Lo que está sucediendo con nuestra AN no es fácil de
comprender si no se analizan sus partes componentes y cómo interactúan,
incluyendo las fuerzas exteriores a las que está sometida, y voy a empezar por
este último componente, ya que en las actuales circunstancias es uno de los más
importantes.
Desde que Venezuela se internó en este infierno del
socialismo bolivariano y se prestó a ser una ficha de Cuba en su estrategia
internacional, los EEUU necesitaban un punto de contacto, unos interlocutores
que tuvieran el reconocimiento, la legitimación y la fuerza suficiente para que
pudieran actuar en nombre de los intereses democráticos de occidente, visto que
el poder ejecutivo y el judicial estaban secuestrados por el chavismo, solo
quedaba en el tablero el parlamento, donde confluían las fuerzas políticas que
todavía quedaban luego del avasallador triunfo de Chávez en su estrategia
totalizante.
Para el chavismo la existencia del parlamento era
necesario para justificar su actuación como un régimen legítimo y democrático,
cosa que no era, pero en aras de las apariencias, para poder jugar su
estrategia de expansión y conquista por la vía pacífica y legal, para no
echarse encima como enemigos a la comunidad internacional, optó por permitir
que la AN tuviera cierto “juego” mientras se establecía el socialismo como
hegemonía y pensamiento único.
Contaba con varias ventajas, una nutrida representación
de sus adeptos, aunque no la mayoría que deseaba, y que la oposición estaba
conformada en su gran mayoría por partidos socialistas democráticos con los que
podría negociar ciertos acuerdos de gobernabilidad.
Pero dos factores trancaron ese juego, el primero fue el
orgullo del líder galáctico, no aceptaba otra conducta que la obediencia
perruna de los demás ante su voluntad, y el segundo factor, la ambición
desmedida de los líderes de los partidos de oposición acostumbrados a tener
sustanciosas raciones del botín del estado, no sólo se conformaban con
presupuestos de gobernaciones y alcaldías, con contratos millonarios con el
estado, con designaciones de sus partidarios como directores en las empresas
del estado, con asignaciones extraordinarias y otras prebendas como
funcionarios, sino que pensaban que Chávez era un tarado mental y que en
cualquier momento podrían trancarle el juego, y en unas elecciones, quitarle el
poder.
Era una lucha entre una manada de lobos contra una de
hienas, ambas con hambre, lo lobos no querían compartir territorio, pero las
hienas están dispuestas a negociar una cohabitación, hay suficiente comida para
ambos, alegaban sonreídas las hienitas, ¿De eso no se trata la democracia, de
convivir lobos y hienas en un país de jugosas y obedientes ovejas?
Si estaban al tanto de estas circunstancias o no, es
irrelevante, lo que sí se dio fue una agresiva campaña mundial del Departamento
de Estado por buscarle apoyo a la AN venezolana y que fuera reconocida como el
único órgano sano y con legitimidad para entablar ciertas relaciones como
corresponden a los intereses occidentales, por supuesto, todos los logros de
este esfuerzo se lo endosaron ciertos políticos locales y sus partidos como de
su hechura, a los gringos poco les importó, pienso que ellos tenían la idea y
creo que la conservan, de que la carga se fuera equilibrando mientras hacía el
camino.
Pero Maduro era muy distinto de Chávez, este se replegaba
y cedía terreno en aras de conservar energía y prepararse para un mejor momento
y avanzar, Maduro no, este arremetía con todo, y si la cosa se ponía muy dura,
entonces recurría “al bruto” y llevaba las situaciones al límite, actitud esta
que era más del gusto de Raúl Castro, el dueño del circo y que estaba dispuesto
a darle una lección a su archienemigo Donald Trump, utilizando la situación en
Venezuela como ficha ofensiva en el tablero.
El asunto es que la AN se revaloró de manera súbita en
este entramado político y adquirió un nuevo aliento cosa que aprovecharon los
partidos de la oposición para maniobrar y hacerse dueños de la AN, pero dueños
en el sentido corporativo, los que mayor número de acciones tenían, poco les
importaba que ya habían dejado de ser los representantes de la mayoría de los
venezolanos, en realidad nunca lo fueron, pero en esas situaciones de la
política eminentemente electorera, sus partidos eran los que tenían mayor
figuración en los listados del CNE por cociente de los resultados y otros
trucos estadísticos.
Los partidos más grandes y sus líderes prácticamente se
adueñaron de la situación, se repartieron los cargos, cambiaron las reglas de
funcionamiento de la AN y se erigieron como voceros del país sin serlo, de esta
manera llega el desconocido Juan Guaidó al estrellato sin ser ni la mitad de lo
que la publicidad dice que es, el líder que todos esperábamos, la referencia
necesaria en estos tiempos de oscuridad e incertidumbre.
