
Este artículo tiene un destinatario y es el Secretario de Estado
de los EEUU el excelentísimo Sr. Marco Rubio a quien le he seguido de cerca su
carrera política, siempre en ascenso, y que no dudo, más pronto que tarde, le
corresponda dirigir el destino de esa gran nación. En cuanto a su actual jefe,
el presidente Donald Trump, solo tengo palabras de admiración y agradecimiento
por lo que ha hecho por nuestro país, liberarnos, de la manera que lo hizo, de
la lacra del narcoterrorista Nicolás Maduro y su tiranía, lo ha convertido en una
figura importante en nuestra historia contemporánea.
Pero… y tengo que llegar a este punto que me tiene, al igual
que a muchos venezolanos, muy preocupados ante el panorama que se está
presentando en la actualidad, es un pero, que quisiera sea entendido más como
una alerta que como una crítica a la forma y procedimientos que se están
llevando a cabo con el actual gobierno interino de la Sra. Delcy Rodríguez.
Y digo interino por varias razones, esa ciudadana no fue
elegida por la voluntad popular en una elecciones libres y justas, más bien fue
designada a dedo por el gobierno norteamericano, por recomendación de la CIA a
fin de garantizar el desenvolvimiento de la estrategia trazada por el
Departamento de Estado que implican tres fases, estabilización, recuperación y
transición y que el presidente Trump calcula entre 18 meses y hasta varios
años.
El problema con la Sra. Rodríguez es que se trata de una
persona señalada como delincuente por diversas causas que cursan en distintas
instancias judiciales tanto en Venezuela como en otros países, incluyendo USA,
su activo papel en el gobierno de Maduro la hacen acreedora de
responsabilidades en los inmensos desfalcos al erario nacional, en violaciones
de derechos humanos en contra de la población, en la destrucción de las
instituciones, en el fraude cometido en las anteriores elecciones nacionales…
en fin, una persona con su prontuario debería estar en tribunales haciéndole
frente a las acusaciones que la caracterizan como un elemento antidemocrático y
delictual.
La Sra. Rodríguez es considerada por el gobierno
norteamericano clave para garantizar la paz social en el país, para mantener a
los grupos irregulares armados bajo control mientras se desmonta el estado
criminal que soportaba a Maduro en el poder, contrasta marcadamente con el
tratamiento que recibe la líder indiscutible de nuestra lucha por la liberación
del país y la restauración de la democracia, la Sra. María Corina Machado,
premio Nobel de la Paz, que se ha caracterizado por una trayectoria de trabajo
y defensa por nuestras libertades, quien se encuentra en el exterior, sin poder
regresar al país por motivos de seguridad.
Porque de allí venimos, de ser un país manejado por una
peligrosa organización criminal, con un componente militar al servicio del
tráfico de drogas, por su absoluta crueldad y desprecio por la dignidad humana,
sí, efectivamente, hay un riesgo grande para nuestra líder, mientras exista una
estructura de mafias y grupos irregulares capaces de dañar cualquier expresión
de convivencia ciudadana, existe la terrible posibilidad de que atenten en
contra de su seguridad, pero se trata de un riesgo que hay que asumir para que
triunfe la libertad sobre el despotismo, el mismo Sr. Trump, en funciones
presidenciales, ha sido blanco de atentados en funciones como mandatario,
imagine lo que pudiera pasar en Venezuela.
La Sra. Machado, con miras a participar en unas próximas
elecciones ya cuenta con un nutrido grupo de profesionales y técnicos que han
estado trabajando sobre el asunto de la recuperación del país, están listos
para atender las urgencias y corregir los principales problemas que nos
afectan, estoy seguro Sr. Rubio que los ha consultado y que están trabajando
sobre algunas áreas de interés mutuo, pero el problema que estamos observando,
y créame nos tiene muy preocupados, hay un desbalance absoluto entre los
funcionarios chavistas nombrados en el gobierno interino y la ausencia de voces
de la oposición democrática.
Repito, entendemos el problema de seguridad que es
prioritario para todos, pero el chavismo-madurismo es hoy una minoría
intrascendente, y aunque es cierto que existen grupos irregulares dentro del
territorio como las guerrillas colombianas del ELN y el FLN, células
terroristas de Hamas, Hesbolá y probablemente algún componente Iraní, no es
descartable que queden algunos grupos cubanos operando en el territorio así
como bandas criminales armadas, colectivos, pranes, grupos revolucionarios,
todos bajo la égida del gobierno de Maduro y con el consentimiento de los altos
mandos militares de las Fuerzas Armadas, pero son grupos sin coordinación, nada
parecido a lo que ocurrió en Libia luego de la caída de Gadafi.
