lunes, 31 de octubre de 2016

Ayudando a la MUD


Los partidos de la MUD están mas enredados que un kilo de estopa, acostumbrados como estaban a deliberar entre ellos y bajar la decisión a que llegaban al piso, para que todo el mundo se enterara del curso de acción, el proceso de análisis era sencillo, tenían expertos y consultores, cada quien daba su opinión y al final un G-4, o sea, la cúpula de los principales partidos, se reunían y tomaban la resolución que mejor se ajustaba a sus intereses.
El ejercicio democrático dentro de la MUD solo consistía en que “escuchaban”” a todo el mundo, cada quien podía presentar informes, opiniones, argumentar sus posiciones pero el filtro final era un núcleo duro de cuatro o cinco señores que representaban el poder político en esa coalición de partidos, ellos decidían.
Queremos ser copmo Gandhi
Por un tiempo no tuvieron problemas, las decisiones que tomaban en realidad concernían a sus intereses partidistas y la mayor parte de ellas eran de carácter electoral, materia en la cual eran unos maestros, por supuesto, siempre tenían que contar con el ventajismo oficialista y las trampas institucionales del gobierno que iban desde los turbios manejos de las consultas del CNE, pasando por las decisiones envenenadas de los tribunales chavistas que comían de la mano del PSUV, las resoluciones de la Asamblea Nacional que acomodaban el entorno para la conveniencia de Miraflores, cuando aún no la controlaban, y el enorme dispositivo comunicacional con el que aparentaban el control de la opinión pública.
Pero montados en la creciente ola del descontento popular, la MUD supo aprovechar esos momentos electorales para traducir en votos todo ese malestar social y político, y fue así como la oposición ganó la Asamblea Nacional con un claro respaldo popular convirtiéndose en la única referencia legítima y constitucional en el gobierno.
Pero sucedió que La Habana, o sea, los hermanos Castro se dieron cuenta que si seguían permitiendo que la unidad canjeara en votos el descontento popular, perderían el poder en muy poco tiempo, había que interrumpir el proceso electoral a como diera lugar, fue de esta manera que le ordenaron a su agente en Caracas, el indocumentado Nicolás Maduro Moros, ahora venezolano por una sentencia del TSJ que lo puso a nacer donde no era, que le colocara un tapón a los procesos electorales.
Fue así como, primero suspendieron el revocatorio, luego las elecciones regionales y ahora, hasta nuevo aviso, todo tipo de elección, de esta manera, Venezuela dejaba de ser un país democrático y el régimen de Maduro se declaraba como una dictadura.
Bajo estas circunstancias el feliz reino del G-4 de la MUD llegó a su fin, la situación se les complicó de manera tal que toda la legitimidad de la cúpula de la MUD empezó a ser cuestionada, pues ir en contra del gobierno de manera tan frontal como las nuevas circunstancias obligaban, no era parte del plan y acababa con buena parte de los sueños de mucha gente dentro de la unidad.
Queremos ser como Martin Luther King
Bajo esta circunstancia se imponía la mediación del Vaticano, que había sido una ficha que habían jugado en aras de equilibrar la mediación entre la MUD y el gobierno de Maduro, pero ahora visto que las circunstancias los ponían en la ruta de la confrontación con el gobierno, que repito, la mayor parte del G-4 no quería (sea por culillo, por interés, por vendidos o por un exacerbado pacifismo, no importa) pues la vida les había traído la oportunidad a estos partidos, de poder ir creciendo poco a poco, acumulando poder e influencia, organizándose con miras a futuras elecciones en las que estarían en óptimas condiciones electorales, todo, a la vera de un gobierno ineficaz, antipopular, autoritario y corrupto, al cual sería muy fácil derrotar, llegado el momento.
Como decía, la mediación del Vaticano se hacía ahora más importante para retornar al festivo ambiente electoral donde el G-4 se hacía realmente grande, contaban con un Papa comunista (el Papa Francisco es comunista, que no importaría mientras no influya en sus decisiones como pastor de la Iglesia, que lamentablemente, no es el caso), que creía que estos regímenes totalitarios y despiadados con sus poblaciones, que lo que hacían era crear más y más pobres, desposeídos  e ignorantes que es justamente lo que alimentaba la clientela mundial que el Vaticano necesita, para confrontar ese choque de civilizaciones que los tiene tan preocupados.
Tanto el Vaticano, como la MUD nos están negociando, a nosotros, simples y silvestres ciudadanos de este maravilloso país sacado de un cuento de hadas, como si fuéramos fichas de un casino para mantener vivos sus intereses particulares enfrente al maligno poder del comunismo castrochavista, que aunque malherido, todavía lanza zarpazos mortales.
Y todos sabemos que el Vaticano y los EEUU (regido por gobiernos demócratas, no así los republicanos) están aliados por medio de esa conveniente ideología socialista-verde-anti combustible fósil y supremacista occidental, que necesitan controlar a Cuba para poder atender otros asuntos más urgentes en el mundo como sería la amenaza del islam, el terrorismo, la crisis europea, el cambio climático, el crecimiento de China, la sobrepoblación mundial, etc.
