domingo, 25 de noviembre de 2018

El problema de la falsa oposición



No solamente es un problema político y circunstancial, es “el problema” de nuestro carácter como nación desde hace muchísimo tiempo, sólo que nunca antes se le había permitido avanzar de la manera como lo ha hecho en nuestros días aciagos, entre otras cosas, porque nunca nuestra fibra moral como país y cultura había estado tan expuesta, al punto que lo que creíamos era un recio entorche de nervios, protegido de músculo, grasa y epitelio, es hoy un débil hilo desnudo y tembloroso, que apenas transmite sinapsis de un extremo al otro, y que en cualquier momento se pudiera cercenar por un mal movimiento.
Lo que creíamos era el cúmulo de nuestras experiencias, conocimiento, sacrificios, trabajo y vida, descubrimos hoy que no es algo más denso que uno de esos coloridos comics creados por Stam Lee para Marvel Comics, un cuento lleno de superhéroes democráticos, de líderes civiles trabajando por la gente de la calle de día, y vistiendo sus brillantes uniformes de justicia de noche en su lucha en contra del mal.
Un cuento muy bien echado en beneficio de unos partidos políticos convertidos en organizaciones cuasi criminales, especies de oficina de relaciones públicas e imagen al servicio de unos mafiosos desalmados residentes en otros países, y manejando verdaderas corporaciones internacionales cuyo fin es la toma del poder mundial, y no es como dicen ellos “antipolítica”, nada de eso, es política para mafias, política convertida en prácticas criminales y haciéndose pasar por vocación de servicio para el bien común.
Y de esto hay una copiosa evidencia, el tráfico ilegal de armas, la red de lavado de dinero provenientes de los actos de corrupción, la trata de blancas, el narcotráfico, el espionaje industrial, el tráfico ilegal de minerales estratégicos, de órganos humanos, por mencionar unas actividades que tienen proyección mundial y cuyos nodos de funcionamiento (bancos, hospitales, exportadores, navieras, empresas de servicio, despachos de abogados, gobiernos corruptos) son actividades que operan abierta o clandestinamente en las más importantes ciudades del mundo, generando enormes ganancias y subvirtiendo el orden social.
Moisés Naim en su muy bien documentado libro Ilícito (2006) nos dice: “En 1998, el entonces director del Fondo Monetario Internacional, Michel Camdessus, estimaba que el flujo global de dinero negro representaba entre el 2 Y el 5 por ciento de la economía mundial, una cifra que consideraba que «superaba lo imaginable»." Sin embargo, otras estimaciones más recientes sitúan el flujo de dinero negro hasta en un 10 por ciento del PIB mundial”.
Con esa enorme masa de dinero sucio circulando por el mundo en búsqueda de paraísos donde pueda reproducirse y captar mayores bienes y servicios, pero principalmente, contaminando a la gente que nada le importa las consecuencias de atar sus vidas a los amos de esos dineros llenos de sangre y dolor, la aparición de una oportunidad como la de Venezuela, donde con la anuencia del pueblo, un grupo de militares felones se hicieron gobierno y bajo la dirección de Cuba, diseñaron un país para el robo, el lavado de capitales ilícitos y la corrupción.
De esta manera intentaron construir una red de estados forajidos, a partir de lo que había sido uno de los miembros respetables de la comunidad internacional de naciones civilizadas del mundo, Venezuela sería junto con Cuba, Nicaragua, Bolivia, México, las cabezas de playa de una nueva guerra en las que estuvieron a punto de caer Brasil, Argentina, Perú, Ecuador, Colombia, España y los mismos EEUU, con el único propósito de replicar esa forma de gobierno y apoderarse de una parte importante del mundo, levantar las murallas de un nuevo reino de la oscuridad y el terror para desde allí continuar con su labor de demoler la decencia, el trabajo honesto y creativo y degradar la dignidad humana.
Esto no hubiera sido posible si no tuvieran a su favor, ya constituida y en funcionamiento, una plataforma ideológica de la importancia del socialismo, un basamento de ideas que sonaran y se leyeran como buenas y deseables, pero que en realidad son ideas que esclavizan, que destruyen al hombre pues les niega su verdadera naturaleza, y que están sustentadas en una gran mentira y es que el hombre puede renunciar a ser hombre, individual, libre y autónomo y convertirse en parte de un rebaño, indistinto, y esclavizado por sus necesidades, buscando siempre un amo que le de seguridad.