Al cabo de un año como presidente de la AN, costó un
mundo que se reconociera como presidente encargado y actuara como tal, nunca ha
ido a Washington ni se ha encontrado con Trump, por lo menos para agradecerle
su apoyo y establecer vínculos personales con la mayor potencia mundial, lo que
hizo fue mandar a su esposa quien se apareció en la Casa Blanca con la
biografía de Michelle Obama debajo del brazo, y nombrar a los expertos en la
cultura anglosajona y conversadores en fluido inglés Julio Borges y Carlos Vecchio como sus hombres en el norte,
aunque según informes fidedignos sus vínculos y conexiones con la gente de
Obama y Clinton son inocultables, al punto que empezaron a crear un muy mal
ambiente con los Republicanos debido a sus continuas reuniones con los
opositores de Trump.
Quizás haya quienes creían que en una personalidad tan
neutra como la de Guiadó, iba a ser posible, confluyeran en él distintas
visiones e intereses, y que esto fuera favorable para el país, el que no fuera
un genio en derecho o un economista precoz o un político con una larga
experiencia quizás fuera un aval para que pudiera representar el complejo
cúmulo de intereses nacionales, lo malo era que Guaidó tenía dueño y señor, y
ese era Leopoldo López, quizás el más ambiciosos de todo los políticos de
aquella joven generación que nació de aquel difícil parto de Primero Justicia.
Leopoldo es de los que creen que su destino es ser un
elemento clave en la historia contemporánea de nuestro país, y principalmente
de su riqueza petrolera, hay algo en sus discurso y sus ideas que lo vinculan
históricamente a nuestra principal industria de extracción y ese supuesto
derecho que cree que tiene no se lo va a dejar por ningún chavista pata en el suelo, he allí el que creo
sea su verdadero leit motive de su
lucha política.
Ello explicaría muchas cosas que han sucedido en el año
transcurrido de Guaidó en el poder compartido que tiene, y muchas otras de las
que no han ocurrido, entre ellas, la promesa de acabar con la usurpación; para
nadie es un secreto que si en algo se ha distinguido estos partidos de
oposición es un su habilidad de negociar un modus vivendi para sus directivos y
acólitos, y todos ellos están claros en que los líderes chavistas están todos
“forrados de billetes”, esto, literalmente, pues cada vez más se les hace más
difícil ocultar sus ingentes fortunas en el sistema financiero mundial.
Y aquí es donde se encuentran el hambre con las ganas de
comer, prácticamente obligados a dormir sobre los fajos de dólares, euros y
barras de oro debido a las sanciones impuestas, se ha dado este insólito
episodio de la compra de consciencias, de los “maletines verdes”, 300.000 ahora
y un millón y medio después, se le acusa al chavismo la compra de votos en la
AN para impedir que el hombre de Leopoldo López continúe en la presidencia de
la misma.
Esto es de lo más extraño, y sin lugar a dudas se trata
de un escenario totalmente manipulado por intereses cubanos, chavistas, de la
MUD y de los involucrados en esta charada, un show destinado a tapar algo, o es
que ¿No fue el mismo Guaidó el que invitó a los chavistas a reincorporarse en
la AN como gesto supremo de tolerancia democrática? ¿Por qué Guaidó se vuelve a
lanzar como presidente de la AN luego de su desastroso desempeño? Todas estas
movidas de los partidos que se creen dueños de la AN para llegar al 5 de Enero
con el propósito de reelegir a Guaidó y ya visto que el Sr. Trump también puede
jugar “duro” luego de los sucesos en Bagdad, ¿Qué es lo que verdaderamente está
sucediendo en la AN? ¿Por qué recrudecen los ataques de Maduro en contra de los
diputados opositores? ¿Por qué tantas desapariciones de asambleístas
democráticos?
Igual que ustedes mis queridos lectores estoy sorprendido
por el cariz de todos estos acontecimientos en pleno desarrollo, e igual que
ustedes, estoy como un espectador más, pero lo que sí es cierto, y en esto no
me queda la menor duda, el país nacional, los escasos veinte millones de
venezolanos que quedamos en el país, estamos fuera de este maléfico juego de
intereses y poder, allí no estamos representados ni hemos consentido para que
la AN se preste a este tipo de espectáculo pasional.
Creíamos que las reglas eran que cada período íbamos a
tener un representante por turno de los partidos que conforman la asamblea,
estas reglas fueron cambiadas para asegurarle la reelección a Guaidó, lo cual
no pinta bien, tengo la impresión que vamos a entrar en un peligroso momento
para el poco prestigio que le queda a nuestro parlamento.
Dios quiera, y yo esté equivocado. -
saulgodoy@gmail.com
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