Venezuela es como el hueso que le han lanzado a los perros del comunismo castrochavista para que se entretengan royéndolo mientas que el Papa Francisco y los Clinton (espero que los demócratas pierdan las elecciones) se ocupan de asuntos “más importantes”.
De modo que la agenda de la MUD, de alguna manera coincidía con la del gobierno de Maduro, por lo menos hasta que éste fuera derrotado electoralmente, pero ahora, que deben enfrentarlo como opositores y demócratas, de una manera inequívoca dado que nos robó la facultad de decidir nuestro propio destino, se les acabó “el pan de piquito” es decir, el sueño de la victoria electoral, reculan y andan buscando la manera de negociar antes que enfrentarlo con una marejada de pueblo dispuesto a vender cara su libertad.
Maduro y Aristóbulo, el hombre que va a impedir que el pueblo llegue a Miraflores
Y quiero hacer la acotación, estoy de acuerdo con la diferencia que señala el Sr. Aurelio Concheso entre diálogo y negociación, no hay diálogo por qué no existen las condiciones, hay negociaciones entre un secuestrado (el pueblo) y un secuestrador (el gobierno) y la negociación es entre la bolsa y la vida.
El Vaticano y los EEUU (bajo el gobierno de Obama), saben que con los comunistas de Maduro no se puede negociar, sus palabras y acuerdos no valen nada pero sí compran tiempo, y tiempo es lo que necesitan los demócratas en los EEUU para que los Clinton tomen el poder (espero que no), tiempo es lo que necesita el Papa Francisco para ganar indulgencias en Latinoamérica para su socialismo trasnochado (espero que fracase), tiempo es lo que necesita Maduro para tratar de recomponer su cuadro totalitario en Venezuela (tarea imposible) y tiempo es lo que necesita la MUD para venderse como salvadora, por la vía de la negociación de la paz en Venezuela (no van a lograrlo por esa vía).
Los que no tienen tiempo, ni un minuto más, somos todos los venezolanos que hemos estado sometidos a la más repugnante y hostil forma de dominio que solo unas mentes enfermas fueron capaces de diseñar, en la forma de un control alimentario y hamponil de todo un país, convertido en campo de concentración y manejado desde La Habana.
Los que no tienen tiempo son todos esos presos políticos torturados y vejados hasta el cansancio mientras sus partidos se entretienen complaciendo a nuestros Gandhis endógenos.
Tiempo es el que claman los enfermos terminales en miles de hogares en Venezuela, que junto a sus familias, ven como se les apaga la vida sin poder ayudarlos por falta de medicinas y atención médica.
Los colectivos chavistas luego de la toma violenta de la Asamblea Ncional
La MUD, con esta trampa en la que nos está metiendo con estas supuestas negociaciones, insiste, lo hace porque no quiere violencia, sin darse cuenta de la violencia cruda y descarnada que su decisión genera, al darle un respiro a un régimen oprobioso y con las bendiciones del Papa.
Es por lo anteriormente expuesto que he decidido ayudar a la MUD a tomar el camino que considero el más correcto en términos del interés general de los venezolanos, brindándoles unos consejos ante las disyuntivas que se les presentan, bastaría que consideraran los siguientes puntos antes de negociar:
1-      No caigan en generalidades falsas, en memes que no están sustentados en la experiencia, la violencia es un comportamiento humano, una respuesta a situaciones de la vida que puede ser buena o mala dependiendo de muchos factores que son diferentes a cada caso.
2-      La negociación tiene sus condiciones, en nuestro caso, tenemos todo que perder y una negociación mal planteada puede hacernos mucho daño, sobre todo porque la negociación se plantea para complacer una posición moral individual de unos pacifistas que prefieren entregarse al mal que luchar en su contra.
3-      Los intereses de un país no deben depender de intereses ajenos, de agendas impuestas desde centros de poder foráneos.
4-      El miedo es libre, lo importante es superarlo y actuar cuando se cree estar en lo correcto.
5-      La violencia ha resuelto infinidad de situaciones en el mundo, de igual manera las ha empeorado, lo importante es la justeza de las motivaciones que la accionan.
6-      La justicia es la mejor guía en la toma de decisiones, es importante resolver la pregunta ¿Justicia para quién?
7-      La negociación y la lucha no son antagonistas, ambas son modos de resolver conflictos, ninguna es mejor que la otra, cada una tiene su momento.
8-      Las decisiones políticas se basan en un cúmulo de asuntos y prioridades, lo delicado y el éxito de las mismas es tener el orden de tratar estos asuntos y esas prioridades de manera que sea para el beneficio de la mayoría, no sólo de los partidos.
9-      El culillo es el peor consejero en una negociación.

-          saulgodoy@gmail.com   




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