viernes, 10 de abril de 2026

Los venezolanos y el mundo

 



Tengo la impresión, que la palabra mundo se hace escasa y pequeña para la mayor parte de mis coterráneos, no he sabido de trabajos de investigación que traten el tema, pero no puedo dejar de pensar que para una buena parte de los venezolanos el mundo es algo muy local y personal, esto, a pesar del éxodo de compatriotas que en la última década ha migrado a otras partes, huyendo de esa terrible y asfixiante distopía que ha sido el chavismo en Venezuela.

Existe un excelente trabajo del filósofo español Xavier Zubiri sobre unas clases magistrales que impartió en los años 60 en Madrid, y que posteriormente se transformó en un estudio a profundidad de lo que significa la palabra “mundo”, Acerca del Mundo, es un texto que recomiendo su lectura por su sapiencia y buen gusto.

En el caso venezolano la gran mayoría prefirió migrar a países donde se hablaba el castellano, estoy seguro deben existir las estadísticas, esto debido a que “conocer mundo” se radicaliza, cuando se hace una inmersión en otra lengua, con lo que se adquiere una nueva visión de las cosas y de la vida, algo que solo compete a la neurolingüística. Pero aun así, efectivamente, esas migraciones aumentaron los horizontes culturales de mucha gente, ya que les permitió conocer estilo y visiones del mundo distintas a la del venezolano.

Y esto lo menciono porque para entender a cabalidad nuestra situación actual como país y como pueblo, se hace necesario ampliar nuestros rangos de comprensión para encontrar causas y motivos de nuestra condición existencial fuera de nuestras fronteras.

Poco tiene el chavismo o María Corina que ver con lo que nos está afectando a partir del 03 de Enero, las reglas de la geopolítica en el mundo cambiaron de manera radical y las circunstancias que hoy nos arropan no tienen explicación ni con las injusticias a nuestros presos políticos ni con la ineptitud de nuestras actuales Fuerzas Armadas, menos todavía con los “alacranes” que dicen representarnos en la Asamblea Nacional, o los escándalos que nos descubren los “influencers” de moda, esta marcada tendencia, de buscar en nuestro propio ombligo las causas de nuestro presente, nos  produce una disonancia cognitiva que puede ser peligrosa.

El régimen de Maduro, lamentablemente, nos había dejado en un estado de ceguera e indefensión que da grima, su política exterior, nuestras embajadas y consulados alrededor del mundo, solo complacían de manera suicida un ideario marxista revolucionario de muy corto alcance, las restricciones de viajes, información, contactos con nuestros vecinos, las sanciones internacionales que sufrimos por la actividad criminal del gobierno, nos aislaron de tal manera que el mundo, del resto del cnosmos, que daba la impresión que todo empezaba y terminaba en Venezuela, una terrible alucinación en la que cayó hasta el mismo gobierno, estábamos excluidos de la agenda global.

Muchos venezolanos se enteraron, luego que Maduro fue hecho prisionero y llevado a rendir cuentas a New York, que nuestros principales socios y aliados en el mundo eran justamente los malos de la película, dictadores y regímenes populistas, estados islámicos radicales, gobiernos nacionalistas de izquierda, imperios autoritarios y de partidos únicos, algunos de ellos estaban en guerra contra USA que resultó ser quien nos liberó y que empezó a controlar nuestra economía.

Y a pesar de que ya algunos analistas ya hablaban de un estado fallido cuando nos referíamos al gobierno de Maduro, el concepto no fue digerido con facilidad, y todavía hay venezolanos que no entienden a cabalidad que fue lo que nos sucedió, lo cual no es de extrañar, ya que el gobierno en el que participaban los hermanos Rodríguez, y otras luminarias del chavismo, habían convertido al país en un banquete de pordioseros, con una inflación indetenible, con los servicios públicos en el suelo, con una campaña de terror para controlar a la población, con una calidad de vida casi igual que en Cuba, la democracia agonizaba en Venezuela cuando los Delta Force irrumpieron en Fuerte Tiuna y se llevaron al causante del desastre.

Al venezolano lo tenían viviendo en un estado de supervivencia, “a salto de mata”, para que no tuviera tiempo ni de pensar ni de darse cuenta de su espantosa realidad, los medios de comunicación locales lo tenían inmerso en una serie de “memes” y escenarios de lucha ideológica que lo mantenían ocupado en rumiar odios, decepciones, frustraciones y hambre, de esta manera las situaciones globales, la geopolítica ruda y descarnada que vivía el mundo, pasó inadvertida.

Fue solo cuando amanecimos sin Maduro y Cilia, que de pronto nos dimos cuenta que ni el presente ni el futuro estaba en nuestras manos, de hecho, por mas de una década ya los venezolanos vivían en una especie de Matrix chavista, en una simulación de la realidad, a base de bonos, bolsas del Clap, Milicias, Comunas, consignas tan absurdas como “Chavez vive la patria sigue”, y todos esos conceptos vacíos de soberanía, justicia social, amor mayor, y una versión totalmente falsificada de nuestra historia.

Cuando fuimos desconectados de la Matrix, muchos sintieron terror y quisieron regresar al útero socialista pero ya era muy tarde, los norteamericanos nos estaban tutelando y vigilando, el petróleo había adquirido una relevancia principal en el mundo de la energía, que era la base de la economía mundial, nuestra cercanía a USA y nuestras riquezas minerales nos marcaron una muy afortunada ruta. Como Lázaro que resucitó después de muerto, la ruleta de la vida nos había favorecido con un número ganador.

El como se está resolviendo esta encrucijada y los que nos deparará el futuro es incierto, el mundo está revuelto en enfrentamientos y acomodos, los poderes de facto y los aspirantes a una nueva repartición del mundo están a la expectativas, bástenos saber que, por los momentos, estamos con el ganador y éste, ha expresado sus buenas intenciones para con nosotros, pero lo que no podemos dejar para después y lo que debemos asumir de inmediato, es un poco de control sobre nuestro país, si bien no sobre asuntos medulares, no todavía, si debiéramos estar trabajando sobre la carpintería y la plomería, la casa que nos ha entregado el chavismo está en ruinas, si bien no pretendemos hacernos cargo del vecindario deberíamos ocuparnos de nuestro hábitat, ordenarlo, limpiarlo y ponerlo presentable.

La naturaleza nos ha favorecido con riquezas inimaginables, muchos de nosotros que hemos vivido por más de dos décadas de espaldas a la entrada de la cueva, utilizando el símil de la caverna de Platón, estamos seguros de que podemos funcionar con normalidad y administrar nuestros recursos con equidad, pero los que nos liberaron tienen sus dudas. Para todo lo que viene hay tiempo, debemos prepararnos, asumir nuestro nuevo papel en la escena mundial, contar con nuestros mejores hombres y mujeres, no olvidar y mucho menos caer en tentaciones y atajos, recordemos que construir un hogar es una labor harto difícil, reconstruirlo, es labor de titanes.

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