Maduro es una persona irracional, está tratando de
imponer su propia versión del comunismo a la fuerza, sin ninguna consideración
por el orden constitucional, violando preceptos básicos de la libertad humana,
entre ellos, la libertad de pensar y decidir libremente, incluso dentro de su
partido el PSUV.
Con el estribillo que repite como un obcecado, de que el
socialismo es la única ideología capaz de salvar al mundo, está destruyendo al
país para imponer su ideal de comuna y hacerse él, el líder imprescindible, por
siempre atornillado en el poder.
Están utilizando una terrible versión del colectivismo,
la más torcida y absurda, que trata, por todos los medios, de hacerla pasar
como una cepa benigna de socialismo, pero la verdad es que se trata de un
cáncer social y político que ya ha dejado desahuciados a una cantidad de
países, entre ellos Cuba, que a pesar de que está en coma, todavía, con un fanatismo
y una ceguera que asombra, creen haberse emancipado y liberado... ¿De qué?, el
asunto es, que esa isla fracasada y en miseria, ese “bacalao” nos los tenemos
que echar al hombro los venezolanos porque el líder máximo no podía vivir sin
los cubanos y les permitió tal injerencia en nuestros asuntos internos que
ahora los tenemos como “chipos” chupándonos la sangre para que ellos puedan
vivir.
El trasfondo es político, Chávez creía que esta forma de
hacer política, violenta y antidemocrática, la del contacto directo del líder
con el pueblo, la de confundirse él con el Estado, esto, para eliminar todo
intermediario entre su persona y la masa, sea esta la Asamblea Nacional, los
partidos políticos, alcaldes o gobernadores o cualquier otra institución o
representante de la colectividad, era la manera de vencer y gobernar, y para
ello ha implantó un culto a su personalidad e imagen.
Pues la misma ideología la sigue “su hijo” Maduro, en una
absolutamente grosera y dispendiosa campaña de autopromoción que tiene en los
medios de comunicación, su retrato y figura se multiplican en el paisaje, en
cada esquina, como si se tratara del anuncio de la segunda venida de Cristo en
la tierra, para promoverse como si él, fuera pueblo, sin haber demostrado
siquiera si es venezolano.
A Chávez no le importaba que la gran mayoría del país
rechazara la imposición de su doctrina, que existíamos personas que despreciábamos
el comunismo y el socialismo como ideologías de esclavos, de quienes necesitan
un jefe porque no saben vivir en libertad, de los mantenidos, de los ladrones y
los hipócritas. Maduro pretende
eternizar estas ideas de dominio servil, como si se tratara de un señor feudal
en medio de la gleba, impone su pensamiento simiesco con la fuerza de sus
tropas armadas, pero a diferencia de su padrecito, no soporta a los contestones
y retrecheros y los manda a poner presos bajo cargos de magnicidio, o los
expulsa del partido.
El socialismo es la única manera que tienen los mediocres
y los flojos de sobresalir porque las leyes obligan al resto a reconocerles
derechos, personas honesta y trabajadoras deben tratarlos como iguales, a los
que tienen un patrimonio a que compartan sus bienes con quienes no tienen; se
trata de un sistema que iguala por debajo, nos hace a todos más brutos, más
desnutridos, pobres y dependientes para que vivamos el resto de nuestras vidas
agradecidos de las migas que nos caen de la mesa del gobierno; obliga a sus
seguidores a vivir de los favores y las recompensas que los líderes de la
revolución otorgan a los informantes, a los jóvenes prostituidos al alto
gobierno, a los esbirros y guardaespaldas que se ocupan de apartarle al pueblo
necesitado, con papelitos en la mano pidiendo miserias.
El socialismo al intervenir sobre la propiedad privada
limitándola, al regular a las empresas hasta quebrarlas, al prohibir el
emprendimiento, la acumulación de capital, la inversión especulativa, la
excelencia en el conocimiento, lo que hace es limitar la capacidad de la
sociedad para ser productiva y generar riqueza.
Chávez creía que se la está comiendo aprobando leyes inconstitucionales
en la Asamblea Nacional para instaurar lo que él llamaba Poder Popular, una de
esas inexplicables fantasías comunistas con la que se excusa la tiranía de un
solo hombre, son leyes que nacen viciadas de toda nulidad ya que van en contra
de la verdadera voluntad popular, que lo que quiere es trabajo, dignidad y
libertad.
El putrefacto socialismo bolivariano ya entró en su etapa
de alucinamientos “pre-mortem”, están viendo el túnel de luz que ellos creen,
los llevarán al paraíso marxista, sin darse cuenta del infierno que han creado,
de los cientos de miles de muertos que llevan a cuesta por estar mimando a la
delincuencia y al hampa común, de los crímenes espantosos que han cometido en
contra de la moral, rodeados de escándalos y corrupción, dejando al país en
ruinas, desahuciando al pueblo en medio de carencias fundamentales.
No fue casualidad que se diera el sórdido caso de
Pudreval, y que el monumental robo de divisas en CADIVI continúe sin ser
investigado y menos aún sancionado, que Maduro reciba en Miraflores asesinos
prófugos de las cárceles venezolanas para discutir la política laboral del
gobierno en SIDOR, que permita
gigantescos fraudes a la gente como el de la concesionaria La Venezolana
que vende y cobra por vehículos que no existen, o que digan que las líneas
aéreas se fueron del país para atender el mundial de futbol en Brasil, mientras
que aquí, las líneas aéreas del estado no permiten que la aborden venezolanos
opositores al régimen, como es el caso de CONVIASA y AERPOSTAL, lo que
significa que las odiosas listas discriminatorias existen y las están usando…
todo lo que sucede en nuestro país, falta de agua y luz, de alimentos y
medicinas, de ataúdes, de baterías es producto de la Guerra Económica que el
mundo tiene en contra de esta revolución humanista y pacífica (no importa que
su ex ministro Giordani les haya inutilizado el argumento, señalando que la
verdadera causa es la incapacidad del regimen), lo de los escándalos y
acusaciones de corrupción es un montaje de CNN (la famosa conspiración
internacional), lo que verdaderamente debe preocupar al país es el magnicidio
que la oposición intenta en contra del presidente… el desvarío es total, el
socialismo puede volver loca a la gente, ya no se sabe quién es el bueno y
quien el malo, donde está el norte, donde el sur, los venezolanos nos
levantamos todos los días desconcertados, con nuestros líderes en la cárcel o
perseguidos por golpistas, con nuestros derechos cada vez más menguados y la
economía convertida en un chiste cruel.
El socialismo se ha convertido en una venganza en contra
del pueblo de Venezuela, los socialistas no parecieran darse cuenta del inmenso
mal que le están haciendo al país, al punto que, en vez de renunciar para no
seguir con esta farsa de gobierno, y permitir que otros más capaces arreglen el
entuerto en que nos han metido, que debería ser la actitud lógica y civilizada
a seguir, no, se empeñan en continuar atornillados al poder y proseguir, como
si nada, haciéndole daño a los venezolanos, porque para ellos, ese es su
derecho y su deber. - saulgodoy@gmail.com
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