Pero las Fuerzas Armadas ya no tienen ni el poder, ni la
presencia que tenían antes del 03 de Enero de este año, el desmantelamiento de
sus cuadros comprometidos con el narcotráfico, que son justamente quienes no
quieren a la Sra. Machado como líder de la oposición, pues ellos se consideran
un partido político en uniforme, estos funcionarios ni son militares, ni son
profesionales y lo que están haciendo es defendiendo sus intereses económicos
acumulados luego de 26 años de corrupción.
Los efectivos que quedan en las filas de la institución
armada no quieren un retorno a la violencia y la los abusos de un militarismo
sin sentido, la mayoría de los oficiales medios están comprometidos con el
rescate de la institución a favor de la democracia, de la seguridad regional y
de la estabilidad política, reconociendo en la Sra. María Corina Machado como su
próxima Comandante en Jefe, pero no se puede negar que las FAN están en pleno
proceso de depuración y reorganización, lo verdaderamente peligroso es que la
misma está en manos del enemigo, la señora Rodríguez está armando un componente
militar de acuerdo a sus necesidades personales.
Mas no quiero abusar de su tiempo sin hacer mención a un
aspecto importante dentro de los acontecimientos en pleno desarrollo en
Venezuela, y es el asunto de la percepción que el mundo, y en especial, los
venezolanos, tenemos de lo que ha acontecido y está sucediendo, y una de las
dimensiones que más nos afectan es el factor tiempo, el país tiene 26 años de
asfixia, hambre, maltratos, muerte, engaños e injusticias, hemos luchado en
condiciones muy desventajosas y peligrosas y aún así hemos dado la pelea, en
las calles, en los puestos de trabajo, en los hogares, en las escuelas, en la
opinión pública, en las artes… a pesar del inmenso peligro que corríamos pocos
callamos, muchos protestamos y jamás dejamos de exigir por nuestros derechos.
Las elecciones nacionales eran un espejo de nuestra rebeldía
ante la opresión, aunque muchas fueron groseramente falsificadas, el pueblo
entero estaba enterado de los verdaderos resultados y nunca le resultó fácil al
gobierno chavista hacerse con la legitimación de sus pírricas victorias, el mundo
entero se daba cuenta de la trampa y la mentira, y por ello perdió
reconocimiento como un gobierno legítimo.
Es por ello que cuando se pretende imponer un gobierno no
solo impopular sino ilegítimo. Cuando la narrativa se transforma en “porque la
necesidad nos obliga”, no debe olvidarse de donde vinimos, el pueblo de
Venezuela no cuenta con meses, ni años, mucho menos décadas en una espera sin
participación, queremos que lo que es nuestro sea restituido, que los presos
sean liberados a la brevedad posible, que las industrias y el comercio
funcionen, que la luz no falte, que se controle la inflación… esa urgencia
viene de 26 años perdidos, sufriendo pobreza y humillaciones.
Yo veo al presidente Trump y a los Republicanos trabajando
sobre dos escenarios mundiales, el primero en geopolítica, pero no cualquier
geopolítica, ya que hay innumerables acepciones del término y algunas bastantes
confusas, Washington tiene consigo las visiones de dos hombres que marcaron la
historia de las grandes potencias, el concepto del Director de la Escuela de
Economía de Londres y magnífico geógrafo, Halford MacKinder quien en 1904
desarrolló sus ideas sobre el dominio de los grandes bloques económicos
relacionados con la geografía del planeta, aludiendo no solo a la protección de
las vías marítimas para el comercio mundial, sino a los territorios lejanos y
poco accesible que necesitaban control y dominio para asegurar los intercambios
y la paz, y que fue la matríz estratégica que le dio poderío al Royal Navy en
su tiempo. El otro fue el General alemán Karl Haushofer quien en 1918 y tras la
pérdida del Segundo Reich desarrolló sus ideas sobre los espacios vitales (Lebensraum)
entre bloques de países aliados, Geopolitik
lo llamó.
Pero aún hay otro escenario que discierno claramente, es el
de dominio financiero del sistema económico mundial, no solo el monetario sino
del sistema bancario, una meta que está muy ligada al control de los mercados
energéticos de donde devienen los grandes capitales y la posibilidad de
desarrollo de los pueblos.
Venezuela, hasta hace muy poco, era considerado un país poco
importante para el concierto de naciones, con una población oprimida la mayor
parte de su historia por tiranos, pero con la modernidad, vino el
descubrimiento de grandes riquezas naturales, y muy pronto fuimos codiciados
por las grandes potencias no como un país, sino como un premio a conquistar. Y
lo que hemos experimentado en carne propia, es esa lucha sin cuartel por
nuestro territorio y sus recursos naturales, afortunadamente, los tiempos y los
conceptos políticos se han acelerado en su paso y evolución, hay ciertas reglas
de convivencia que hay que cumplir, hay normas de comportamiento que respetar,
ya los arrebatos y la política de las invasiones, son cosas del pasado, mas no
así las guerras que sacuden el mundo y cambian sin aviso los patrones de
consumo, el poder de las monedas y las fortalezas de los bancos.
