, una especie de recuperación a control remoto, utilizando la estructura de gobierno existente (coaccionando a los pillos para hacer las cosas bien) y así evitar el derrumbamiento del orden interno, y que los grupos de poder no se disgreguen en facciones en conflicto, todo esto hasta lograr un piso político que permita nuevas elecciones. En este sentido, debemos señalar que el caso venezolano es excepcional, en el sentido de que, a pesar de sus problemas de conducción, es rica en recursos naturales, puede pagar por su reconstrucción y, si todo va bien, convertirse en una economía próspera y motorizar otras economías en la región.

Por 26 años, Venezuela ha sido el patio de juego de los enemigos de la democracia y de la civilización occidental, la izquierda internacional estuvo conduciendo la nave venezolana hacia los arrecifes y finalmente la encalló en una crisis humanitaria sin precedentes, que implicó hambruna, pobreza extrema, endeudamiento incontrolado, violencia a granel y, finalmente, la quiebra institucional que nos convirtió en un estado forajido, en manos de una organización criminal.

De allí surge Delcy Rodríguez, una de las herederas de ese oscuro eje, con su propio prontuario criminal en sendos expedientes en varios países; una mujer buscada por organismos policiales internacionales para que responda ante la justicia, y uno de los responsables directos del desahucio de la democracia en Venezuela.

En términos de la Constitución escrita, su cargo como vicepresidente de Venezuela la hacía acreedora de la Presidencia; eso es lo que ha utilizado el Sr. Trump, de manera instrumental, para lograr una transición a un costo mínimo de vidas y bienes. Pero el problema empieza a perfilarse cuando el Departamento de Estado cae en cuenta de que mantener al aparato chavista en el poder viene con un costo agregado difícil de manejar, y es que la indignación que se ha generado en la gran mayoría de venezolanos, testigos mudos del desmantelamiento del aparato opresor del estado, se está traduciendo en descontento y movilizaciones motivados justamente por la imagen y el significado de la figura de Delcy Rodríguez.

Una conveniente Ley de Amnistía se ha convertido en una papa caliente, si no se le pone reparo puede tener consecuencias. El chavismo la ha visto como una oportunidad a su favor para obtener una impunidad que nadie en el país, excepto los torturadores y carceleros, va a aceptar de buenas a primera; los horrores de las cárceles venezolanas apenas se están destapando, una historia de horror y degradación humana se está haciendo pública y es muy difícil de digerir por personas con algo de dignidad, sobre todo porque esas mazmorras, que funcionaron por tanto tiempo moliendo carne humana, están sostenidas por una red de complicidad y silencio que resulta aterradora, y se menciona que en dicha comisión para la confección de la ley se nombró a Iris Valera, uno de los personajes más tenebrosos de ese submundo, prácticamente la madrina del llamado Tren de Aragua.

Dudo mucho que el gobierno del Sr. Trump se quiera ver asociado a unos crímenes de lesa humanidad tan notorios y con una comparsa tan desgraciada de súcubos y gárgolas, y creo, no va a permitir que los chavistas ganen indulgencias con el trabajo que funcionarios y oficiales norteamericanos están desarrollando en este país por llevar a las instituciones a su justo cauce, sobre todo, porque estos crímenes son una muy mala publicidad para la promoción de las inversiones y la buena voluntad que quieren transmitir.

Ante tal situación, lo aconsejable sería acelerar, dentro de los términos de prudencia política, el desmontaje del aparato del gobierno chavista, empezando con el sistema penitenciario, judicial y policial del país, ahora en manos de unos bandidos que están demostrando una resiliencia peligrosa y que podrían poner todo el plan en peligro, para ello habría primero que descabezar a los jefes políticos que están dificultando el proceso de liberación de los presos políticos que todos sabemos quienes son y donde están.