Si no eres posmo no eres nadie

Y en este punto de mi explicación debo recurrir a los postulados fundamentales del postmodernismo, que tiene todas sus raíces hundidas en el postmarxismo crítico, tratando de reinventarse luego de la caída del Muro de Berlín, y gracias a una ofensiva propiciada por intelectuales franceses con la llamada filosofía continental.
Para el comunismo internacional en vez de tener que admitir su derrota en el mundo real de la política, cuando la Unión Soviética y China, las grandes hegemonías del comunismo mundial, perdieron la Guerra Fría, sus países satélites se salieron de órbita, sus economías colapsaron luego de millones de muertos por hambre e inanición, cuando estaban contemplando la ruina y la miseria que traía consigo el estado central, planificador, militar y totalitario, en vez declararse inviable como forma de organización social para la conducción de los pueblos al logro de la felicidad, prefirió cambiar de estrategia negándolo todo, y dirigió sus cañones en destruir la realidad misma, desmontándola, deshilachando el tejido del lenguaje hasta concluir, que si los discursos estaban hechos de palabras, y estas, del vocabulario que cada hombre había aprendido, la verdad no existía sino como invención humana, todo quedaba sujeto a la interpretación de cada quien, el mundo objetivo, la ciencia, eran una ilusión creada por el lenguaje.
Para poder realizar este acto de magia y retórica, los marxistas se aprovecharon de la debilidad que sufría occidente en cuanto a al desmoronamiento de sus creencias religiosas, la Iglesia se encontraba en dificultades, lo sagrado, ya no era lo que amalgamaba la conciencia colectiva, era el socialismo lo más cercano a un deber ser racional, y en esto, estaban de acuerdo muchos sectores de la misma iglesia quienes no se sentían para nada desagradados de que esta ideología, de clara concepción marxista-leninista, sacada de los principales postulados de la cristiandad pero eliminándole todo sustrato mítico, y sustituyéndolo por el histórico materialista, de esta manera, los principios de la moral cristiana, tales como el amor por el prójimo, la solidaridad y la justicia se transformaron en deberes no de la iglesia pero si del estado, Cristo ya no era el hijo de Dios, era ahora un revolucionario.
Este enorme cambio de lo sagrado a lo profano hizo crujir las articulaciones de la cultura occidental, el mundo se tornó primero laico para luego poco a poco, irse secularizando, en palabras del sociólogo francés Jacques Ellul, en su obra Los Nuevos Poseídos (1978): “Puesto que nuestra sociedad es técnica y está dedicada al crecimiento económico, empeñada en la búsqueda de la felicidad material, por consiguiente ha dejado el mundo de ser un mundo sagrado, excluye de su seno lo mítico y lo transcendente… El hombre se ha vuelto racional/científico, pragmático/técnico, profano/autocéfalo… existe la tendencia  a considerar  a quienes formulan referencias religiosas como un “divisionista”, un sectario: es decir, como a quien trata de quebrar la unidad de la nación.”
Ya lo he advertido en otros escritos y lo denunciaré hasta que me quede sin aliento, el Papa Francisco (Bergoglio) y la actual directiva de la Compañía de Jesús (principalmente el General de la Compañía, Arturo Sosa) son los grandes responsables de la terrible destrucción  de la iglesia que se lleva a cabo desde el Vaticano.
Los jesuitas no pueden, sin violar sus votos de obediencia denunciar lo que está ocurriendo a lo interno de nuestra iglesia, debemos ser los laicos, la parte más grande e importante de nuestra comunidad, quienes demos la batalla, denunciando y resistiendo. ¿Están los ignacianos del mundo contentos con la situación actual de la iglesia? ¿Vamos a entregarnos a los brazos de los enemigos de nuestra fe sin decir nada? No salgo de mi indignación recordar que la firma de Arturo Sosa está plasmada en el manifiesto de Bienvenida a Fidel Castro a Caracas con motivo de la su visita a la toma de posesión de Carlos Andrés Pérez en 1989, apenas 25 días antes del luctuoso Caracazo con el que se inició la perdida de nuestra democracia.
Para entender como fuimos perdiendo los principios y las convicciones, debemos estar claros en el proceso histórico en que veníamos siendo parte, no era algo local, todo lo contrario este proceso de retoma del poder comunista en el mundo, la estrategia había cambiado, ya no era la lucha de clases ni la liberación de la opresión capitalista por las armas, ahora venía la infiltración política de las instituciones desde adentro, y valiéndose de los medios democráticos que las sociedades abiertas disponen para la renovación de sus gobiernos.

