¿Sabía usted que mensualmente le pagamos al gobierno de Cuba, al dictador Raúl Castro, 12.000.000 US$? Eso son 400.000,oo dólares americanos diarios.
¿Y
por qué razón? Supuestamente para que tengamos como presidente de la República
a ese becerro indocumentado y extranjero de nombre Nicolás Maduro.
¿Sabe
lo que podríamos hacer con ese dinero en estos momentos de tanta necesidad?
Pagar
por las medicinas que tanta falta hacen para que no se nos mueran nuestros
enfermos, o mejorar las pensiones de nuestros viejitos de la Tercera Edad, o
comprar comida, lo principal, arroz, leche, harina, aceite, granos.
Podríamos
equipar a los hospitales públicos con lo necesario para que atiendan las
emergencias, para que no se nos mueran los bebes en los retenes de las
maternidades, podríamos poner a funcionar salas de cirugía, reparar algunos
equipos vitales como los de hacer las diálisis.
Podríamos
pagar las intervenciones de urgencia que necesitan nuestros niños, o llevarles
auxilio a nuestros enfermos de cáncer, o pagar por los tratamientos de HIV de
venezolanos.
No,
el partido PSUV, Nicolás Maduro y una banda de militares impotentes prefieren
enviarle esos 100.000 barriles diarios de petróleo a Raúl Castro y su entorno
para que puedan no solo seguir reprimiendo a su pueblo, sino para que continúen
viviendo la vida loca que los altos jerarcas del régimen llevan, comiendo,
bebiendo y viviendo una vida de lujos.
Pero
el problemas es que no son solos esos 100.000 barriles diarios de petróleo que
se les despacha como regalo, son las contrataciones millonarias que tienen con
empresas cubanas para darnos nuestras cédulas y pasaportes, para que manejen
nuestros registros públicos, para que administren nuestros puertos y
aeropuertos, para entrenar a los colectivos armados del gobierno, para
vendernos cualquier basura que el gobierno necesite o no adquirir, incluyendo
medicinas vencidas, alimentos podridos y plantas eléctricas inservibles.
El
problema es que no es sólo Cuba la que se anota en esa teta que chupan como si
no hubiera mañana, es Nicaragua, son las islas del Caribe, es Bolivia, Ecuador,
las FARC, el ELN, es la impresentable Piedad Córdoba y la superespía en New
York, Eva Golinger, es el agente cubano y estrella de la televisión terrorista
Mario Silva y un poco de organizaciones, incluyendo a la gentuza de Podemos de
España, el oprobioso Telesur y su perenne propaganda comunista, son los cientos
de chulos, pranes, asesinos, prostitutas, constitucionalistas, maricones,
torturadores, testigos estrellas, pedófilos, artistas porno, directores de
cine, sacerdotes, intelectuales y ladrones que el gobierno chavista tiene en
nómina y mantiene como si fuera una corte de pordioseros.
Más
de la mitad del presupuesto nacional se desperdicia para alimentar esa masa
parasitaria sin que se le brinde ningún beneficio al país, todo lo contrario,
lo que hacen es tratar de destruir lo que nos queda de dignidad y atentar
continuamente en contra de nuestra integridad.
Compatriotas,
si les cerráramos ese chorro de recursos, estoy absolutamente seguro tendríamos
dinero para no pasar ni hambre ni necesidades, seguiríamos teniendo una
tremenda crisis económica que enfrentar, pues el endeudamiento ha sido bestial,
pero tendríamos con que comer.
Una
sola vida de un venezolano vale más que toda esa gente que vive arrimada a
nuestra miseria diaria, lo que estamos viviendo es la explotación salvaje más
cruda y descarada hecha por un gobierno en contra de su pueblo ¿Qué explicación
podría dar cualquiera de los colaboracionistas cubanos que pululan en el PSUV sobre
los 60 mil millones de dólares que Cuba, en 17 años de gobiernos chavistas, se
ha chupado de nuestra economía? ¿Qué pudiera alegar el becerro indocumentado
que quiere seguir regalando nuestras riquezas a costa de tanto sufrimiento del
pueblo de Venezuela?
Prefieren
ver las colas de gente torturadas por el sol y la lluvia frente a los abastos,
conducida como ganado por conseguir unas patas de pollo para poder comer, que
tocarle el obsequio revolucionario que el chavismo le ofrece en petróleo a sus
amos cubanos.
Prefieren
ver morir a nuestros niños y ancianos de mengua e infecciones que detener el
pago del chantaje que nos hace el Caribe para votar a favor del régimen en los
foros internacionales.
Les
importa un carajo que se esté levantando una generación completa de jóvenes
desnutridos y enfermizos con tal de tener buena prensa y programas estelares
donde periodistas mercenarios los elevan en calidad de dioses y ejemplo de
soberanía para el mundo.
Mantener
una guerra económica en contra del país es muy fácil confundiendo adrede las
prioridades, prefiero gastar en chatarra militar que en comida, en obsequios
millonarios a otros países que en solucionar nuestro problema de agua potable,
es mejor aislar al país comunicacionalmente del mundo que darle papel de
periódico a la prensa libre e independiente, es mucho mejor hacer quebrar a la
industria venezolana para poder hacer negocios de importación en medio de la
emergencia.
El
becerro no quiere abandonar el cargo, las instrucciones desde La Habana es
quedarse cueste lo que cueste, pero esos 100.000 barriles diarios de petróleo,
esos contratos multimillonarios tienen que seguir reportándose a Cuba, hay
demasiados venezolanos con vida y todavía sanos en el país. Hay que reducir su
población y echar a perder su genética, Latinoamérica toda se beneficiaría
grandemente con unos venezolanos imbéciles, incapaces de sostenerse por cuenta
propia, por ello es importante la guerra económica que el PSUV le tiene al
país, sin atender las epidemias sanitarias, desabasteciendo al país, dejándolo
a oscuras y sin agua, matándolo de hambre, sin atender a los enfermos,
quitándole la educación, haciéndolo ingobernable…
Todas
esas reservas petroleras que tiene el país pertenecen a la Patria Grande, a los
otros países, a Cuba principalmente, de allí la importancia de que el becerro
continúe en Miraflores a como dé lugar, ese es el plan. -
saulgodoy@gmail.com
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