Hay otra perla en este panorama: Delcy Rodríguez, que quiere aprovechar su momento para ganar méritos políticos ante unas posibles elecciones generales, convertida ella en candidato de lo que quedaría del chavismo, anda pujando desde hace rato por un viaje a Estados Unidos, buscando algún tipo de reconocimiento oficial por parte de Washington, pero no se ha dado cuenta del problema que presentaría tal escenario. Les explico: esa señora está siendo requerida por varios países por delitos graves; si viaja a Estados Unidos, lo tendría que hacer con un salvo conducto de la Casa Blanca, con lo que se estaría impidiendo la labor de la justicia internacional y doméstica, eso requeriría de una orden judicial para que no tocaran a la prófuga durante su estancia en el país del norte, esto es necesario en un país donde existe una clara separación de poderes. ¿Estaría Trump dispuesto a apadrinar ese tipo de violación de la justicia internacional y norteamericana? ¿Tendría algún beneficio para su país o para Venezuela? Delcy correría el riesgo de ser arrestada al momento de pisar suelo norteamericano por las autoridades policiales, no tiene ningún status diplomático, ni es un funcionario legítimamente nombrado ni reconocido por otros países.

Como lo expresé al principio, estamos en un experimento sociopolítico de excepción; se trata de una transición que tiene sus riesgos, pero con la ayuda de los venezolanos, que somos los primeros interesados en que éste plan funcione para alcanzar la transición política cuanto antes, las posibilidades son del tamaño de nuestras esperanzas. Y por eso, estamos dispuestos a acompañar al Sr. Trump en su estrategia para nuestro país, nunca será suficiente nuestro agradecimiento hacia nuestros aliados norteamericanos, pero deben cuidarse las formas, de ninguna manera puede presentarse al chavismo como artífice de la nueva Venezuela y mucho menos con fines electorales.

 

 

 

 

miércoles, 11 de febrero de 2026

La receta para Venezuela, por Saúl Godoy Gómez



La sabiduría y la prudencia de nada sirven si no se presenta una ocasión propicia; los buenos arados nada pueden por sí solos, si no se presenta una estación favorable.

Libro de Mencio.

 

El Departamento de Estado en manos del jefe de esa institución, el Sr. Marco Rubio, han confeccionado un plan para nuestro país por mandato del presidente Donald Trump, siendo Estados Unidos el país que tomó la iniciativa de intervenir militarmente en Venezuela para extraer al que fungía como presidente y su esposa, para llevarlo ante la justicia norteamericana y que respondiera por sus delitos.

Fue una jugada estratégica que para entenderla y considerarla en su verdadera dimensión, hay que revisar los antecedentes del caso; algo que hay que subrayar desde el inicio, es que formalmente y para efectos de la política internacional, no se trató de una invasión ni de una guerra formalmente declarada, esto debido a que el pueblo de Venezuela, amigo tradicional e histórico del pueblo norteamericano, no estaban enfrentados ni en conflicto, pero el gobierno de Washington consideraba que estaba oprimido por un gobierno ilegal y criminal, que había delinquido  de manera continua y grave en contra de la integridad de la sociedad, el modus vivendi y las leyes de USA.

De esta manera, los órganos jurisdiccionales de Norteamérica fueron construyendo un caso judicial y policial en contra del gobierno de Maduro y del chavismo, asociados al negocio ilegal de las drogas y a delitos graves de lavado de dinero y otras causas de orden financiero, pusieron recompensas sobre las cabezas de los indiciados, se les advirtió de sus acciones y sus graves implicaciones, pero no sirvió de nada, excepto en armar un expediente que finalmente justificó una movilización de fuerzas militares y una intervención de comandos élites, en una operación quirúrgica que resultó en la extracción de la cabeza de la organización criminal conocida como el Cartel de Los Soles.

Como la organización criminal venezolana tenía sus raíces hundidas en el estamento militar con la cual operaba, y finalmente se preparó para defenderse de la inminente acción bélica de los norteamericanos, la propaganda comunista se encargó de hacer ver que se trataba de una invasión, cosa que no era cierta, aunque hubo material de guerra destruido y algunas bajas militares, tanto venezolanas como cubanas.