Estoy aquí para luchar por la paz y la justicia… ¿Sabes quien soy?

Organizaciones políticas como Acción Democrática, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Copey, el MAS, y tantos otros que conforman esa amarga experiencia de la partidocracia, grupos de poder organizados para fines eminentemente electorales, con una estructura clientelar, de pequeños soviets donde los liderazgos debían esperar sus turnos, probando con constancia la fidelidad a la voz del amo, se trataba de un modelo de organización esencialmente socialista, bajo una visión estatizada, centralizada, interventora de la organización social, bajo la guía de principios de una justicia social igualitaria y colectiva, un modelo que les había resultado en diversas ocasiones, y que habían promocionado a lo largo del país.
Para un conspirador nato como Fidel Castro, Latinoamérica estaba a punto para el Gran Giro hacia el comunismo mundial, Washington continuaba ignorando su seguridad regional más inmediata para atender urgentes amenazas que le planteaban el fundamentalismo islámico en el cercano y lejano, la desmembración de regiones de Europa por nacionalismos militantes, los apetitos territoriales chinos en Asia, incluyendo su necesidad de controlar el Mar de China, las aventuras rusas en el medio oriente, sus afiliaciones con regímenes como los de Siria, Irak, Libia, la demencia norcoreana, en este sentido, Cuba se había convertido en un jugador de alcance internacional y estaba lista para un nivel de juego superior en contra del Tío Sam, los árabes habían aprovechado un “glitch” en el sistema y provocaron los atentados del 11 de septiembre, el imperio ya no se veía tan amenazador como antes, y con el apoyo de Eurasia, se lanzaron a la aventura en Venezuela.
La oposición venezolana fue fácil intervenirla, el chavismo puso a los partidos políticos de la oposición venezolana en estricta dieta de recursos económicos, sabía del hambre que había en las filas de los partidos supuestamente democráticos, de los enormes gastos que implicaban las campañas electorales y como personas, que carecían de referentes morales empezaron a hacerse necesarias para lograr ciertos acuerdos para la sobrevivencia política.
Y es que al gobierno chavista, a pesar de todo el poder que concentraba en sus manos, necesitaba de la apariencia y la legitimidad que sólo otorgaban hacer y ganar las elecciones ante la comunidad internacional, de hecho, Chávez se convirtió en el gran financista de campañas electorales en la región y esa era la razón de aquellos maletines llenos de dólares que iban y venían de norte a su, de este a oeste en vuelos privados, de esta manera Cuba copó a Latinoamérica de gobiernos fieles a la agenda de los hermanos Castro.
Toda esta situación de lavado de capitales ilícitos en elecciones presidenciales lo que hizo fue ir ablandando la fibra moral de todos los partidos políticos de la región, al punto que en nuestro país, en el lenguaje coloquial, ya no eran las virtudes humanistas y la vida recta lo que diferenciaba a los líderes, su calidad más destacada era si tenían o no suficiente “burdel”, para indicar experiencia en la vida, los líderes de los principales partidos de Venezuela se perpetuaban en sus cargos directivos lustro tras lustro, los cargos de confianza eran ocupados por personas que quedaban expuestas en videos comprometedores recibiendo pagos de dinero sucio, que desaparecía y volvía a aparecer en un sistema de “revolving doors”, donde la traición, la cobardía, el autoexilio y las buenas conexiones con magnates chavistas era más importantes, que ser honestos, o simplemente, demócratas.
Tener a una parte de la familia trabajando para el gobierno, o bajo contrato de alguna empresa del estado, no eran trabas ni generaba conflicto de intereses, todo lo contrario, favorecían los nexos y las posibilidades de ser nombrado para cargos de representación popular en listas unitarias que te hacían un diputado instantáneo, y que llegado el momento, te daría la ventaja de que por tus manos pasara el expediente que investigaba alguno de esos gigantescos negociados, donde dejarlos engavetados producía mucho más dividendos que sacarlos a la luz pública.