El presidente Trump que es un hombre que viene del mundo de
los negocios, que ha perdido y ganado fortunas, que sabe hablar el idioma del
dinero, ha predicado por mucho tiempo su malestar de que el mundo se aproveche
del sueño americano sin dar nada a cambio, y es por ello que mientras el
permanezca en el poder, el dólar seguirá siendo la moneda para los negocios,
los bancos americanos serán los más fuertes y universales, y el petróleo será
la sangre que mueva el mundo y para ello cuenta con unas fuerzas militares que
protegen sus intereses.
Los venezolanos, que nos hemos extraviado por más de dos
décadas en el laberinto del socialismo más hipócrita y descarnado, hemos podido
recuperar una esperanza de libertad gracias al presidente Trump y su estrategia
de poder, no fue bondad ni solidaridad, corrimos con la suerte de encajar
dentro del mosaico geopolítico como proveedor de recursos y poder financiero,
nuestra cartera petrolera le garantiza al dólar y a los bancos norteamericanos
un apalancamiento a mediano y largo plazo muy necesario para sus planes
hegemónicos.
Para los inversionistas en el área petrolera, es necesario
un elemento político que les brinde la seguridad y la legitimidad a las grandes
inversiones que se necesitan en el país, ese elemento no lo brindan ni los
misiles, ni los buques de guerra ni los bombarderos de largo alcance, mucho
menos un gobierno de rufianes teledirigidos desde la Casa Blanca y que hagan lo
que se les ordene, se requiere de la legitimidad de un gobierno democrático que
represente la voluntad de la mayoría de ese pueblo oprimido que viven en ese
país rico, que exista un consenso general que brinde las garantías y sostengan
el marco legal sobre el que se realizarán esas apuestas energéticas, eso es
algo que solo la Sra. María Corina Machado puede brindar en una elecciones
libres y justas.
Los venezolanos han pasado ya demasiado tiempo viviendo bajo
el oprobio y la miseria de un gobierno narcoterrorista, claman por una mejor
calidad de vida, por seguridad y salud, por trabajo digno y sueldos que les
permitan logros materiales, y están dispuestos a tomar de nuevo las calles, y
protestar, parar al país si es necesario, porque muchos de nosotros creíamos
que con la salida de Maduro nuestras peores pesadillas terminaban. Pero lo que
estamos viendo es que el gobierno chavista se está perpetuando, que sacan a
unos para meter a otros tan culpables y crueles como el anterior, con un
aparato represivo intacto, que solo ha cambiado de dirección para sus casas de
torturas, que los sueldos y las pensiones siguen siendo miserables, que el
costo de la vida evapora los ingresos de la familia, que se siguen violando
nuestros derechos humanos, que no hay libertades ciudadanas, que las elecciones
están canceladas y que tenemos que vivir con un nuevo gobierno del horror,
mientras a nuestra líder se le mantiene apartada del país, y nuestros políticos
de relevo no están donde deberían.
Los EEUU no necesitan de Venezuela que se convierta en un
buen vecino como lo ha expresado el presidente Trump, deberíamos ser un aliado
confiable, un socio que ayude y soporte los planes de liderazgo mundial de
América, que compartamos esos ideales de democracia y libertad que una vez
fueron las banderas de los padres fundadores de ese país del norte.
Estimado Sr. Marco Rubio, una mayoría de venezolanos estamos
de su lado, nos ha probado su buena
voluntad asumiendo la responsabilidad sobre nuestro futuro inmediato,
permítanos ayudarlo, escuche nuestros planteamientos, discuta con nosotros sus
planes… muy malo sería para nuestro futuro que algo saliera mal en Venezuela
que ocupa un lugar tan relevante en esos planes de liderazgo en occidente.
En el grupo de analistas con los que me reúno ocasionalmente,
existe la opinión que una parte de la CIA, conjuntamente con algunas empresas petroleras
que no tienen el rubor de incursionar en la explotación salvaje de nuestro
petróleo, están conspirando en su contra para que la situación social y
política se salga de control en Venezuela, y poder acusarlo de un estruendoso
fracaso, de ellos viene el apoyo hacia el reciclaje del chavismo y hacer de los
hermanos Rodríguez los nuevos amos del poder, y se están preparando para ello.
No me atrevo a sugerirle lo que tiene que hacer, pero los
vientos traen señales de un fuego en la pradera que no debería obviar, entierre
de una vez al chavismo, esos buenos para nada, y trabaje con la gente que si
puede aportar al proceso civilizatorio, no permita que vuelvan al país las
protestas y marchas solo por reclamar sus derechos y menos aún, que sea el chavismo
reencauchado y dirigido por ustedes los que sofoquen, y de nuevo, vuelvan
cenizas nuestros sueños de libertad y dignidad.