Y es en este momento que empiezan las peculiaridades en el caso de Venezuela, nuestro país reviste en los actuales momentos y para el futuro de la política exterior y de defensa de Norteamérica, una importancia notable, principalmente por su posición geoestratégica en el continente americano, por sus enormes reservas energéticas y sus grandes depósitos de tierra raras y otros minerales estratégicos, que la sitúan como un proveedor privilegiado de materia prima, cercano a las industrias de transformación y tecnológicas que los requieren.

Es del interés de EEUU que Venezuela sea un país estable, democrático, próspero, y un socio confiable, pero para que estos escenarios fueran posibles, había que conducir una operación militar y descabezar a la organización criminal más peligrosa de los últimos tiempos, el problema es que el chavismo ha dejado una secuela de males que contradicen estos fines, empezando en que los gobiernos chavistas han sido enemigos de USA y de los valores occidentales que apuntan a la libertad y el capitalismo, han destruido el tejido institucional del estado aunque no así, el espíritu libertario de sus habitantes, y como todavía quedan restos de esta cultura revolucionaria maldita e inhumana del llamado socialismo bolivariano, se hacía necesario la intervención norteamericana para que esa parte sana y trabajadora de la población, pudiera organizarce en un ambiente de paz y trabajo.

Combatir la pobreza, la corrupción, la violencia, el totalitarismo y la ignorancia son apenas las tareas fundamentales, hay que estabilizar la economía, devolverle credibilidad al aparato estatal, llevar seguridad y confianza a las comunidades, volver a las costumbres democráticas de expresar libremente las ideas, discutir y criticar las opiniones, tener seguridad jurídica, instancias para la resolución de conflictos, cuerpos de seguridad eficientes y confiables, en pocas palabras, que existan las condiciones para una paz social duradera.

La experiencia histórica le ha enseñado a los norteamericanos a manejar estados fallidos y tratar de recuperarlos, muchas de estos casos fueron exitosos, otros fracasaron, más recientemente Irak y Afganistan han sido ejemplos notables de lo que no se debe hacer cuando no existen instituciones confiables para levantar los pilares de la organización social, si no hay bases para gobiernos locales y personas preparadas para los retos en los gobiernos nacionales, es muy fácil perderse en el laberinto de las contradicciones, y los mejores esfuerzos que hagan los países, y la ayuda material que puedan enviarse para auxiliar a estas naciones, pueden hundirse en el caos.

El Departamento de Estado está ensayando con Venezuela una maniobra de rescate que implica un período de estabilización antes de dar el paso de una transición política, todos tenemos mucho que perder si Venezuela recae por no habernos dado el tiempo suficiente para eliminar los factores de desestabilización y desorden que el chavismo ha dejado instalados en el país. 

Los vórtices de caos social, dejados sin atender, si no se desactivan pueden afectar negativamente cualquier intento de determinación democrática, grupos irregulares armados tanto urbanos como en el interior del país, mineros ilegales, delincuencia común, militares corruptos, “influencers”, gremios ideologizados,  organizaciones internacionales para la desestabilización, intelectuales de la izquierda radical, grupos de interés y de opinión chavistas, organizaciones fundamentalistas y grupos religiosos enemigos de la democracia, representaciones diplomáticas al servicio del comunismo extremista, partidos políticos vendidos al chavismo, empresas y empresarios dispuestos para el desfalco y la corrupción… son todos elementos peligrosos para el rescate de Venezuela.

Los venezolanos tenemos un papel fundamental en esta fase de estabilización, no solo como ejecutores de las políticas que ordenarán nuestros índices macroeconómicos, de desbrozar las cuentas nacionales, algunas no auditables, de desmontar organismos creados para fomentar el control político y otros para frenar el desarrollo de nuestras actividades productivas, hay sectores enteros de la administración pública que necesitan reestructuración y cambios en su manejo para hacerlos eficientes, la parte operativa y gerencial va a recaer sobre nosotros, y en ese trabajo encontraremos nuevas ideas para avanzar en esta reestructuración del estado venezolano.

Teniendo al gobierno de EEUU como garante y acompañante en este proceso de afinación y normalización de nuestras principales oficinas gubernamentales, poniendo a tono las instancias fundamentales de la administración pública estaremos dando no solo las seguridades y garantías necesarias para poder crecer y hacerlo ordenadamente, lo cual redundará en que este período especial sea lo más breve posible para poder entrar de lleno en la transición política, largamente esperada.