Se buscan líderes para la transición.

De esta manera, entre el gobierno y esa parte infectada de la falsa oposición, se desarrollaron vasos comunicantes que servirían luego para reivindicar “espacios políticos” en las regiones, gobernaciones y alcaldías, tenidos como claves para esas elecciones que vendrían y consolidarían mayores parcelas de poder para la oposición, a cambio, se les exigía su presencia y participación en una sospechosas mesas de diálogos para ganarle legitimidad y tiempo a la tiranía.
De pronto, se entera el país democrático y en resistencia, que sus representantes electos en vez de estar defendiendo sus intereses como pueblo oprimido por un régimen violento y explotador, estos se encuentran realizando funciones de defensa y lobby ante autoridades extranjeras para que le levanten sanciones decretadas en contra de los funcionarios corruptos del régimen chavista.
Unas extrañas relaciones surgieron con el negociador clave del chavismo, la vedette de las relaciones públicas, el Sr. Zapatero, capaz él solito, de cocinar unos acuerdos extraños donde la oposición era capaz de aceptar unas condiciones electorales mínimas, con miras a un gobierno de transición pacífica, justa y sin odios, a una coexistencia casi perfecta entre demócratas y narcotraficantes.
La Unidad se convirtió en un fetiche, al igual que algunos principios universales de la democracia como la ineludible participación en los diálogos, trataron de hacernos ver la necesidad de que participáramos en cualquier elección a la que llamara el régimen, solo que estos llamados a la sensatez por expertos formadores de la opinión pública y politólogos, eran interrumpidos por importantes anuncios sobre capturas, procesos judiciales en pleno desarrollo en contra de importantes reos de la justicia norteamericana, embargándoles bienes que desafiaban la imaginación y congelación de capitales que dejaban asombrados al mundo desarrollado.
La falsa oposición había conseguido un discurso donde se identificaban como los representantes del pueblo libre de Venezuela, como los únicos políticos capaces de llevarlo a la salida de tanto sufrimiento y lucha, aquel pasado democrático del país durante los años dorados de la democracia lo estamparon en sus uniformes de superhéroes, e hicieron de sus intermediaciones en los reallity shows en los medios de comunicación chavistas, un destino manifiesto de que ellos eran la única salida posible.
Con el financiamiento de algunos magnates chavistas lograron montar grandes encuentros de gremios e instituciones de la más variadas composiciones, chavistas disidentes, obreros descontentos, estudiantes ignorados, gremios petroleros aplanados, vecinos hartos de la situación, partidos políticos sin futuro, movimientos que no quería estar afuera al momento de las reparticiones, universidades quebradas, enfermeras abusadas, chavistas originarios chupándose el dedo, y artistas viviendo en la indigencia, fueron reunidos al son de la música de Alí Primera, los principales partidos de la falsa oposición socialista manejaron aquel chiripero como si fuera algo espontáneo y con personalidad propia, y se dieron a la tarea de recoger propuestas y sueños programáticos de la gran sociedad venezolana, para incorporarlos a algún nuevo Plan de la Patria Recargado.
Pero allí estaban todos ellos, Allup, Capriles, Delsa, Marquina, Aveledo, Chúo, Fernández, Fermín, Barboza, Falcón… como si nada hubiera pasado, mostrándole al mundo que sin ellos no hay solución posible al enredo venezolano, era el deja vú de la misma pesadilla una y otra vez, sin posibilidad de despertar de aquel mal sueño.   -   saulgodoy@gmail.com




No hay comentarios:

Publicar un comentario