Pero el factor principal a derrotar seguirá siendo la pobreza generalizada en la población, su falta de seguridad social, de salud, el abandono al que han sido sometidos por los gobiernos chavistas, la inoperatividad de las instituciones que deberían identificar, atender y ayudar a estos sectores a salir de su calamitoso estado, con trabajos productivos y bien remunerados, es una tarea harto difícil y que lleva su tiempo, si estos nudos de descontento social no son tratados, pueden convertirse en problemas que impedirían más adelante elecciones libres, simples gestiones de gobernanza, o la ejecución de políticas públicas.

Los estudios han demostrado que la estabilidad democrática de los países depende en gran medida de la fortaleza de su economía, y el chavismo es una ideología que ha utilizado la pobreza, artificialmente creada y políticamente dirigida, para oprimir a las grandes mayorías y establecer vínculos de dependencia hacia sus programas sociales que constan principalmente de bonos, becas, dádivas, regalos, premios e incentivos que distribuye por medio de redes de poder comunal y programas de adoctrinamiento político y terror policial.

La comprensión de estos problemas y el tratamiento urgente a sus causas, mientras se reactiva la industria petrolera, como motor productivo que generará los recursos necesarios para atender la crisis de cuentas de la nación, son vitales para que el factor político venezolano pueda empezar a actuar sin problemas de seguridad y en un clima de garantías mínimas para la inversión, tanto nacional como extranjera.

Tenemos que aprovechar que USA nos brinda el factor fuerza y organización que tanta falta nos hace, ya que parece ser el único idioma que entiende el chavismo y sus asociados de la extrema izquierda, o lo que quede de ellos, luego de la limpieza de casa que está en proceso. 

domingo, 8 de febrero de 2026

La moral en el mundo chavista, por Saúl Godoy Gómez

 



Hace ya varios años, décadas, fui a un circo que visitaba la ciudad de Detroit en Michigan, era un montaje gigantesco, con varias carpas en las que exhibían distintos espectáculos, entre ellas recuerdo un enorme cuarto de los espejos donde había muchos que distorsionaban la imagen reflejada; paseabas entre ellos y tu figura era deformada de maneras imposibles, gordo, alto, enano, algunas te hacían reír otras te daban miedo… ante tantos reflejos de tu cuerpo, se te hacía difícil conservar el sentido de la orientación y llegaba un momento en el recorrido en que ya no sabías donde estabas, entre esa reflexión de innumerables espejos que te multiplicaban por delante, por detrás, de lado… la experiencia era desconcertante, algo muy parecido me sucede ahora al escuchar a un chavista hablar de valores humanos.

Los he visto sobre una tarima predicar al público sobre su lealtad al pueblo, sobre cómo les importa su bienestar y lo mucho que se sacrifican por ellos, al punto que ni duermen trabajando de sol a sol por darles una mejor vida; al día siguiente de esa fervorosa declaración de amor incondicional, sale la noticia de sus cuentas secretas en Andorra, con cientos de millones de euros a su nombre, congelados por las autoridades y pendientes de investigación por corrupción.

Toneladas de oro incautadas en bancos suizos, mansiones y apartamentos de lujo, yates, aviones, aras de cría de caballos pura sangre, viñedos en Italia, monederos millonarios de bitcoins, tiendas de lujo en Ankara y Dubái, carteras de inversiones en empresas petroleras en Venezuela, bodegones, posadas de lujo en Parques Nacionales, minas y concesiones para exportar minerales estratégicos… son apenas algunos de los botines que se le han conseguido a unos venezolanos que tienen en su currículum pertenecer al PSUV, o en su defecto, haber sido funcionarios o amigos del gobierno chavista, algunos huyendo con precio sobre sus cabezas, otros presos o investigados, pero todos tenían algo en común, eran unos “limpios” de solemnidad hace, apenas unos años atrás, hasta que un día comulgaron con el chavismo, cuando aún se tapaban sus partes pudendas con las manos.

Y si en esos listados de “buscados” hay funcionarios multimillonarios, muchos de ellos narcotraficantes y lavadores de dineros ilícitos, militares algunos con identidades falsas, tratando de confundirse con el paisaje en el extranjero, pero imaginen lo que todavía no se ha descubierto, los miles de negocios que fracasaron por diseño, o de utilería, sólo para cobrar las comisiones multimillonarias en contratos de obras que nunca se realizaron, y que aumentaron de manera exorbitante la deuda externa del país, con toda la intención de arruinar a las generaciones de venezolanos por venir.

Todavía no ha aparecido ni la mitad de lo robado durante estos gobiernos socialistas-bolivariano; todo indica que esos dineros ilícitos son producto de una política de latrocinio al por mayor, revestida de un discurso moralista y humanista que nada tiene que ver con la verdadera intención de sus perpetradores.

En algún momento de su obra inconclusa La Voluntad del Poder, ya Nietzsche advertía sobre los adoradores del Becerro de Oro, nihilistas confundidos que proclamaban la muerte de Dios y levantaban otros altares, de la historia, del progreso, de la Patria, cultores de la muerte, seres errantes e insatisfechos con sus vidas pavorosamente vacías, y que se ponían frente a las masas para guiarlos a los infiernos.

De modo que nos encontramos con una primera característica del chavismo, el doble discurso, la utilización de la mentira para exacerbar las diferencias de clase y una particular visión de la llamada “justicia social”, donde se le escamotea el voto a los más humildes, a cambio de un mundo mejor que nunca llega por culpa de los ricos y del capitalismo salvaje. Ahí hay toda una intención de engaño, de hacerse pasar por lo que no son, para hacerse acreedores de una recompensa, que ellos, los revolucionarios socialistas, consideran el pago por sus “sacrificios” por el país, su derecho.

El segundo rasgo que define a un chavista es su celo por pertenecer a la manada, se trata de un exclusivo club de ladrones que se cubren mutuamente sus coartadas, y para quienes la delación es el pecado capital. Y esto sucede aunque traicionen a sus compañeros para subir en la escalera del poder, de modo que la hipocresía y las máscaras son herramientas de uso diario. Y si son voceros del partido, deben rodearse de una “autoritas” desde la cual exigir sacrificios que ellos mismos nunca harían, esta postura es sólo para la galería, no dialogan, predican, exigen el sacrificio de la pobreza sin dar el ejemplo de austeridad y, sobre todo, reclaman, siempre para otros, nunca para ellos, el fiel cumplimiento de la ley y su particular interpretación de la Constitución, donde ellos son la representación del Estado, de la Patria, son los hijos de Bolívar, algo así como el “Le État se moi” de aquel nunca bien ponderado y decapitado rey francés.

Según el credo chavista, el PSUV, los rojos rojitos, son los únicos que pueden encarnar lo verdaderamente venezolano, así no lo sean, porque hay chavistas que no son venezolanos, y pueden, sin renunciar a su patriotismo, asociarse a todo movimiento de liberación en el mundo, por muy contradictorio que sea éste a sus supuestos principios. Esta fragilidad ideológica les permite acomodarse con elementos fundamentalistas, las condiciones son que siempre sean anti-sionistas, y hasta el 3 de Enero pasado, predicaban ser furibundos anticapitalistas y anti yankis, pero la derrota militar y su caída política, los está convirtiendo en los nuevos mejores amigos de los norteamericanos, todo sin vergüenza alguna.

Uno de los aspectos de la moral chavista más relevante es que, a pesar de que ser uno de los movimientos políticos más violentos de Latinoamérica, por su militarismo y actitud revolucionaria, son propagandistas de la paz y la concordia entre los hombres, siempre y cuando sean ellos los que gobiernen, porque son intolerantes con la oposición, y hacen todos los esfuerzos por tener el derecho de vida y muerte, de hacer con ellos lo que quieran, secuestrarlos, expropiarlos, arruinarlos, torturarlos, matarlos, quitarles la nacionalidad, incitar al odio, humillarlos… y robarles las elecciones.

Las relaciones humanas son vistas por el chavismo como un juego entre opresores y oprimidos, les gusta decir de que son un movimiento pacífico pero armado, se trata de hombres y mujeres que usan las instituciones y las leyes como armas para obtener lo que quieren y hacer su voluntad. En cuanto a las comunicación de la contraparte, no les gusta la mala prensa, ni las críticas, las amenazas son su manera de negociar los asuntos nacionales, y en la estrategia de “siempre picar adelante” son artistas consumados, acaparando a como dé lugar el foco de la atención. Son los reyes de la autopromoción, si no son los protagonistas, los muchachos de la película, se incomodan.

Las falsificaciones y las puestas en escena de su discurso mediático los obligan a vivir en un país de mentira, negando lo obvio, escondiendo lo malo, desconociendo los problemas hasta que ya es muy tarde. Eso fue justamente lo que le sucedió a Maduro y al alto mando militar con sus provocaciones hacia Estados Unidos, aun teniendo esa poderosa armada frente a las costas de Venezuela no se dieron por aludidos y continuaron jugando al Superbigote y su combo, bailando en tarimas como poseídos y movilizando a mil-ancianos sin ningún pudor.

Esa moral de pillos tiene obligatoriamente su secuela estética, creen que el mundo de lujos y productos de marca les eleva su estatura como seres civilizados. Pero sucede todo lo contrario, se aplica aquello de que “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”, son personas sin gustos propios, sin historia, sin cultura, que piensan que con autos costosos, con relojes joyas, con vestidos de diseñadores famosos y comiendo langostas todos los días, están al mismo nivel que la elite globalista. Los chavistas son inmediatamente reconocidos por sus excesos, por su conducta impropia, por su falta de pudor y sobre todo, por su pésimo mal gusto, que se hace patente apenas abren la boca.

Durante estos 26 años, el país ha tenido un muy mal ejemplo en cuanto a liderazgo y un muy lamentable resultado cultural; hemos retrocedido en la búsqueda de nuestra identidad, nuestro lenguaje se ha visto empobrecido y nuestra visión del mundo se redujo de manera peligrosa. Pasamos de ser un ejemplo de democracia para el mundo a ser indigentes ante la mirada global; el chavismo jamás será la respuesta a los problemas del país, esa mentalidad de rancho y hambre, de rapiña oportunista, sólo sirve para dominar, no para crecer y desarrollarnos como personas.

Entramos los venezolanos en un período de transición, todavía con chavistas operando el estado; se entiende que esto sirve para que el cambio no sea brusco y lograr la menor resistencia posible de los grupos violentos asociados al gobierno, pero el país no puede avanzar con solo chavistas tratando de sobrevivir y sirviendo de marionetas. Habrá que ir incorporando a la oposición en áreas de “soft power”, menos apetecidas porque no han tenido una importante cartera en estos aciagos tiempos, como sería la salud, el ambiente y la educación, áreas consideradas de bajo poder, muy descuidadas, pero vitales para enrumbar a Venezuela hacia un nuevo futuro. Las áreas duras como justicia, policiales, militares, lleva más tiempo ajustarlas; la económica, principalmente la actividad petrolera y la reconstrucción de la infraestructura, que la manejen agentes designados por el presidente Trump, entre ellos, el Departamento del Tesoro que administra los presupuestos.

Estamos presenciando como los chavistas caen uno por uno en las redes policiales, quien tenga un expediente con la justicia internacional deberá responder por sus crímenes, y a los que están escondidos en el país, también les llegará su hora cuando nuestros tribunales vuelvan al sendero de la equidad y la justicia. Lo que tomó 26 años corromper y destruir no se compone en un día, ni en un año, y aquí no estoy hablando de infraestructura, que se repara con máquinas, dinero e ingenio, hablo del alma del venezolano, de sus valores y principios que fueron pateados y abusados. El camino a recorrer es largo y difícil, pero es un reto que está a nuestra altura y del que saldremos con bien; lo importante es aprovechar esta segunda oportunidad, no todo el mundo la tiene.